miércoles, 21 de febrero de 2018

USURPADORES DE NUESTRO PATRIMONIO

           



Desde años atrás venimos asistiendo a uno de los mayores escándalos inmobiliarios en Andalucía y en el resto del país, con el agravante de pretender usurparnos  nuestro propio patrimonio, el bien más preciado de un pueblo. Desde distintas partes del Estado han ido surgiendo plataformas ciudadanas para denunciar esta situación.

Estamos hablando de la Jerarquía católica que se ha ido apropiando del patrimonio andaluz y del resto del Estado gracias a la reforma de la ley hipotecaria de 1946 propiciada por José María Aznar, modificando el Art.206 de la Ley, que igualaba a la Iglesia con la Administración Pública, y el Art. 304 de su Reglamento, que igualaba a un Obispo con un funcionario. Con este cambio la Jerarquía ha inmatriculado miles de bienes, entre ellos catedrales, parroquias, iglesias… Muchas de ellas Monumentos Nacionales y algunas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La misma Mezquita de Córdoba fue inmatriculada por 30 euros en el año 2006 y  la Giralda de Sevilla en el 2010, ambas por el mimo jerarca católico, Juan José Asenjo, actual arzobispo de Sevilla. Y todo ello sin olvidar que solo han inmatriculado monumentos restaurados y bien conservados, no haciéndolo con los que se encentraban en estado ruinoso.

Todos estos bienes pertenecientes al Estado en general y a Andalucía en particular fueron inmatriculados a favor de la Iglesia católica sin la existencia de un título de propiedad. Por la misma regla de tres un segoviano podría haber inmatriculado el Acueducto o un granadino la Alhambra. El que la Iglesia desarrolle la actividad litúrgica en un templo no implica que sea propietaria del mismo, por la misma razón que los institutos no son de los profesores, los juzgados de los jueces o los hospitales de los médicos.

Las diferentes plataformas que han ido surgiendo por toda España, entre ellas la Plataforma Recuperando, la Plataforma en Defensa del Patrimonio de Andalucía y la Plataforma Mezquita-Catedral, denunciaron la inconstitucionalidad de estos dos artículos al chocar frontalmente con la Constitución (Art. 16.3) y la Ley de Libertad Religiosa (Art. 1.3), consiguiendo la Reforma de la citada Ley el pasado 11 de abril de 2014, que invalidaba dichos artículos o, lo que es lo mismo, reconociendo que antes del año 1998 los templos eran de dominio público y que los obispos actuaron como notarios de propiedad. Sin embargo blindaría todas las apropiaciones inconstitucionales realizadas por la Iglesia, lo que podríamos llamar una “amnistía registral”. Un verdadero atentado contra el Estado Social, Democrático de Derecho y Aconfesional.

Hemos denunciado estas situaciones ante los Ayuntamientos, Parlamento de Andalucía, Junta de Andalucía, Gobierno de España, Congreso de los Diputados, Parlamento Europeo. Haciéndose eco de todo ello muchos medios de comunicación de todo el mundo y provocando que esta usurpación de nuestro patrimonio haya traspasado nuestras fronteras. Todo ello hizo posible que también consiguiésemos la recuperación del nombre de la Mezquita, que fue borrado de toda la cartelería del monumento en 2010 por el actual Obispo de Córdoba.

Animo a la ciudadanía de Sevilla a la formación de una Plataforma para que se una a la defensa del Patrimonio. Destacando la inmatriculación de la Giralda, que aparece en el registro de la propiedad como un anexo a la Catedral de Sevilla, y el uso exclusivamente turístico del Patio de los Naranjos de la Catedral hispalense, prohibiendo el acceso a él para su disfrute.

                                               Córdoba, 9 de enero de 2018
                                                   Miguel Santiago Losada
         Profesor y Portavoz de la Plataforma Mezquita-Catedral, patrimonio de tod@s


miércoles, 31 de enero de 2018

2018, PLAN DE RECUPERACIÓN PARA CÓRDOBA

              
Todos los años asistimos a las mismas declaraciones de los representantes de los partidos políticos responsables del Gobierno del Estado (PP) y del Gobierno de la Junta de Andalucía (PSOE). Ambas formaciones políticas, las principales responsables de las escasas inversiones en nuestra provincia,  se echan en cara la falta de financiación que sufre nuestra provincia año tras año, siendo una de las últimas de todo el país.

No nos debe extrañar que más del 75% de los cordobeses, según EGOPA 2017, califiquen como mala o muy mala la situación económica de Andalucía y de Córdoba en particular, destacando el desempleo como el primer problema con un 83.8%. Lógica preocupación cuando la provincia tiene la mayor tasa de paro de España con el 30.21% (EPA, octubre 2017). Esta situación empobrece de tal manera a la población que, según la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, Córdoba tiene la media andaluza más alta en riesgo de exclusión, con un 41.7% de los cordobeses de la provincia (320.000 personas), casi 14 puntos más que la media nacional. Asimismo, el 52.4% de los hogares no pueden hacer frente a gastos imprevistos, según los datos de la Unión Europea. Si nos fijamos en la renta per cápita, la provincia ocupa uno de los lugares más bajos de la tabla, siendo Córdoba la quinta provincia de España con los salarios más bajos y el pensionista cordobés uno de los más empobrecidos comparado con la media nacional, según la Agencia Tributaria.

La deprimida realidad económica que padecemos hará que Córdoba pierda 45.000 habitantes en 15 años y el envejecimiento de la población se recrudecerá (datos del INE). Solo en los últimos cinco años la provincia de Córdoba ha perdido 15.000 habitantes, afectando principalmente a los más jóvenes. Ahora que se habla tanto de gentrificación, aquí tenemos la principal causa.

Ante esta dura realidad los 12 parlamentarios por Córdoba en el Parlamento Andaluz y los 6 diputados por Córdoba en el Congreso de los Diputados, además de los 4 senadores, deberían de preguntarse si están realizando todo el esfuerzo necesario por su provincia. Pienso que si sumásemos los trabajos que deberían realizar los 22 representantes políticos por Córdoba en las instituciones más importantes del país los resultados serían otros. ¿Por qué no convergen todos los representantes políticos por Córdoba en alcanzar unos presupuestos que estén acordes con el número de habitantes que tiene la provincia? ¿Cómo es posible que sea una de las últimas provincias en inversión cuando ocupa el número 18 entre las 50 provincias españolas? ¿Cómo es posible que la ciudad de Córdoba sea una de las últimas en inversión cuando ocupa el 12 lugar entre las ciudades más pobladas de todo el país y la tercera de Andalucía? Y lo que es aún más sonrojante, son datos que se repiten año tras año. Salvo algunas excepciones, deberían dar un paso hacia el compromiso político que han adquirido con su ciudadanía cordobesa para resolver sus problemas. Sería muy interesante hacer una encuesta sobre el grado de conocimiento que tienen los cordobeses sobre sus representantes políticos, posiblemente nos llevaríamos una desagradable sorpresa.

Por poner varios ejemplos: ¿Cómo no luchan codo con codo para conseguir poner al aeropuerto de Córdoba en el mapa de Europa? ¿Cómo no se unen a la hora de potenciar a Córdoba como el gran centro logístico del Sur? ¿Cómo Córdoba, teniendo la infraestructura ferroviaria, no dispone de una red de cercanías que una la provincia con su ciudad? Las líneas ferroviarias Puente Genil-Córdoba y Palma del Río-Córdoba-Villa del Río beneficiarían a una población de 500.000 habitantes. Mientras tanto se invierten decenas y centenares de millones de euros en nuevas infraestructuras en zonas y localidades con menos población. ¿Cuántos años tendrán que pasar para que veamos al Hospital Regional Reina Sofía con sus inversiones ejecutadas? ¿Para cuándo unos accesos dignos a Medina Azahara? ¿A qué esperan para rehabilitar el Museo Arqueológico o construir el nuevo museo de Bellas Artes? ¡Reaccionen sus señorías!


                                                                                  Córdoba, 18 de enero de 2018
                                                                                      Miguel Santiago Losada
                                                                                                 Profesor


miércoles, 10 de enero de 2018

LA EDUCACIÓN, PILAR DE LA SOCIEDAD


                                                                           A L@S PROFESIONALES DE LA EDUCACIÓN

A veces, demasiadas veces, escucho comentarios desafortunados sobre los profesionales de la educación. Lo último que me llamó la atención fue una encuesta realizada en el diario CÓRDOBA hace unos días en la que participaron 2197 personas, de las cuales un 50.5% les daban una puntuación de cero a los profesores de los centros públicos andaluces. Esas más de mil personas o se han basado en una ideología que denosta el servicio público, el Estado del Bienestar, o están muy mal informadas del esfuerzo tan enorme que los profesionales de la educación realizan curso tras curso para educar y formar a nuestros niños y jóvenes, muchos de ellos procedentes de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.

España, a pesar de los terribles recortes de la crisis, es un país envidiado por los dos grandes cuerpos de funcionarios que se dedican a las dos tareas más básicas que toda sociedad debería garantizar: la salud y la educación. Menos mal que diferentes encuestas en el conjunto del Estado (entre ellas la del CIS) sitúan a los profesionales de la salud y de la educación como los más valorados: alcanzando casi un 9 sobre 10.

Bajando a mi propia experiencia, puedo afirmar que he tenido la gran suerte de haber escogido una de las profesiones más apasionantes y creativas de la vida: educar y enseñar. Después de tantos trienios puedo afirmar que mi mejor currículo han sido los más de tres mil alumnos que me han hecho profesor. He compartido esta maravillosa tarea con centenares de compañeros/as de cuatro institutos andaluces, de los que puedo decir que, salvo excepciones, son unos magníficos profesionales a pesar de las crisis económicas, a pesar de tanto cambio legislativo y normativo, a pesar de la burocratización de los últimos años, a pesar de tanta incertidumbre que provocan los vertiginosos cambios sociales… Profesionales que igual consiguen los mejores resultados académicos de sus alumnos en la Universidad, que luchan por incluir  a miles de chavales procedentes de los barrios más excluidos de Andalucía, o que han posibilitado que centenares de niños procedentes de la inmigración tengan sus títulos de la ESO, Ciclos Formativos, Bachillerato e incluso hayan alcanzado la Universidad. Y sin embargo, rara vez se les ha caído la tizas de los dedos, la sonrisa de los labios y la mirada cercana y comprensiva de los ojos.

Profesionales de un sistema educativo que hemos sido testigos de los cambios transcurridos durante los 40 años de democracia: hace cuatro décadas el nivel de analfabetismo en Andalucía era abrumador, apenas había institutos (ejemplo, la ciudad de Córdoba contaba con solo dos a principios de los años 70), los escasos centros públicos estaban infradotados. Gracias a tantos maestros y profesores que llegaron a todos los rincones de nuestra tierra hoy el nivel formativo de nuestra población, aunque tiene que seguir avanzando, no tiene nada que ver con los años más grises de nuestra historia del siglo XX.

Queridos compañeros/as, mucho ánimo, no dejaros influir ni desmotivar por tanta normativa agotadora, ni os dejéis comer la moral por comentarios absurdos,  y nunca olvidar que podéis ser los artífices de una nueva sociedad.
                                                                       


                                                                            Miguel Santiago Losada

                                                                                        Profesor

lunes, 8 de enero de 2018

¡UN BRINDIS POR LA VIDA!



Mi gente, un grupo rebosante de humanidad. Mujeres y hombres, niñ@s, con diferentes colores de piel. Profesando distintos credos. Procedentes de los cuatro puntos cardinales.
Mi gente, las que llevan muchos años en el arte de amar al prójimo y los recién incorporados, con un mismo corazón dispuesto al encuentro y la solidaridad.

Mi gente, que unen las manos y miran con ojos humedecidos.
Mi gente, donde está  mi familia, mis amistades y mis compañer@s del río de la vida.

Mi gente, mis seres más queridos  que se marcharon a la otra orilla del río de la vida.

Mi gente, un trocito del patrimonio humano del mundo.

Felicidades llenas de amor, justicia y paz!!!!!!!!!! Para 2018

viernes, 29 de diciembre de 2017

LA MEMORIA NOS HACE LIBRES

La aprobación de la ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía pretende traer "verdad, justicia y reparación" ante todas las atrocidades cometidas bajo la dictadura de Franco. Salió adelante el pasado 15 de marzo de 2017 con los votos a favor de PSOE, Podemos e IU, absteniéndose PP y Ciudadanos. Los principales objetivos de la Ley son la reparación de las víctimas del franquismo y la localización de las personas desaparecidas bajo la brutal represión (alrededor de 700 fosas y 48.000 víctimas en Andalucía, según fuentes de la propia Junta). Asimismo, la ley andaluza da un plazo de doce meses para que sean retirados los símbolos franquistas, tanto en espacios públicos como privados de uso público. Hay tres casos en Córdoba que, según la citada Ley, deben desaparecer: el monumento a los caídos, las lápidas de la Mezquita-Catedral y el nomenclátor de calles relacionadas con personajes del franquismo. Entre estas vías destacan las dedicadas a José Cruz Conde, Conde de Vallellano y Antonio Cañero. José Cruz Conde, antes del golpe de Estado del 36, ya había ayudado a los generales Primo de Rivera y Sanjurjo para preparar el golpe de Estado de 1923, siendo recompensado como alcalde de Córdoba y, años más tarde, comisario de la exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. Posteriormente tuvo un papel destacado en el apoyo civil a la organización del golpe de Estado del 18 de julio de 1936 en Córdoba. El Conde de Vallellano fue ministro de Obras Públicas, presidente del Consejo de Estado y procurador de las Cortes franquistas. Antonio Cañero fue oficial del ejército golpista de Franco que encabezó la llamada “Columna Cañero” de caballistas y garrocheros que sembró el terror en los alrededores de Córdoba, referido por diferentes crónicas; además, de estar vinculado a macabros acontecimientos como tirotear con fusiles de montería a los presos de la cárcel de Antequera, como recoge el historiador Francisco Moreno en uno de sus libros “1936. El genocidio franquista en Córdoba”.

La Comisión de Memoria Histórica auspiciada por el Ayuntamiento para velar por el cumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica y Democrática de Andalucía acaba de concluir su extraordinario trabajo, al que la ciudadanía debe estar agradecida, evidenciando todos los elementos de la dictadura franquista que aún persisten después de cuarenta años de democracia. El Gobierno municipal debe acatar dicho dictamen sin ningún tipo de titubeo para hacer valer la Ley. Una Ley basada en la verdadera reconciliación, dignificando la memoria de todas aquellas personas que fueron víctimas del franquismo. El historiador Francisco Moreno Gómez  establece que hubo en Córdoba unos 4.000 fusilados durante la guerra y 584 en posguerra. Entre ellos el alcalde Manuel Sánchez Badajoz, fusilado el 8 de agosto de 1936, al que la actual alcaldesa, nada más tomar posesión, quiso homenajearlo depositando un ramo de rosas en su nicho del cementerio de la Salud.

Como ciudadano de un país democrático deseo para mis hijos y los hijos/as de los demás referentes que les aporten valores de igualdad, justicia, solidaridad, fraternidad, paz y concordia; en definitiva, personas que hayan sentido, pensado y expresado su apuesta por los derechos humanos, la carta magna que debe iluminar al mundo, acabando con las tinieblas inhumanas de las dictaduras, la desigualdad social, la discriminación de la mujer, el abandono de niños/as y ancianos/as, el analfabetismo, las guerras y los conflictos, el hambre y la sed, las muertes causadas por enfermedades curables, el racismo, la xenofobia y el maltrato a la naturaleza.

                                                              Córdoba, 20 de diciembre de 2017
                                                                     Miguel Santiago Losada
                                               Profesor y miembro de Comunidades Cristianas Populares


martes, 12 de diciembre de 2017

40 AÑOS DE VERDE, BLANCA Y VERDE

Hace unos días una amiga me llamaba para contarme con gran orgullo cómo su hija con poco más de 30 años había dejado con la boca abierta a los participantes en un foro celebrado en Bilbao sobre la recuperación de las ciudades. Al terminar le preguntaron, dado el éxito obtenido, que de dónde era. Irene respondió: - de Andalucía, quedando sus interlocutores con cara de sorpresa. No era la primera vez que le ocurría. Aún hay, y no son pocos, quienes consideran Andalucía como media analfabeta y subsidiaria, cuando está llena de jóvenes talentos que, por desgracia, desarrollan su saber en otros países, fuera de la tierra que les ha visto nacer y les ha educado y formado, obligados a emigrar ante la falta de oportunidades. Este hecho es la consecuencia de un plan programado hace muchos años por la UE, bajo la sumisión de los Gobiernos de España, la llamada “Europa de las dos velocidades”, en la que Andalucía estaba destinada a ser una región europea de servicios, desindustrializada e intervenida agrícolamente para producir según los cánones establecidos por Europa.
Hace 40 años, otros muchos jóvenes andaluces, acompañamos a nuestros mayores en las multitudinarias manifestaciones celebradas el 4 de diciembre de 1977 para que, entre otras reivindicaciones, los jóvenes andaluces de hoy tuvieran las mismas oportunidades que cualquier vasco, inglés, francés o alemán. Dos millones de personas de las ocho capitales y pueblos de Andalucía, Cataluña, Madrid y Euskadi salimos a la calle pacíficamente cuando apenas supimos que Cataluña, Euskadi y Galicia habían conseguido la plena autonomía, dejando postergada a Andalucía. En aquél glorioso día para Andalucía exigíamos nuestro derecho a decidir. Aquel clamor popular tuvo tal alcance que cambio el proceso constituyente, introduciendo el artículo 151 de la Constitución para convertir en nacionalidad lo que estaba proyectado como región. Tan solo dos años después, el 28 de febrero de 1980, ejercimos el derecho a decidir, reconociéndonos una nacionalidad histórica. Ambas fechas son el eje central de nuestro Patrimonio Constitucional Andaluz. Precisamente, 40 años después, este Patrimonio democrático ganado a pulso por su propio pueblo hace de Andalucía sujeto imprescindible para liderar el pacto federal que se avecina en los años venideros.
El próximo 4 de diciembre ondeará en el balcón de mi casa la bandera que mi padre me compró para tan emotivo acontecimiento histórico. Un símbolo cargado de esperanza para resolver los seculares problemas de Andalucía: el empobrecimiento, el paro, la educación, la formación, la reforma agraria. Como Carlos Cano le cantó a nuestra bandera: “-¡Ay, qué bonica/ verla en el aire/ quitando penas/ quitando hambre!/ Verde, banca y verde”. Reivindicaciones que se repetían en las distintas manifestaciones que se estaban celebrando. Aquel día histórico, cayó asesinado el joven malagueño Manuel José García Caparrós cuando la policía disparó contra los manifestantes. Su sangre viva trasmite la fuerza a esas palabras que dijo Irene todo orgullosa en Bilbao: - ¡Soy de Andalucía!
Andalucía tiene una dilatada historia autonómica, que hunde sus raíces en la Junta Suprema de Andalucía (Andújar, 2 de septiembre de 1835). Años más tarde el Sexenio Democrático (1868/1874) nos trajo el Pacto Federal andaluz, celebrado en Córdoba el 10 de junio de 1869. Antes de terminar el siglo XIX se aprobó el anteproyecto de la Constitución andaluza de Antequera de 1883, que proclamaba el Estado andaluz, abierto a integrarse en la deseada República Federal Española, y que sirvió de base al regionalismo andaluz en el Congreso de Ronda de 1918, y en la posterior Asamblea de 1919 en Córdoba, figurando Andalucía como una realidad nacional. Con la llegada de la II República se aprueba en Córdoba (1933) el anteproyecto de Estatuto Autonómico. El 5 de julio de 1936, en la Asamblea de Sevilla, Blas Infante sería elegido Presidente de Honor de la futura Junta Regional de Andalucía, que esperaba someterse a un referéndum en septiembre. El golpe militar del 18 de julio lo impidió, siendo fusilado el padre de la patria andaluza el 11 de agosto de 1936. Este proyecto no se pudo retomar hasta la muerte del dictador.
Resulta pertinente recordar las palabras que Antonio Gala pronunció en la Mezquita de Córdoba (2-04-1978) en su discurso de apertura del  Congreso de Cultura Andaluza: "Quienes quieran lo mejor para su patria, conózcanla antes a fondo: porque es el  conocimiento quien engendra el amor y el amor quien multiplica y perfila el conocimiento". ¡Feliz día grande de Andalucía!
                                                                       Córdoba, 28 de noviembre de 2017
                                                                             Miguel Santiago Losada

                                                                                        Profesor

miércoles, 22 de noviembre de 2017

¡QUÉ NO NOS MATEN LOS SUEÑOS!

El final de agosto, al parecer, nos trae aire fresco. Ya lo necesitábamos después de un verano sofocante de altas temperaturas que nos confirman el cambio climático, a pesar de que Donald Trump y sus secuaces hagan caso omiso a la segunda gran tragedia mundial. La primera es, sin duda, la muerte diaria de miles de personas a consecuencia del hambre, la sed, las enfermedades, las guerras y los atentados terroristas. En definitiva, las dos grandes tragedias son las dos caras de una misma moneda.

En nuestro país seguimos conmocionados por el atentado terrorista de Barcelona, tremenda tragedia que nos salpica en nuestra propia piel. Todos nos hemos sentido Barcelona. Hemos visto y sentido como lo humano triunfa sobre ideologías e intereses que dividen, ponen muros y marcan fronteras entre la única especie humana que subsiste en nuestro planeta. A miles de kilómetros todos los días decenas e incluso centenares de seres humanos mueren a causa de la ideología fascista que mata, inspirada en una falsa interpretación de la religión, en un interés político o como consecuencia de una economía neoliberal que está provocando que cada día aumente la brecha entre los cada vez más ricos y los cada vez más empobrecidos por ese injusto e inhumano reparto de la riqueza.

¿Existe algún remedio, alguna medicina ante este mal que parece incurable? Sí, la carta magna de la declaración universal de los derechos humanos. Mientras no se cumpla, mientras todos los países no la respeten, el mundo está abocado a una enfermedad terminal. Nuestro propio planeta hará todo lo posible por extirpar ese tumor maligno que lo devora. La pena es que ese tumor maligno posee el más desarrollado sistema nervioso jamás imaginado en el proceso evolutivo de la vida.

El gran problema es que los derechos humanos no son asumidos, ni respetados por las religiones, comenzando por las monoteístas. Los derechos humanos son violados continuamente por los gobiernos de los diferentes países. Desde los llamados países democráticos, que permiten leyes inhumanas con sus propios conciudadanos y con las personas venidas de otros lugares, hasta los países del llamado tercer mundo, en los que se muestra el rostro sin ningún tipo de disimulo: discriminación de la mujer, centenares de penas de muerte, rechazo y castigo por orientación sexual, millones de indigentes sin ningún tipo de recursos…

John Lennon, un gran defensor de los derechos humanos a través de sus composiciones musicales, llegó a escribir y cantar: “Imagina que no existe el reino de los cielos, sin infiernos debajo nuestra (…). Imagina a toda la gente viviendo el día de hoy. Imagina que no existen países, nada porque matar y tampoco religión, viviendo la vida en paz. Imagina no tener riquezas solo la hermandad del hombre compartiendo con todo el mundo (…). Puedes decir  que soy un soñador pero no soy el único. Espero que un día te unas a nosotros y el mundo vivirá unido”.

Desgraciadamente lo asesinaron, al igual que a Gandhi, Luther King, Oscar Romero… Mientras sigan matándonos los sueños la pesadilla no cesará.
                                                                       

                                                                          Miguel Santiago Losada

                                                                                     Profesor