viernes, 27 de noviembre de 2015

NO SOBRA NADIE



No sobra nadie y todas las personas somos hijas de esta excepcional Pachamama, Madre tierra, nombre con el que los incas llamaban cariñosamente a nuestro planeta. No sobra nadie si en nuestro mundo el llamarse Indhira o María, Florín o Ahmed, Rafael o Mike, Fahna o Angelo…, es lo de menos. No sobra nadie si en nuestro mundo nadie se define por su vinculación a alguna religión, y menos aún sintiéndose superior por practicar el judaísmo, hinduismo, islamismo, cristianismo o budismo … No sobra nadie si en nuestro mundo ningún ser humano está determinado por el color de la piel, ya sea de etnia gitana, árabe, negra o blanca… No sobra nadie si en nuestro mundo no se discrimina por el hecho de ser hombre o mujer. Todos/as, nada más que por el hecho de ser seres humanos, nacemos con la misma dignidad y somos merecedores  de los derechos humanos, habitemos en el hemisferio Norte o en el Sur, en los continentes del Este o del Oeste.

Formamos parte de una aldea global en la que no sobra ninguna de las ricas y variadas manifestaciones culturales, ni la gran diversidad de religiones que aportan valores humanos. No sobran ni mezquitas, ni sinagogas, ni templos hinduistas o iglesias. No sobra ni una sola piedra magistralmente esculpida en cualquiera de los cientos de monumentos declarados patrimonio mundial de la humanidad. Tampoco sobra ninguna lengua, expresiones del crisol de pueblos, que conforman este maravilloso cuerpo celeste y errante.

Sí sobran los que toman el nombre de dios en vano y matan, condenan, excomulgan y culpabilizan en nombre de dios en sus múltiples acepciones o figuraciones. Sobran los políticos que por intereses económicos o geoestratégicos desangran grandes regiones a través de conflictos, guerras, éxodos, masacres… Sobran todos aquellos que, bajo la apariencia democrática, dividen y generan odio e incomprensión, causando mucho dolor y sufrimiento. Sobran las manos y las mentes constructoras de murallas, a las que les gusta coronar con himnos y banderas.

Hoy, más que nunca, tenemos que levantarnos con esperanza y, sintiéndonos fraternos, emocionarnos al volver a escuchar el discurso titulado Tengo un sueño de Martín Luther King: “Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: ¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!”. Pero previo a la libertad está la justicia y el amor. ¡Ese es el camino de la humanidad!

A todos los niños de este mundo huérfanos por la violencia.



                                                                                   Córdoba, 18 de noviembre de 2015
                                                                                       Miguel Santiago Losada
                                                                                                   Profesor

jueves, 12 de noviembre de 2015

¿Mezquita o Catedral? - Reportaje de Conectando


En este nuevo reportaje de Conectando desgranamos las claves de las inmatriculaciones de la iglesia católica sobre la Mezquita-Catedral de Córdoba.

lunes, 19 de octubre de 2015

QUIERO SEGUIR CREYENDO


Europa, hace un siglo, estaba enfrascada en la primera guerra mundial, media Europa se vestía de uniforme militar. El presidente francés Clemenceau dijo en Versalles al recibir el documento de rendición por parte de Alemania: “Bueno, esto es el final”. Por su parte, el historiador Arthur J. Toynbee, presente en la sala, masculló en voz baja: “No, esto es solo el principio”. ¡Cuánta razón tenía! 20 años después, en plena Gran Depresión, los nazis con mayoría parlamentaria en Alemania comienzan a gestar la segunda guerra mundial.

A lo largo de la segunda mitad del siglo XX las dos grandes potencias, URSS y EEUU, comunismo y capitalismo, se mantenían a raya. Con la caída del muro de Berlín la economía capitalista se radicaliza al ser la única que impera a sus anchas, convirtiéndose en una economía neoliberal que fagocita a la política. Ésta, de la noche a la mañana, se va convirtiendo en un títere de la economía de mercado. La consecuencia más grave de todo ello aparece con los gobiernos de los Bush, padre e hijo, que volverán a generar un ambiente prebélico en todo el mundo. La inestabilidad en el Oriente Medio a causa del petróleo traerá unas consecuencias terribles que seguimos pagando. El atroz atentado de las Torres Gemelas fue aprovechado para declarar la guerra preventiva y atemorizar a todo el mundo. De esos barros estos lodos: el desgraciado fracaso de las primaveras árabes dio paso al extremismo yihadista , a la aparición del Estado Islámico y a la desestabilización aún mayor de Oriente Medio lo que está desangrando y provocando uno de los éxodos más espectaculares de la historia, junto con los que se siguen produciendo en el continente africano.
Este maremágnum de inhumanidad  también se deja ver en el interior de nuestras propias fronteras cuando el Estado Alemán, con el beneplácito de los demás, somete y humilla al pueblo griego a través  de su nuevo armamento, la economía salvaje que arrasa los derechos humanos y la dignidad de los pueblos.

El nuevo curso se ha estrenado con el escenario más dantesco que jamás los ojos de la humanidad debieran haber visto: la madre Tierra en una playa turca nos devuelve sin vida al niño Aylan. El periodista Juan Cruz escribía un acertado resumen de la tragedia: “un niño es el mundo entero”. En efecto, Aylan representa a todos los niños y niñas que mueren en el anonimato de hambre y enfermedades en cualquier momento y rincón de nuestro planeta, en Aylan están todas las mujeres muertas, ultrajadas, violadas en cualquier lugar de nuestro mundo, en Aylan están todas las personas inmigrantes que han dejado su vida en las largas travesías en busca de una vida mejor, en Aylan están todas las voces rotas que claman justicia, en Aylan están todas las madres y padres  desconsoladas por sus retoños muertos o desaparecidos  a consecuencia de tantas guerras y conflictos.

El mismo día en el que aparece la apocalíptica imagen de Aylan y los distintos programas de Sálvame alcanzan una cuota de pantalla cercano al 20%, miles de personas se manifiestan en la calle para decir ¡basta ya! a tanta salvajada humana así como para abrir sus puertas a las personas que más sufren este desorden establecido.

Cabría pensar que, ante tanta injusticia y desgracia en este siglo XXI, aprendimos poco o nada del siglo XX. Me resisto a que esa hipótesis sea del todo verdadera. Quiero seguir creyendo que la humanidad sigue triunfando.
                                                                                       
                                                                                                Miguel Santiago Losada

                                                                                                              Profesor

lunes, 21 de septiembre de 2015

MEMORIA DE UN PUEBLO

El Parlamento de Andalucía conmemoró el pasado 5 de julio el 130 aniversario del nacimiento de Blas Infante, considerado en el Estatuto de Autonomía como el padre de la Patria andaluza, en un acto al que asistieron la presidenta de la Junta, Susana Díaz, y los portavoces de los cinco grupos parlamentarios. Díaz destacó el "ejercicio de justicia" que supone este homenaje a quien enseñó a los andaluces "el orgullo y la dignidad de pertenecer a esta tierra". Andalucía es una realidad nacional que aprobó su primer anteproyecto del Estatuto de Andalucía en Córdoba en 1933. El 5 de julio de 1936, en la asamblea de Sevilla, Blas Infante es elegido Presidente de Honor de la futura Junta Regional de Andalucía, que esperaba someterse a un referéndum en septiembre, pero el golpe militar del 18 de julio lo impidió. Este proyecto no se pudo retomar hasta la muerte del dictador. El pueblo andaluz consiguió a pulso que Andalucía tuviese el mismo derecho de autogobierno que las autonomías consideradas históricas, baste con recordar las grandes manifestaciones del 4 de diciembre de 1977 y el referéndum de 1980 en el que dijimos sí para que nuestra tierra estuviese al mismo nivel jurídico y político que Cataluña o el País Vasco.
Blas Infante, por el amor a su tierra, optó por las clases más desfavorecidas y por reclamar nuestras raíces históricas y patrimoniales, lo que le llevó a ser detenido el 2 de agosto de 1936 en su casa de Coria del Río y fusilado, sin juicio previo, en la madrugada del 11 de agosto en el km. 4 de la carretera de Carmona. La Junta de Andalucía tardó 23 años en materializar el homenaje al padre de la Patria Andaluza con la puesta en valor de su casa, la “Casa de la Alegría” como el mismo la denominó.
Después de 79 años del fusilamiento de Blas Infante, Queipo de Llano sigue enterrado en la basílica de la Macarena de Sevilla, el general golpista y genocida que lo mandó fusilar como lo hizo con miles de personas, entre ellas Federico García Lorca. Este general tiene su propio “Valle de los Caídos” en Andalucía para vergüenza de la Iglesia española, que mantiene las tumbas de dictadores y criminales en sus basílicas, y de los Gobiernos español y andaluz que no cumplen con la legalidad vigente, la ley de la memoria histórica.
Precisamente por ese ejercicio de justicia que proclamaba la Presidenta, Andalucía merece por la memoria de su pueblo que todo lo relacionado con el pasado franquista sea eliminado. Solo una Andalucía que dignifique su memoria y sepa estar atenta a los tiempos podrá situarse en el sitio que le corresponde por su historia, cultura y medio natural, en el nuevo marco federal o plurinacional que se le quiere dar al Estado español. Hay que estar muy vigilantes para que tanto los partidos que nos vienen gobernando como los emergentes no devalúen a nuestra tierra negándole su verdadera identidad.

                                                                       Córdoba, 3 de agosto de 2015
                                                                         Miguel Santiago Losada

                                                                                    Profesor

viernes, 28 de agosto de 2015

TIEMPO DE SOLUCIONES

Prefiero la palabra debate que persigue una solución a través de argumentos, al término conflicto o polémica que alimentan la acritud y el enfrentamiento, imposibilitando acuerdos deseables.

La Plataforma “Mezquita-Catedral, patrimonio de todos/as” ha promovido desde el primer momento el debate, argumentando a través de la historia, arqueología, legalidad, arte, simbología, etc., que la Mezquita-Catedral es uno de los grandes monumentos mundiales, gracias a su antepasado islamo-andalusí, al que se añadieron posteriormente construcciones cristianas de diversos estilos. Un monumento que nunca ha pertenecido a ninguna institución que no fuese el estado y su pueblo (ni los imanes ni los sacerdotes son dueños de los templos). Un monumento síntesis de culturas y religiones, de ahí su carácter simbólico como referente mundial de concordia, luz para un mundo que necesita la interculturalidad y la interreligiosidad como valores transversales para alcanzar una sólida democracia.

Desde esta base argumentar, la Plataforma ciudadana quiere una solución basada en dos objetivos principales: la titularidad pública del monumento, que no implica que deje de albergar el culto católico, y una gestión compartida entre la institución católica, responsable del uso litúrgico, y la Junta de Andalucía como institución pública que ostenta las competencias patrimoniales y turísticas.

Es de sentido común que en una sociedad democrática y aconfesional la principal seña de identidad de un pueblo (en el caso de Córdoba, la Mezquita), pertenezca a sus gentes ya sean católicos, agnósticos, ateos o de otra religión. Hoy un abuelo puede ser católico y mañana su nieta podrá ser agnóstica pero la Mezquita siempre será de su pueblo: del abuelo y de la  nieta.

Llevamos un año y medio de debate ciudadano y es mucho lo que se ha avanzado: tanto la prensa internacional como la nacional se han hecho eco del debate, las administraciones públicas han empezado a tomar carta en el asunto para restituir la legalidad constitucional y asumir su responsabilidad patrimonial, y la ciudadanía ha ejercido su papel de reivindicación del monumento por encima de cualquier interés económico, político o religioso.

Es importante no olvidar quién inicio el debate sobre la Mezquita-Catedral. El actual obispo de Córdoba, con motivo de la inauguración de la visita nocturna,  escribió un artículo muy polémico titulado la “Catedral de Córdoba” en el que decía “es del todo inoportuno llamar hoy a este templo Mezquita, porque no lo es desde hace ocho siglos, y volver a llamarla Mezquita es confundir al visitante” (Diario Córdoba, 10-10-2010). A diferencia de la Plataforma ciudadana que siempre ha perseguido el debate, Demetrio Fernández generó, y genera, polémica con su actitud. Consciente de ello le llevó a  afirmar que "lo he escrito porque sabía que iba a dar la vuelta al mundo" (Diario Córdoba, 12-10-2010). En esa misma fecha y en este mismo periódico el entonces alcalde, Andrés Ocaña, señaló que el obispo de Córdoba se equivoca al plantear que el principal y más significativo monumento de la ciudad solo se llame Catedral y deje de usarse el nombre de Mezquita-Catedral. Luis Carreto, presidente de la Confederación de Empresarios (CECO) afirmó que "el nombre es inseparable y no hay que temer que incluir la palabra Mezquita induzca al rezo compartido”. Antonio Caño, representante de las Agencias de Viajes, afirmó que el monumento cuenta con las dos influencias religiosas y que se le deje de llamar Mezquita "no me parece buena idea". El director de la Real Academia de Córdoba, Joaquín Criado, afirmó que: "el edificio se construyó y fue Mezquita y luego pasó a ser una Mezquita con una Catedral dentro, lo que supone una simbiosis de cultura tremenda que explica la capa de interculturalidad que define a Córdoba y al propio templo". Antonio Vallejo, exdirector del conjunto arqueológico Medina Azahara, recalcó que "la excepcionalidad del edificio reside en la Mezquita, ya que la Catedral es un edificio más".  

Esperamos y deseamos que termine triunfando el debate sobre la polémica, a través del diálogo entre las Administraciones, el Obispado y la Plataforma ciudadana para que el Estado Social, Democrático, de Derecho y Aconfesional se haga presente. Ello  debe significar que la Mezquita, por albergar la Catedral de Córdoba, no se la siga apropiando el obispado, disponiendo a su antojo del nombre, de la historia y de los millones de euros que el monumento genera. Por consiguiente, es fundamental que las administraciones públicas asuman sus competencias y que la ciudadanía sienta la Mezquita-Catedral como su ADN histórico y simbólico.

                                            Córdoba, 20 de julio de 2015
                                               
Miguel Santiago Losada

        Profesor y Portavoz de la Plataforma Mezquita-Catedral, patrimonio de todos/as


sábado, 27 de junio de 2015

GESTOS DE HUMANIDAD Y SENSATEZ

 
Conforme avanzaba  la noche del pasado 24 de mayo muchos/as ciudadanos/as celebraban unos resultados electorales que devolvían la esperanza a millones de personas empobrecidas. La renombrada crisis, deliberada por los poderes de la economía neoliberal y duramente criticada por el Papa Francisco (“el capitalismo salvaje ha enseñado la lógica de las ganancias a cualquier precio”), ha provocado el aumento de la brecha entre ricos y empobrecidos. El informe anual sobre la Riqueza en el Mundo 2015 señala que las personas con grandes patrimonios en España han pasado de 127.100 en 2008 a 178.000 en 2014, o sea, 50.900 nuevos millonarios. La cifra de millonarios creció en 2014 por encima de la media mundial (el 10% frente al 7%). El Instituto Nacional de Estadística (INE) contrastaba la anterior noticia, informando que el presupuesto de los hogares se ha recortado el 14.7% desde 2008. Este hecho ha evidenciado el mayor atentado contra los derechos humanos: la mitad de los/as niños/as andaluces (834.000) padecen riesgo de pobreza o exclusión social, según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV 2014).

La realidad descrita es la que provocó una reacción en muchos ciudadanos que se tornó en inmensa alegría al ver cómo una nueva política era posible por todo el país. Nuevos/as alcaldes/as se estrenaban en sus cargos con el firme propósito de enmendar una política económica inhumana, radical y extremista que atenta contra la dignidad de millones de personas. Un ejemplo de este júbilo tuvo lugar en la plaza del Ayuntamiento de Cádiz que, repleta de gente, jaleaba la investidura con cánticos de “sí se puede” en un ambiente festivo y pacífico. El nuevo alcalde José María González, apodado ‘Kichi’, tras asomarse al balcón a saludar, manifestó como primera medida reducir los salarios de los concejales: "no voy a cobrar más que lo que cobraba como profesor de historia, que son 1.800,80 euros”.

Una de las primeras medidas de la alcaldesa de Barcelona Ada Colau, fue detener un desahucio en el barrio de Nou Barris. Colau se personó en el mismo lugar de los hechos encontrándose a una familia con dos niños de 2 y 7 años, con las maletas en la calle y con los nervios a flor de piel. Por su parte, Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid,  mantuvo reuniones con el presidente del BBVA, Francisco González, y su homóloga del Banco Santander, Ana Patricia Botín, para mostrarles las iniciativas del nuevo Gobierno municipal a la hora de frenar los desahucios y crear un parque de viviendas sociales. Joan Ribó, el nuevo alcalde de Valencia,  llegaba al Ayuntamiento en bicicleta, y como primera medida firmó las ayudas para los comedores escolares y  anunció que habilitará un día a la semana para abrir “líneas de conexión” con la ciudadanía.

Junto a estas medidas propias de una política social solidaria y humana también se han tomado decisiones que hacen madurar a nuestra democracia, decisiones que suponen desligar al Estado de la religión, desde el respeto a todas las confesiones. Un ejemplo lo protagonizaron los tres alcaldes de “las Mareas” de Galicia, que se han hecho con las alcaldías de A Coruña, Ferrol y Santiago, al ausentarse de la ceremonia religiosa que desde 1669 realizan los alcaldes de las siete ciudades que formaban el Antiguo Reino de Galicia y en la que proclaman su “devoción” a la figura del Santísimo Señor Sacramentado en Lugo.

El arzobispo de Santiago reaccionó amonestando a quienes apuestan por "el olvido de Dios". Mientras que se producían estos actos, el alcalde de A Coruña, acudía a otro tipo de ofrenda, en este caso a María Wonenburger, la primera mujer española que consiguió una beca Fullbright para doctorarse en Estados Unidos, homenajeando con su presencia a la ciencia y al conocimiento.

Valga un segundo ejemplo de madurez democrática: el primer acto de Isabel Ambrosio, alcaldesa de Córdoba, fue una ofrenda floral en el cementerio de la Salud al que hasta ahora era el último alcalde socialista que tuvo Córdoba, Manuel Sánchez Badajoz, fusilado por los franquistas en 1936.

En definitiva, la política debe colmarse de gestos y de gestión al servicio de las personas, preferentemente de las más necesitadas, y debe ser ejercida no tanto por personas buenas y bien intencionadas sino por personas justas. Ni se ocupen ni se preocupen de los malos agoreros que, para infundir miedo, les llaman radicales o extremistas. Es algo añejo que se repite en la historia, y que tuvieron que sufrir muchos/as otros/as, como Don Helder Cámara, arzobispo brasileño, quien de sencilla manera sintetizaba: “Si le doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo. Pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre y están tan mal, me dicen que soy un comunista”.


         Córdoba, 27 de junio de 2015
  Miguel Santiago Losada
  Profesor

miércoles, 10 de junio de 2015

UN CAMBIO DE POLÍTICA


Córdoba ha sido la capital de Andalucía donde el PP ha sufrido un mayor desgaste político. Ha perdido un 36.1% de votos, seguida de Sevilla, Granada y Jaén, debido principalmente a dos causas: la primera y más decisiva coincide con lo ocurrido en todo el país, los recortes sociales y la corrupción, y la segunda, de carácter más local, se ha debido a la postura de confrontación que el gobierno municipal del PP ha llevado a cabo con el movimiento ciudadano: Stop Desahucios, Plataforma Mezquita-Catedral, Acampada dignidad, consejos de distrito,… alejándolo de los intereses de la ciudad. Por el contrario, el alcalde ha mantenido una estrecha relación con el obispo, propia de un régimen confesional.

Hemos vivido cuatro años que podríamos calificar de neo-nacionalcatolicismo, en la que se han prodigado en exceso muestras religiosas en la vía pública, atendiendo a los intereses del ala más conservadora de la jerarquía católica española. Su principal objetivo consiste en desterrar al “diablo laico” de nuestra ciudad lo que les ha llevado a la osadía de querer borrar nuestra propia identidad cultural, intentando eliminar el nombre y la verdadera historia al principal monumento y seña de identidad de Córdoba, la Mezquita-Catedral. Este ambiente ultracatólico y conservador ha propiciado incluso que demasiados profesionales de la vida académica y universitaria, cultural y política de nuestra ciudad aparecieran como el Fabrizio del Dongo de la novela La cartuja de Parma del escritor francés Stendhal: “postrados bajo las patas de los caballos sin ser conscientes de que por encima de ellos pasaba la historia. Lo sarcástico de la situación es dar la sensación de que todo pasaba por encima, sin darse por enterado, sin conciencia del momento”, a lo que añadiría: eludiendo responsabilidades.

Han sido cuatro años de retrocesos sociales donde la falta de planificación global de la ciudad que atienda a un desarrollo equilibrado y cohesionado ha generado un mayor empobrecimiento y exclusión social. Ha sido un gobierno que no ha sabido dar una respuesta coherente a los  grandes proyectos pendientes en la ciudad, como convertir la península de Miraflores en uno de los grandes espacios culturales de Córdoba, no ha mantenido infraestructuras que en su día supusieron un gran coste para la ciudad, como el entorno del río (abandono de los paseos que transcurren por la margen izquierda, abandono de las fuentes ornamentales del Balcón del Guadalquivir, incapacidad de poner en marcha actividades de índole cultural en la zona del avión). Asimismo, ha devaluado una infraestructura de vital importancia para la ciudad como el aeropuerto, dejándolo en el cajón del olvido y permitiendo que su actividad se reduzca a lo mínimo.

Córdoba necesita en esta nueva etapa de personas que ejerzan la política en clave de ciudadanía, basando su quehacer en la observación, la experiencia y la razón. Una razón que apueste porque Córdoba sea una ciudad moderna que, respetando su identidad histórica, ofrezca al mundo caminos de paz y de concordia. Una ciudad cohesionada, en la que a nadie le falte agua, luz, trabajo y techo desde el compromiso político, que ha de ver estas ausencias como violaciones a los derechos humanos que no se solucionan con obras de caridad. Una ciudad que sea apetecible al emprendedor, motor de la creación de empleo, que apueste por la economía social y que devuelva la dignidad laboral a las personas que han perdido toda clase de recursos. Una ciudad que ilusione a sus habitantes en un proyecto cultural común, que ilumine al mundo con nuestro legado artístico y nuestro potencial creador, para que nuestra juventud la enriquezca con sus inquietudes y saberes y no se vea obligada a emigrar. Una ciudad que abrace y mime a sus verdaderas potencialidades: industria agroalimentaria, ciencias de la salud, nudo de comunicaciones, capital de la historia y cultura andaluza, capital de la interculturalidad, ciudad ecológica y saludable.

En definitiva una ciudad que parafraseando a José María Pérez González “Peridis”, ofrezca un modelo de desarrollo basado en las tres “P”: personas, patrimonio y paisaje.

                                                                                              Córdoba, 8 de junio de 2015
                                                                                                Miguel Santiago Losada
                                                                                                            Profesor


lunes, 1 de junio de 2015

La Mezquita catedral de Córdoba



  1. La Mezquita catedral de Córdoba es uno de los símbolos más importantes de la cultura andalusí en España. Su uso exclusivo para el rezo católico y su titularidad privada, propiedad de la Iglesia católica, han provocado la reacción de movimientos cívicos y ciudadanos que reclaman su naturaleza de dominio público y la gestión transparente del monumento.

    Este documental pretende debatir sobre el uso y la titularidad de un templo catalogado como Monumento Nacional en 1882 y Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) en 1984. 





jueves, 21 de mayo de 2015

CEGADOS Y RESIGNADOS

Ibrahim, el menor de siete hermanos, llegó del vecino Marruecos siendo un adolescente. En el seno de su familia de acogida continuó su crianza junto a Jalid, su hermano y amigo del alma. En ella se dejó querer y educar hasta alcanzar la universidad y licenciarse. El respaldo de su familia andaluza le supuso conseguir la nacionalidad española. Nunca se olvidaría de su tierra y de su familia de origen.
Como cualquier hijo, ha querido honrar a su madre haciéndola partícipe de su vida en esta tierra andaluza que tanto sabe de mestizajes a lo largo de la historia, siendo él un claro ejemplo de ese magnífico resultado. Soñaba con que su madre compartiera su casa, techo y mesa, paseara por la ribera del Guadalquivir y disfrutase de nuestras calles y plazas, tomándose un refresquito en la vecina Corredera. Pero, la maldita ley de extranjería, deshumanizadora, excluyente y criminal, alza un imponente muro para que este encuentro materno y filial se frustre.
Quivira, desde su aldea de Marruecos, quita hierro al asunto y relaja a su hijo Ibrahim tras haber conocido que le denegaban el visado y que no podrá venir a España. La indignación de él contrasta con la resignación de su madre.
Con la actual ley de extranjería, ¿cuántos podríamos estar en la cárcel por acoger a  inmigrantes sin papeles o ayudar a algún refugiado procedente de algunas de las guerras africanas o de Oriente? Las actuales leyes de extranjería, emanadas del Convenio de Schengen (1990), son las causantes de tantísimas muertes en las aguas del Mediterráneo, de las salvajes alambradas de Ceuta o Melilla, de cientos de refugiados hacinados en  la frontera esperando una oportunidad, de las violaciones a los derechos humanos continuos en los centros de internamiento, de un control de fronteras (Frontex) que deja morir a centenares de vidas apiladas en los sótanos de un barco, que mira hacia otro lado cuando la policía de los regímenes dictatoriales de la otra orilla del Mediterráneo apalean y matan a inmigrantes procedentes de países subsaharianos. Mientras los profesionales de la justicia callan ante tanta violación contra los derechos humanos, la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Ceuta no le ha temblado el pulso al decretar prisión provisional y sin fianza para el padre del niño de 8 años que iba a ser introducido en Ceuta para vivir con su familia en el interior de una maleta.
El caso de la madre de Ibrahim desgraciadamente no iba a ser diferente. El consulado de Casablanca, a través de sus empresas privadas, tan dado a denegar todo lo que huele a solidario y humano, es una torreta más de esta inmensa fortaleza en la que se ha convertido la vieja Europa, más afanada en lucrarse descaradamente de las materias primas de los países empobrecidos que en tender puente  de colaboración y solidaridad.
Desde la indignación, que nos vacuna de la resignación y de la pasividad que nos da la ceguera, seguiremos diciendo NO a toda esta inhumanidad, orquestada y creada por una política que se levanta contra los derechos humanos, los asfixia y los aniquila. Lucharemos por la madre de Ibrahim y por todas las madres que quieran encontrarse con sus hijos y no desistiremos hasta que los ojos de Quivira contemplen las aguas del Guadalquivir.
El Papa Francisco decía que quiere llevar a Dios al otorrino para que escuche el clamor de su pueblo masacrado, pero mientras tanto no estaría mal que fuésemos al oculista para que nos curase la ceguera y así gritar al unísono: ¡basta ya de tanta injusticia!

                                                                                   Córdoba, 14 de mayo de 2015

                                                                                       Miguel Santiago Losada                                                                                        Profesor y miembro de la Asociación Kala

martes, 5 de mayo de 2015

España, inmatriculada

El principal problema que están sufriendo centenares de miles de familias en todo el país es el riesgo permanente de caer en la pobreza como advierte el Informe sobre el Estado Social de la Nación 2015, a pesar de que los indicadores macroeconómicos nos anuncien el final de la crisis. Esta crisis, a diferencia de las anteriores, está causando un crecimiento exponencial de la desigualdad social, además de haber dejado al descubierto la corrupción, cuyo ejemplo más rotundo es que de los 14 ministros del gobierno de Aznar, 11 están imputados, cobraron sobresueldos o están en la cárcel.

Durante estas últimas décadas los gobiernos no sólo han sido responsables de estas corruptelas y despilfarros, que han agravado aún más la crisis, sino que han puesto incluso el patrimonio público en manos de instituciones privadas. Un escandaloso ejemplo de ello lo tenemos en la modificación que el gobierno de Aznar hizo del artículo 206  de la ley Hipotecaria, que está permitiendo a la Iglesia católica registrar miles de bienes públicos como monumentos (nacionales y mundiales), iglesias, ermitas, casas, fincas, sin acreditar título de propiedad, lo que convierte a tal institución en la mayor inmobiliaria del Estado.

Como dice Alejandro Torres, catedrático de Derecho Público de la Universidad Pública de Navarra, la Iglesia católica ha sido rápida y silenciosa en este maratón de inmatriculaciones, toleradas posteriormente por el gobierno socialista, y desconocidas por la opinión pública, hasta su denuncia por organizaciones como Europa Laica, o plataformas en defensa del patrimonio navarro o de la Mezquita-Catedral de Córdoba. El escándalo llegó a su culmen cuando el exministro Gallardón inició una amnistía registral que ha culminado ahora Catalá, para blindar a la jerarquía católica frente a un recurso de inconstitucionalidad directo contra la norma que ha permitido este expolio.
Ante esta situación cabe hacerse tres preguntas: ¿Por qué se modificó la ley en 1998? ¿Cómo nos ha afectado? y ¿Qué se está haciendo para evitarlo?
La reforma hipotecaria era un compromiso por parte del primer gobierno del PP con el sector más conservador y religioso de la derecha española, y por ello sólo tardó dos años en modificar la ley que permite a la Iglesia católica inmatricular bienes públicos. Ese gobierno estaba formado por cuatro ministros pertenecientes al Opus Dei (Margarita Mariscal, ministra de justicia; Isabel Tocino, ministra de Medio Ambiente; José Manuel Romay Beccaría, ministro de sanidad y Loyola de Palacio, ministra de agricultura) y dos considerados muy próximos a la Obra (Mariano Rajoy, ministro de administraciones públicas, y Jaime Mayor Oreja, ministro de interior). El Congreso de los Diputados era presidido por Federico Trillo, miembro del Opus Dei, y Ángel Acebes, coordinador general del PP, militaba en las filas de los Legionarios de Cristo. El mismo José María Aznar figuraba como afecto al Opus y la entonces ministra de educación, Esperanza Aguirre, se encontraba entre las defensoras a ultranza de la enseñanza católica.

La respuesta a la primera pregunta clarifica: nos encontramos ante un Gobierno que acataba formalmente la Constitución democrática y aconfesional pero con un alma, un fondo y hasta una forma nacionalcatolicista. La jerarquía católica, en consonancia con los movimientos católicos más ultraconservadores, encontró en plena democracia su mejor momento para hacerse con el patrimonio público. Contaba con el respaldo del Opus Dei que controlaba más de 1500 empresas, sociedades y bancos como el Popular; algunos de sus miembros ocupaban puestos de responsabilidad en diferentes entidades bancarias (Sancho Dronda, expresidente de la Confederación de las Cajas de Ahorro o Rafael Termes, expresidente de la Asociación española de la banca).

Esta modificación de la ley hipotecaria ha supuesto miles de inmatriculaciones en todo el Estado, desde plazas públicas, caminos, locales comerciales, viviendas, cocheras, ermitas e iglesias que curiosamente se registraban tan pronto eran restauradas por las administraciones públicas con millones de euros, hasta las osadas inmatriculaciones de la Mezquita-Catedral de Córdoba o la Giralda de Sevilla.

Ante el atropello que todo esto supone para un Estado democrático y aconfesional, qué opinan y qué harán los/as candidatos/as a las alcaldías y comunidades autónomas. Como ciudadanos y ciudadanas corresponsables deberemos de estar muy atentos a sus respuestas, y desde la reflexión, actuar en consecuencia.


Miguel Santiago profesor y portavoz de la Plataforma Mezquita-Catedral, patrimonio de tod@s

lunes, 27 de abril de 2015

Los que miran al norte: Tender una mano



 TENDER UNA MANO.- En nuestra tierra, nos acercamos a conocer a aquellos que les brindan algo que no siempre hallan, pero que existe: la solidaridad. Son quienes deciden ayudar desinteradamente a los que llegan sin nada. La acción de algunos ayuntamientos y ciudadanos que defienden la hospitalidad ante los necesitados El anteproyecto de la reforma del código penal contemplaba que esta ayuda humanitaria podía ser tipificada como delito. ¿Puede convertirse en un delito el ser solidario?

El EnTendedero Tv "La Iglesia católica y la apropiación del espacio públ...



En esta tertulia del EnTendedero Tv abordamos un tema tan próximo hoy día como es la Iglesia católica y la apropiación del espacio público. Hablaremos del peso de la Iglesia Católica en la legislación española, cómo es el relato de la historia, sobre todo de Córdoba, según la Iglesia Católica, y la estrecha relación entre la Iglesia y el Patrimonio público.

Para tratar estos temas contamos con Antonio Manuel Rodríguez Ramos (Profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba e integrante de la Plataforma Mezquita-Catedral Córdoba), Miguel Santiago Losada (Profesor de biología, con estudios en teología e integrante de la Plataforma Mezquita- Catedral Córdoba), José Antonio Naz Valverde (Docente y miembro de Córdoba Laica, del Colectivo Prometeo y Frente Cívico). Editado en Córdoba, 7 de abril de 2015. 

Jornada Islam y Laicidad -2-



Jornada “Islam y Laicidad. En torno a la Mezquita de Córdoba”. Sesión 2. Seminario Galileo Galilei. Facultad de Antropología de la Universidad de Granada,12 de marzo de 2015. Compartiendo mesa con intelectuales laicistas de procedencia árabe. Comienza mi intervención en el minuto: 1:06:30.

sábado, 4 de abril de 2015

Dios no inventó el vía crucis

Los vía crucis que desangran continuamente a la humanidad son obra de personas que han tomado el nombre de Dios en vano, de las malas prácticas religiosas que han forjado un dios hecho a imagen y semejanza del poder, tanto político como religioso, que somete y anula a la persona. Los sumos sacerdotes de Jerusalén convirtieron el templo en el centro del poder y del dinero. Jesús de Nazaret firmó su sentencia de muerte al denunciarlos por corruptos y sepulcros blanqueados, que explotan al pueblo y cargan sobre sus débiles espaldas fardos pesados repletos de doctrinas y dogmas que ni ellos cumplen.
Después de Jesús, pocos siglos duró la vida de las primeras comunidades cristianas, como nos narra el libro de los Hechos de los Apóstoles , debido a los intereses del Imperio y de unos clérigos traidores al evangelio, que transformaron a Jesús en un dios excluyente al que, revestido de emperador, le impusieron la corona y el cetro y le hicieron proclamar que "fuera de la iglesia no hay salvación".
Siglos más tarde, Mahoma intentó restaurar el monoteísmo de la religión bíblica. Muy pronto con Alí, yerno de Mahoma, surgirían las principales divisiones en el Islam, lo que provocaría su asesinato. La mayor parte de la población musulmana ha sufrido a lo largo de la historia las tensiones y diferencias entre las distintas ramas chiíes y suníes.
Los dirigentes de las tres religiones monoteístas cometieron el mismo error: crear un dios excluyente, generador de interminables vía crucis a lo largo de la historia.
Las religiones fracasan cuando una mujer es asesinada a patadas por una turba que la acusa de quemar un Corán o cuando un joven muere de sida en Africa por obedecer a una moral católica que prohíbe el preservativo. Las religiones fracasan cuando el gobierno israelí excluye a un pueblo de su propia tierra. Las religiones fracasan cuando seguidores suyos atentan contra decenas o centenares de personas en una mezquita, una calle, una iglesia... Las religiones fracasan cuando bendicen y utilizan los armamentos o cuando no dan el primer paso para conseguir la paz mundial. Las religiones fracasan por su machismo atroz, que condena a la mujer, en el mejor de los casos, a un segundo lugar, y en el peor la denigra tapándola, matándola o amputándola. Las religiones fracasan cuando a una persona católica se le niega la comunión por estar divorciada o cuando condenan y matan por una opción sexual. Las religiones fracasan cuando sus iglesias tienen bancos e inmobiliarias o cuando pretenden adueñarse del patrimonio de un país. Las religiones fracasan cuando dividen en nombre de dios, cuando niegan el ecumenismo o la interreligiosidad, cuando ofenden a sus diferentes profetas. Las religiones fracasan cuando no ponen al servicio de los demás lo mejor de sus credos: la fraternidad y la solidaridad. Las religiones fracasan cuando no respetan la laicidad, la libertad de conciencia y la democracia o pretenden hacer del aborto un crimen de Estado. Las religiones fracasan cuando se basan en una estructura vertical, en cuya cúspide se consideran príncipes. Las religiones fracasan cuando utilizan y manipulan la religiosidad popular. Las religiones fracasan cuando le dan la espalda a los derechos humanos.
Nos podemos preguntar qué hacer ante tanto fracaso. La respuesta no es otra que creer en la persona, tal y como se refleja en los ejemplos siguientes:
El papa Francisco lavó los pies el pasado Jueves Santo a una docena de jóvenes en una prisión de Roma, entre ellos, a dos mujeres, una musulmana serbia y una católica italiana. El gesto es doblemente histórico para un papa.
L. Bathily, un joven musulmán de Mali, escondió el pasado 9 de enero en el supermercado de Vincennes a seis clientes en la cámara frigorífica, entre ellos un bebé, para que no fueran asesinados por los terroristas. Dijo: "Ya sea cristiano, ateo o musulmán... alguien que mata así es inhumano y terrible. No escondí a judíos, escondí a seres humanos".
Malala Yusufzai, pakistaní musulmana y premio nobel de la paz, es una luchadora incansable a favor de la escolarización de las niñas musulmanas.
Judíos y árabes marcharon juntos por el Estado palestino en 2011 y gritaron eslóganes como: "Judíos y árabes luchan contra la ocupación".
M. Luther King gritó: "Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos".
En definitiva, y a modo de conclusión, en el bello poema del filósofo Ibn Arabi (1165-1241) Mi religión es el amor podemos encontrar la respuesta: "Hubo un tiempo en el que rechazaba a mi prójimo si su fe no era la mía. Ahora mi corazón es capaz de adoptar todas las formas: es un prado para las gacelas y un claustro para los monjes cristianos, templo para los ídolos y la kaaba para los peregrinos, es recipiente para las tablas de la Torá y los versos del Corán. Porque mi religión es el amor".
* Profesor y miembro de Comunidades Cristianas Populares


miércoles, 11 de marzo de 2015

Andalucía, tierra y cultura

Amanecía el esperanzador 28 de febrero de 1980 cuando con algo más de veinte años me dirigía al barrio cordobés de las Moreras para estar en una mesa electoral. Las Moreras de los años ochenta estaba habitado por familias humildes que vivían en pequeñas casas “portátiles”, aquellas casas “provisionales” que acogieron a varias generaciones. Una abuela gitana del barrio, enlutada, de pelo blanco y un moño perfectamente recogido, fue a votar. Ante la urna, el presidente de la mesa le pidió el carnet de identidad con la mala suerte que se le había olvidado. Se marchó a duras penas ante su falta de movilidad. Lo mejor del día fue cuando poco antes de cerrar el colegio electoral, María se presentó renqueante con carnet en la mano y papeleta para votar por su Andalucía, por su tierra y su gente. Ese instante representó para mí lo mismo que aquel domingo 4 de diciembre de 1977 cuando con la blanquiverde participé en la multitudinaria manifestación de Córdoba para exigir al Gobierno que nos reconociera con los mismos derechos que Cataluña o el País Vasco a través del artículo 151 de la Constitución.

Después de 35 años el pueblo andaluz volverá a votar en un momento social y político muy delicado. Una realidad que requiere la reflexión que hizo Blas Infante en el Ateneo de Sevilla en 1914 con estas palabras: “Este es el problema: Andalucía necesita una orientación política, un remedio económico, un plan cultural”.

Todas las personas que se presentan al Parlamento andaluz deberían prometer ante el estatuto de Andalucía que reconocen a esta tierra, preñada de cultura e historia, como una nacionalidad histórica, y que dignificarán a sus gentes luchando contra la pobreza, el paro y las desigualdades. Posiblemente, con este primer filtro las listas electorales quedarían bastante menguadas. Aún hoy nos llegan de fuera diciendo que nos quieren enseñar a pescar, enseñar a un pueblo que en palabras de Antonio Gala: “fue literalmente el ombligo de un orbe y cuya aportación a la cultura occidental sólo la de Atenas puede parangonarse”.

Miguel, un joven licenciado en la universidad pública, está deseando encontrar un trabajo para regresar de Alemania y enriquecer a su tierra con su inquietud juvenil y su formación intelectual. Dolores, autónoma, está esperando poder abrir su pequeño negocio en el que tenía contratadas a dos mujeres. Nuestros mayores Trini, Antonia, Pedro…, se nos “fueron” antes de que sus familias recibieran la comunicación de tener  derecho a una prestación por su situación de dependencia. Manuel, ejemplo del pequeño-mediano empresario honrado y emprendedor, lleva varios meses esperando que su banco de toda la vida deje de pedirle papeles para concederle un crédito con el que abrir una nueva línea de negocio.

Pepe, un joven criado en un barrio que padece la exclusión social, ha visto como sus abuelos, sus padres y sus hijos siguen siendo víctimas de una política que no ha terminado con las alarmantes cifras de la exclusión social. Sus abuelos engrosaban aquel 30% de pobres que padecía Andalucía en 1998, sus padres, en pleno crecimiento económico de 2004, formaban parte de los 2.5 millones que estaban bajo el umbral de la pobreza, y él con su familia es víctima de una nefasta política, llamada crisis y recortes, que al día de hoy condena a 3.2 millones de andaluces/as a la pobreza y exclusión social mientras los rescates bancarios nos cuestan millones y millones de euros.
En casa de Manoli no entra un euro desde hace varios años y se le cae la cara de vergüenza de hacer colas ante la Cáritas parroquial de su barrio para que le den una bolsa de comida. Antes tuvo que pasarse por su Centro Cívico para que la trabajadora social certificase su estado de pobreza y hacer todo un periplo por diferentes parroquias para que certifiquen que de ellas no recibe alimentos. La Administración pública certifica la pobreza y la iglesia hace la obra de caridad. Stop desahucios la está ayudando para que no la echen de su casa.

Enrique, parado tres años, es uno de los que están en el fatídico número millonario 1.396.000 parados de la EPA (Encuesta de Población Activa). Hace chapuzas para un empresario que se lucra de la economía sumergida que en Andalucía se eleva a 40.500 millones de euros (el 29% del PIB andaluz).
Nuestro entrañable y querido Diamantino García Acosta, el cura jornalero e incansable luchador por la justicia social, decía hace años que los derechos humanos andan torcidos. Sólo la ciudadanía puede enderezarlos desde la calle, el trabajo, el compromiso y el voto que lleve al Parlamento y al Gobierno andaluz a personas que conocen y quieren a su tierra, personas que no hacen de la política una profesión, personas dispuestas a combatir el empobrecimiento dignificando a sus gentes, y personas que se les humedecen sus ojos cuando entonando el himno de Andalucía exclaman: ¡Andaluces, levantaos! ¡Pedid tierra y libertad!

                                                                                     Córdoba, 9 de marzo de 2015
                                                                                      Miguel Santiago Losada .Profesor