miércoles, 7 de diciembre de 2011

NI ES LO MISMO, NI DA LO MISMO

Según todas las encuestas, el Partido Popular tiene la llave para solucionar los problemas económicos de nuestro país. Sin embargo, al día siguiente de que el PP sacase mayoría absoluta el Ibex-35, el principal indicador de la Bolsa española  acumuló, en la primera semana desde que Rajoy era presidente electo, una caída del 6.6%, con todos sus valores en pérdidas.

Si miramos un poquito más allá del horizonte inmediato veremos que ningún partido político tiene la varita mágica para superar esta crisis, que sobre todo están padeciendo los sectores más débiles de la sociedad. La puerta a la solución está en la política que lleve a cabo la comunidad internacional, una política que controle al mercado y que no se deje gobernar por él. Un ejemplo evidente lo tenemos en Grecia con la sustitución de Papandreu, emanado de las urnas, por Lukas Papademos, impuesto por los intereses del mercado. Papandreu  no ha sido el responsable de la grave situación económica que atraviesa el país heleno, sino los gobiernos anteriores, cercanos a la extrema derecha en algunas ocasiones. Caso aparte es Italia, que desde hace tiempo, con crisis o sin crisis, debería haberse sacudido al impresentable de su primer ministro que, paradójicamente, fue derrocado por los mercados, y no por su pueblo.
¿Cómo podemos pensar que el partido popular sea el hada madrina que solucione los graves problemas económicos del país? Si nos atenemos a los hechos nos encontramos con: un partido popular que está recortando los presupuestos en educación y sanidad allá donde gobierna (como ejemplo claro, la comunidad de Madrid),  un partido popular con las regiones más deficitarias  (a 30 de septiembre, Murcia tenía una deuda del 3,03% del PIB y la Comunidad Valenciana, del 2,32%, gobernadas por el PP en los últimos lustros), y un partido que no cree en la inclusión social (valga de nuevo otro ejemplo claro y rotundo: bajo el gobierno de Aznar, la eliminación del déficit público se hizo acosta de aumentar el ya considerable déficit social; el gasto social público per cápita de España pasó de ser tres veces menor en 1990 a casi cuatro veces menor en 1999 que el gasto social per cápita de los países con mayor sensibilidad social de la UE).
Por consiguiente, y a tenor de lo expuesto, mucho tendría que cambiar el partido que ostenta el nuevo Gobierno para apostar por una Europa unida que solucione sus desigualdades y luche por los derechos humanos en los países más empobrecidos, mucho tendría que cambiar para que se negase al modelo de una Europa de dos velocidades, que generará una zanja mayor dentro de nuestras propias fronteras.

Nos queda un largo camino por recorrer en la ardua tarea de explicar y hacer comprender que es necesario y urgente un pacto por la Inclusión Social que acerque el gasto en protección social a la media de la UE (un 27% del PIB frente al 22% de España), que es necesario y urgente implantar un sistema universal de renta, poner en marcha planes de inserción laboral para las personas en riesgo de exclusión, mejorar la cohesión de la sociedad a través de una política fiscal más justa y progresiva, no tocar el sistema universal público tanto en sanidad como en educación y destinar el 5% de la vivienda construida o rehabilitada a vivienda pública de inclusión social. Por último, es necesario y urgente apostar por una política migratoria más justa, que garantice los derechos fundamentales de los/as trabajadores/as extranjeros/as y de sus familias, respete el derecho de arraigo y de reagrupación familiar y cierre los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). Tal vez alguien piense que tal enumeración es un bonito sueño de Navidad, se equivoca, no es ningún sueño, es una exigencia para que millones de personas en este país salgan de la pesadilla en la que se encuentran.

                                                                       Córdoba, 7 de diciembre de 2011
                                                                                Miguel Santiago Losada
                                                                   Profesor y Presidente de la Asociación KALA




jueves, 15 de septiembre de 2011

¿CUANTAS HORAS TRABAJA MARÍA?

Un martes cualquiera del curso escolar, María, profesora de instituto, llegará a su centro con la cartera cargada de libros, apuntes, cuaderno de calificaciones, agenda escolar... Lo primero que hará es pasar por la sala de profesores para recoger de su casillero alguna convocatoria o comunicación: reunión de departamento, claustro, consejo escolar, reunión de tutores, evaluaciones... Después, conforme vaya saludando a compañeros y alumnado se dirigirá a su aula para impartir la primera clase de la mañana. Al toque del timbre irán entrando los chavales de un tercero de la ESO, unos 25, algunos de los cuales presentan algunas dificultades ya sean de comportamiento o de aprendizaje, lo que tendrá que tener en cuenta a la hora de trabajar con ellos y evaluarlos. A la media hora de haber comenzado la clase detectará que los ojos de su alumna Laura andan algo enrojecidos. Mientras los demás hacen unas actividades, María se dirigirá a ella para preguntarle qué le pasa. Quedará con ella a la hora del recreo para escuchar el problema familiar que tanto sufrimiento le está generando a la joven.
Sin un respiro, a la hora siguiente, tendrá clase con un grupo de alumnos de 2º de Bachillerato. María sabe que tiene una gran responsabilidad con sus pupilos para que lleguen a la selectividad lo mejor preparados posibles, porque de dicha calificación dependerá que estudien la carrera por la que se sienten más vocacionados. Este curso ha tenido que introducir algunas variables en la programación de las asignaturas indicadas por la universidad. Para introducir la clase, que por cierto supera la treintena de jóvenes, ha preparado un power point de unos 12 minutos.
A la tercera hora de la mañana le toca una guardia. Durante ella tendrá que atender varios incidentes y acudir a sustituir durante 15 minutos a un profesor que le ha surgido un imprevisto.
Muy deprisa se tomará un cafelito en la cafetería ya que ha quedado en atender a la joven Laura.
En el camino a la siguiente clase, después del recreo, un grupo de alumnos de su tutoría se acercarán a ella para pedirle que les ayude a organizar una excursión que realizarán en el segundo trimestre. Ya en clase, sus alumnos de 1º de la ESO harán un examen que tenía programado hace quince días. Durante el mismo tendrá que ir resolviendo dudas que le plantean sus alumnos.
A quinta hora se tomará un respiro, ya que no tiene clases; sin embargo, va a aprovechar para preparar el examen que tendrá la semana próxima con su grupo de 2º de bachillerato. Mientras esté elaborándolo la directora le va a comunicar que prepare un informe, junto a otros profesores que imparten clase en 3º de la ESO y coordinado por el departamento de orientación, sobre las necesidades educativas especiales que detectan en sus alumnos.
A 6 hora impartirá clase a otro grupo de 3º de la ESO. Después de unas explicaciones previas trabajarán en grupos de tres, bajo las orientaciones que les irá dando.
Agotada regresará a casa, almorzará no muy copiosamente, ya que los martes a las cinco de la tarde tiene reunión de padres. Tres familias se verán con ella para saber acerca del proceso educativo y formativo de sus hijos.
María, un día más de sus veinte años en la educación regresará agotada a su casa. Después de una reconfortante ducha se echará en el sofá para ver las noticias.
Entre las ya consabidas sobre la crisis, le sorprenderá la que alude a los recortes del profesorado en diferentes comunidades gobernadas por el PP. Le indignará ver y escuchar con qué falta de conocimiento y sensibilidad cuestionan su trabajo y el de miles de sus compañeros, responsables políticos con un patrimonio nada desdeñable y que ganan una fortuna en comparación con sus ingresos, responsables políticos que en vez de hacer todos los esfuerzos para mantener el presupuesto en educación, cimiento clave para un país, no valoran y desprestigian a los profesionales que tienen en sus manos lo más sagrado de la sociedad: nuestros niños y jóvenes.
Una mirada furtiva, por encima del televisor, le llevará a una estantería en la que tiene varios recuerdos de sus alumnos/as y sus respectivos padres y madres. A fin de cuentas es su mejor regalo: el reconocimiento a su dedicación y tarea. Se dormirá y sonará el timbre que la llevará de nuevo al aula, y se encontrará con sus alumnos, con sus padres, con sus compañeros, es decir, con la cotidiana realidad que para nada olfatean esos televisivos políticos.
* Profesor y presidente de la

Asociación KALA

jueves, 11 de agosto de 2011

¿200, Sr. Rubalcaba?

Como las cuentas del Sr. Rubalcaba sean como las estimadas para contabilizar las últimas concentraciones de indignados de Madrid, según él unas 200 personas, debería de hacer un curso rápido de contabilidad, a no ser que con su ya sabida ironía, haya imaginado un nuevo número que represente una magnitud superior. No sería la primera vez que esto ocurriera ya que desde la antigüedad el número tres o el número siete significan la plenitud.

Sr. Rubalcaba, los indignados pasivos o activos en Andalucía superan los dos millones de personas, los del Estado más de ocho millones, los de Europa como mínimo pueden rondar los 40 y los del mundo entero, al menos, 3.000 millones de personas. ¿Qué le parece? Como no dudo de su inteligencia, su cifra me hace pensar en un nuevo número simbólico para expresar que son muchos, muchísimos los indignados/as a causa de este sistema neoliberal que por unas causas u otras mata y mata y vuelve a matar a millones de inocentes.

A modo de ejemplo, valgan algunos acontecimientos vividos en estas últimas semanas:

Comencemos por las miles de muertes producidas por la hambruna de Somalia, entre ellos muchos bebés y niños/as que están muriendo en los brazos de sus madres impotentes y desesperadas. Mientras tanto, el mundo produce alimentos para doce mil millones de habitantes y la UE desarrolla una política agraria tan cínica e injusta que paga a familias terratenientes de este país millones de euros por el sólo hecho de no cultivar sus tierras. Un caso sangrante es el de la duquesa de Alba que acaba de repartir su riqueza personal entre sus siete vástagos, unos bienes que pueden rondar la friolera de los 3.500 millones de euros. Por cierto, el expresidente de la Junta de Andalucía, actual vicepresidente del Gobierno, le concedió a tan ilustre dama la medalla de Andalucía y uno de los últimos actos públicos que protagonizó el anterior alcalde de Sevilla, Sr. Monteseirín,  fue la inauguración de una estatua a tan insigne señora en una plaza sevillana.

Desde Latinoamérica nos llegan las manifestaciones en las calles de Chile por miles de estudiantes que exigen una enseñanza pública. Mientras, aquí hablamos del copago. Lo único que hay que hacer es que el que más tiene más aporte al Estado, posibilitando sanidad y educación a todo el mundo.

Es de total actualidad el estallido de ira en la periferia de Londres protagonizado por miles de jóvenes debido a los recortes sociales, un conflicto que hereda lo que ocurrió en Paris en el año 2005,  tras la muerte de una persona en manos de la policía. Las políticas de derechas, tanto en la Francia de 2005 como en el Reino Unido del 2011 son la causa de estos levantamientos cuyo trasfondo hay que buscarlo en los recortes sociales y no en meros actos vandálicos que buscan hacer daño. Un dato que aclara mucho las protestas: en Tottenham, donde se han iniciado los disturbios, los fondos para servicios sociales juveniles se han visto mermados en un 75%.

A miles de kilómetros se manifestaban en Tel Aviv 300.000 israelíes indignados por el desorbitado precio de la vivienda y el deterioro de la educación. ¡Qué lástima que muchos de ellos no se hayan indignado mucho antes ante la dura realidad que viven sus vecinos/as palestinos/as! Podría ser una gran oportunidad que esta indignación rompiera fronteras.

En nuestro propio país, la crisis eleva un 36% la petición de ayuda en los servicios sociales en un solo año. De cerca de seis millones de personas que fueron atendidas en el 2008, han pasado a más de ocho millones de personas en 2009, según el informe que las comunidades han remitido al Gobierno. Como es de esperar, este porcentaje se habrá visto incrementado en el último año. Urge reordenar y reactivar los recursos disponibles para proteger a las familias en riesgo de pobreza y exclusión social. Las políticas sociales deben considerarse políticas prioritarias del Estado, que representan el cuarto pilar del Estado del bienestar.

En España tenemos elecciones generales en noviembre, en Andalucía el próximo año. Miremos con lupa antes de votar los programas que los partidos van a desarrollar con respecto a las políticas sociales. Ya estamos viendo las consecuencias en Cataluña, Madrid y otros lugares de la geografía española donde sus gobiernos conservadores están recortando servicios sociales, sanitarios y educativos. Tengamos las miradas muy atentas para que no nos tumben el Estado de bienestar y, si no hay alternativas, exijamos desde las calles y plazas nuestros derechos como ciudadanos/as.

                                                                       Córdoba, 11 de agosto de 2011
                                                                          Miguel Santiago Losada

                                                           Profesor y Presidente de la Asociación KALA

sábado, 23 de julio de 2011

Pequeñas historias

La economía neoliberal está mostrando su cara más dura y despiadada dentro de las propias fronteras del llamado Primer Mundo. Hace décadas que los llamados, eufemísticamente, países en desarrollo la vienen sufriendo, sobre todo, en sus seres más inocentes y jóvenes. Nos lo pueden contar las miles de madres que pierden a sus hijos/as todos los días por falta de alimento, agua potable, medicinas o conflictos bélicos, los/as miles de chavalitos/as que se ven tirados en las calles de las ciudades de los países más empobrecidos por esa inhumana economía, sin unos mínimos de cariño y seguridad que les haga posible creer en la vida, los/as miles de jóvenes que hacen de Africa una travesía llena de obstáculos, en la que centenares encuentran la muerte, para conseguir llegar al norte del continente y cruzar las aguas hacia la supuesta tierra que mana leche y miel, los/as miles de niños/as y mujeres que se son prostituidos por las grandes redes mafiosas, que igual trafican con armas, que con drogas o personas, y guardan su dinero en los mismos bancos que nos están llevando a la ruina.
Esta economía, lo mismo en tiempos de bonanza que de crisis, mantiene los mismos índices de exclusión social tanto en España como en Andalucía, realidad que no nos debe extrañar proveniente de un sistema exento de valores éticos y morales; un sistema que subvenciona, por su nefasta política, con millones de euros a la duquesa de Alba y permite el cierre de miles de pequeñas y medianas empresas o deja sin vivienda a centenares de familias por desahucio, al no poder pagar sus hipotecas.
¡Qué curioso lo que está ocurriendo en la propia fortaleza que conforman los países del Norte!, ¿quién nos iba a decir hace unos años que la deuda externa iba a afectarnos de igual manera que la que vienen padeciendo desde hace décadas los países sureños por las grandes economías del Norte? El monstruo no tiene hartura y las consecuencias son evidentes.
El partido gobernante de la izquierda está dejando morir por asfixia, por omisión y desde el silencio más premeditado, cientos de proyectos en favor de los colectivos más desfavorecidos, "por culpa de la crisis". "Por culpa de la crisis", la derecha, sin pudor, corta y recorta servicios en ayuntamientos y comunidades donde gobiernan. ¿Hasta dónde serán capaces de llegar? Por acción y por omisión, nueve millones de personas viven en la pobreza y en la exclusión social en este país.
Voy a contar una experiencia para que, al menos en nuestras propias fronteras, no permitamos que destruyan lo más básico del Estado de Bienestar:
Hace unos días, nuestra sanidad salvaba la vida de una mujer mayor de 90 años. A pesar de nuestras quejas de niños malcriados, tenemos un lujo de sistema sanitario que salva vidas a mansalva sin arruinar nuestros bolsillos. Estos/as profesionales de la sanidad son los que deberíamos subir a un autobús descapotable y vitorearlos por todas nuestras ciudades. En las mismas fechas, 14 km más abajo, detrás de la frontera marroquí, un niño de año y medio moría por una simple gastroenteritis. ¡Esta es la realidad, pura y dura!
Esperemos que este nefasto sistema, que antepone las ganancias de unos muy pocos por encima de las de otros muy muchos, no acabe también con nuestros propios hijos/as y abuelos/as porque ponga en peligro uno de los más sagrados derechos: la sanidad, a la que en nuestro país, todas las personas tienen acceso.
Tenemos que luchar y movilizarnos para que no puedan pisotear nuestros derechos más básicos, que posibilitan una vida digna a toda la ciudadanía, para que no toquen las la educación pública y la sanidad pública, para que no acaben con los recursos sociales, laborales, de vivienda-, para que no destruyan lo que tanto costó construir.

* Profesor y presidente de la Asociación KALA

sábado, 2 de julio de 2011

El sur volvió a indignarse

Sobre las 17.25 horas del 28 de junio se esperaba que el jurado proclamase a Córdoba, dentro y fuera de nuestras fronteras, ciudad de la cultura europea 2016. Sin embargo, una vez más el Sur volvió a ser ninguneado.
Los poderosos centros políticos y económicos del país, con la complicidad de la parte del Gobierno de la nación que decide, se llevaron el gato al agua y contra todos los pronósticos ganó el que mejor padrino tenía; en este caso, Odón Elorza, quien planteó hace unos meses que de dicha designación dependía la paz en el País Vasco.
De nada sirvió el magnífico proyecto cordobés desarrollado a lo largo de 10 años y cuya alma es el propio pueblo de Córdoba. De nada sirvió ser una de las ciudades más singulares de Europa por su legado histórico y artístico. De nada sirvió presentar la necesidad de obtener dicho beneficio por ser una ciudad castigada por el paro y el empobrecimiento social. No olvidemos que San Sebastián está precisamente en el polo opuesto, siendo la ciudad más rica del Estado. El Sur, una vez más, para los mandatarios del Norte, no existe. Desde que comenzaron a designarse capitales europeas de la cultura en España, todas las proclamadas: Madrid, Santiago, Salamanca y, ahora San Sebastián, están situadas geográficamente del río Tajo para arriba, un hecho que nos debe hacer pensar. Los intereses políticos han echado por tierra un proyecto que le daba a Córdoba muchas posibilidades para su desarrollo. ¿Y ahora qué? Córdoba debe volver su mirada al mar Mediterráneo, su lugar de origen, su identidad. Las claves del Norte sirven para enriquecer al Norte, las claves del Sur son cálidas como su clima, que han forjado una de las principales páginas de la humanidad.
Nuestra gran diferencia con el pensamiento del Norte o anglosajón consiste en que ellos escriben la vida con prosa, nosotros con poesía. La prosa permite sobrevivir, la poesía vivir , a buen decir de Cassano. Córdoba ha consolidado un proyecto cultural basado en la interculturalidad y los valores humanos. Todo su potencial tiene que seguir actualizándose para conseguir esos objetivos. Actividades como la celebración de los 1.300 años del legado andalusí en 2016 deben servir de encuentro entre todos los países de la cuenca mediterránea. Con ello será posible una verdadera estrategia entre las dos orillas que contribuya al desarrollo de los países de la ribera sur, que les lleve a la democracia y, por consiguiente, a una paz duradera.
La cultura se ha convertido en el eje transversal de esta ciudad. Pablo García Baena define con su magistral sabiduría esta realidad: "Córdoba, la ciudad de destino, no tendrá otra meta que la que le es propia e ineludible, la que está en lo más hondo de su patricia romanidad, en el ventalle más alto de sus palmas omeyas, en el áureo manantial bullente de su poesía: la cultura con mayúscula. Así, a pesar de todo, la ciudad, sea o no Capitalidad Cultural, sabrá poner al día su legado de siglos, sin vanguardias trasnochadas ni parques temáticos: en el pasado está su futuro".
No hay que esperar a septiembre, no hemos suspendido ninguna asignatura. El tiempo nos apremia. El letargo que veníamos padeciendo se ha ido diluyendo desde hace una década.
Ello nos debe llevar a toda la ciudadanía a mantenernos comprometidos y unidos con nuestra ciudad. El Ayuntamiento debe seguir apostando por la cultura como principal objetivo de Córdoba, que genere empleo y baje los índices de empobrecimiento y exclusión social.
La Junta de Andalucía, que debería de haber hecho de Córdoba, hace ya bastantes años, la capital cultural de Andalucía, tiene en estos momentos una oportunidad única para hacerla realidad. De esta manera, debería de invertir, junto al gobierno central, en todos los proyectos pendientes para que tanta promesa se vea cumplida: Palacio del Sur, finalización de las rondas de circunvalación y de todas las infraestructuras del aeropuerto, construcción de la Biblioteca Provincial y el nuevo Museo Bellas Artes. Como en otros muchos ámbitos del momento que nos ha tocado vivir, es necesario que nuestra indignación se convierta en compromiso, personal y colectivo.
* Profesor y asesor de la Cátedra
Intercultural "Córdoba Ciudad de

Encuentro" de la UCO

lunes, 13 de junio de 2011

Reflexión postelectoral

Sobre las 21 horas del pasado domingo electoral una vergüenza ajena brotaba de mis entrañas cuando los primeros resultados electorales daban 7 concejales a la candidatura de UCOR, cuyo número uno está imputado en el caso Malaya y debe una multa de 24,6 millones de euros al Ayuntamiento de Córdoba. El pasado sábado tomó posesión de su acta como concejal el próximo día 11 de junio. Mientras, otras personas que padecen la lacra de las toxicomanías pasan años en la cárcel por pequeños hurtos cometidos a causa su dependencia.
Conforme avanzaba la noche, el mal se fue haciendo menor al quedarse con 5 concejales y obtener el PP mayoría absoluta, lo que impide a UCOR poder tomar alguna decisión tanto en el Ayuntamiento como en la Diputación. La fiesta se le agrió al candidato de UCOR, a la que había invitado a las personas que le dieron el voto, terminando en un lamentable espectáculo en el que tuvo que intervenir hasta la policía. Días más tarde acusaría a los medios de comunicación de ser los culpables de no haber obtenido mayoría absoluta.
Paralelamente a estos acontecimientos se alzaron voces desde la calle, agrupadas en el movimiento social Democracia Real Ya, al que apoyo y respaldo por la salud que aporta al sistema democrático. Entre otras muchas reivindicaciones, de gran calado político y social, este movimiento ciudadano pide la reforma de la ley electoral para que, entre otros motivos, no se permita que un imputado, como el caso de Rafael Gómez, pueda estar en una lista electoral. Sin embargo, si ahondamos sobre lo que ha pasado en las elecciones municipales de nuestra ciudad, cabría preguntarse de dónde proceden los 25.000 votos obtenidos por UCOR. ¿El pueblo se ha equivocado como refería algún dirigente de IU? Un alto porcentaje de los votos que ha perdido IU los ha contabilizado el nuevo partido, lo que hace que nos formulemos nuevas preguntas: ¿qué política han desarrollado los responsables municipales durante los últimos diez años para que haya habido este trasvase de votos a una formación populista?, ¿qué ciudadanía se ha ido potenciando? Quizás, algo tenga que ver la política de sonrisas, besos, abrazos desarrollada por la anterior alcaldesa Rosa Aguilar, y a una mala gestión, que ha conducido a que los grandes proyectos de nuestra ciudad aún permanezcan en maquetas.
Junto a IU, el PSOE ha sufrido un descalabro en Córdoba, una vez más. Al igual que IU, no debe echar balones fuera y asumir sus errores. No ha llegado ni a 20.000 votos en la ciudad y ha perdido el gobierno de la Diputación. Entiendo que haya voces en el interior de ambos partidos pidiendo responsabilidades.
Ni Córdoba era tan de izquierdas, ni es tan de derechas; no nos engañemos. Si unimos los 45.000 votos obtenidos por IU y PSOE, más los votos de Ecolo, de otros partidos minoritarios de izquierdas, los votos blancos, algunos nulos y bastantes abstenciones, el electorado que se mueve desde el centro a la izquierda estaría en torno a 80.000 personas.
Por último, sería muy saludable para esta ciudad que el nuevo alcalde derribase las naves ilegales del nuevo concejal antes citado y, a su vez, le hiciese pagar la multa que debe al Ayuntamiento.

* Profesor y Presidente de la Asociación KALA

martes, 17 de mayo de 2011

Su delito, buscarse la vida

Abdul procede de una zona empobrecida de la ribera árabe. Puso sus ilusiones en la frontera norte mediterránea para conseguir una calidad de vida que le permitiera ayudar a su familia. Se buscó la vida a costa de poner en peligro la suya, como lo han hecho centenares de niños y jóvenes del continente africano, cruzando el Estrecho en una patera.
Llegó a Córdoba y encontró cobijo en un centro de menores. Al estar cercano a la mayoría de edad, salió de él sin nada resuelto, ni siquiera pasaporte de su país. Sin el número de pasaporte no puede empadronarse ni afiliarse en el centro de salud. Actualmente está a punto de que el consulado marroquí de Sevilla le entregue la citada documentación. Ha hecho varios cursos, tiene un comportamiento ejemplar y, después de año y medio, está familiarizado con la ciudad.
El pasado 10 de mayo cuando iba por la calle buscando un nuevo alojamiento donde vivir, en compañía de un amigo, se acercaron unos policías vestidos de paisano y le pidieron la documentación. Al no tener sus papeles en regla, lo detuvieron y se lo llevaron a comisaría. Localizaron a uno de los educadores de mi asociación para informarle de que se encontraba detenido en uno de los calabozos de las dependencias policiales por encontrarse en una situación irregular en España.
Entre los papeles que le enseñó a la policía se encontraba la petición de pasaporte, un documento de la Asociación en el que se indicaba que estaba amparado por la misma y el tiempo que llevaba enraizado en nuestra ciudad. Todo ello no valió, y pasó la noche como una persona que hubiese delinquido. Podían haber agilizado el trámite para que lo asistiese un abogado y así evitarle una noche de calabozo. Eso no ocurrió hasta las 11.30 horas de la mañana del día siguiente. Como lo encerraron en el calabozo pasada la hora de la cena, no le dieron ni un bocadillo, sólo unas cuentas galletas que apenas pudo meterse en la boca debido al miedo y la incertidumbre que le habían metido en el cuerpo. Lo soltaron pasado el medio día, llegó a casa con ojos lacrimosos y asustados, en busca de protección, como cualquier joven de su edad.
Mientras esto ocurría, la campaña electoral seguía su curso a lo largo y ancho de nuestra geografía. Una campaña en la que aún se sigue hablando del inmigrante como un problema social, o en la que algunos candidatos no saben responder cuando algunos ciudadanos le cuestionan la ayuda que reciben los inmigrantes a costa de las personas nacidas en esta tierra.
Estudios como el que acaba de ver la luz, Inmigración y Estado de bienestar en España , financiado por la Obra Social La Caixa, desmontan uno de los principales mitos que considera a los/as inmigrantes como un obstáculo para el acceso a los servicios públicos de los/as ciudadanos/as del propio país, ya que, según este estudio, los/as inmigrantes asentados en nuestro país aportan al Estado más de lo que reciben y pone de manifiesto que fueron responsables del 50% del incremento del PIB y del superávit en los años de crecimiento económico. Ante este análisis científico de la realidad, ¿a qué viene tanta animadversión contra la persona venida de países empobrecidos para poder vivir con dignidad?
Mientras Abdul pasaba la noche en un calabozo, debido a controles policiales selectivos basados en la fisonomía, y a la mañana siguiente se encontraba con una orden de expulsión, algunas listas electorales de España están manchadas por personas corruptas o por algún candidato imputado. Pongo como ejemplo, uno del caso Malaya, que dice no haber leído un libro en su vida, encabezando una lista electoral secundada por varios profesores universitarios.
Ante esta dura realidad me planteo varias sugerencias. La primera, a la ciudadanía, que debiese tomar conciencia de la realidad: hay que conocer, ver, tocar, sentir las duras situaciones que viven las personas que salen de sus países sin nada, dejando el cariño de los suyos y esperando un mañana mejor. Bajar al terreno de la realidad es la mejor vacuna contra esta oleada de falso populismo y xenofobia que está recorriendo la vieja Europa. No caigamos en el mismo error, cínico e inhumano, cuando somos carne de emigración. Somos hijos, nietos, bisnietos, tataranietos... de emigrantes. La segunda, a las personas que han decidido ejercer la política, una tarea democrática que debe estar al servicio, sobre todo, de las personas más necesitadas, de los seres humamos que sufren un mayor empobrecimiento y exclusión social. Cada vez que se aproxima una cita electoral repito la misma cantinela.
Por último, propongo al subdelegado del Gobierno que la policía consulte la situación del chavalito inmigrante, y no solo la documental, antes de tomar cualquier otra medida. De ser así, hubiesen tratado a Abdul como un chaval respaldado y que busca posibilidades en Córdoba, en lugar de tratarlo como un delincuente. Señor subdelegado, personas cercanas a usted le pueden informar de la acogida y buen té que este chico, y otros como él, ofrecen cuando se les visita.
* Profesor y presidente de la Asociación KALA


domingo, 1 de mayo de 2011

SÍNTOMAS DE SALUD DEMOCRÁTICA

En los últimos días hemos podido escuchar por las diferentes emisoras el ir y venir de dos noticias: el partido de fútbol entre el Barcelona y el Madrid, en el antes, durante y después, y la intervención de Estados Unidos en la que mató a Osama Bin Laden y arrojó su cuerpo al mar. Barack Obama clamó que “se ha hecho justicia”. Una intervención militar que pisotea la declaración universal de los derechos humanos y lo que debe ser un Estado de derecho, suponiéndole subir varios puntos en la valoración como presidente. Este tipo de intervenciones provocan que aunque una mayoría de la ciudadanía árabe rechace los métodos criminales de Al Qaeda el antiamericanismo no haya desaparecido entre los árabes al ver a los Estados Unidos como una prepotente superpotencia que quita y pone a su antojo a dirigentes según sus conveniencias económicas y estratégicas. Viene a colación un estudio del Pew Research Center, en el que un 79% de los egipcios siguen teniendo una imagen negativa de los Estados Unidos.

A raíz de estos acontecimientos la Cadena SER formulaba una encuesta en la que alrededor del 70% de los ciudadanos habían manifestado su oposición al método utilizado prefiriendo el que hubiese sido apresado y puesto a disposición judicial, según lo propio de lo que deber ser un Estado social, democrático y de derecho. Esta noticia fugaz me supuso una bocanada de aire fresco ante tanta falta de cordura y sensatez como estamos viviendo.

Una segunda noticia que refresca el ambiente, condicionado por el mensaje único de aquellos que se creen los dueños del país y de las conciencias, ha sido la autorización por parte del Tribunal Constitucional de la autorización de Bildu, que le permite participar en la campaña electoral.    

Mientras, los países con corona de la UE hacen un derroche de ostentación y poder luciendo sus mejores galas en los boatos nupciales bendecidos por las respectivas iglesias, los responsables de los países de la UE sin corona hablaban de fortalecer fronteras y endurecer aún más las leyes de extranjería para echar a tanto intruso llegados a causa de las miserias que sufren en sus países; discursos inhumanos respaldados, por ejemplo, por nuestro propio ministro del interior que aboga sin ningún tipo de complejos por expulsar a todos esos ilegales llegados de Túnez sin la menor vacilación.
Una penosa realidad que cae como una losa encima de cualquier conciencia sensible que sigue creyendo en el ser humano por encima de cualquier supuesto. De ahí que el estudio Inmigración y estado de bienestar en España , financiado por la Obra Social La Caixa, supusiera una tercera buena noticia al desmontar uno de los principales mitos que considera a los inmigrantes como un obstáculo para el acceso a los servicios públicos de los ciudadanos del propio país. Sin embargo, según este estudio los inmigrantes asentados en nuestro país aportan al Estado más de lo que reciben y pone de manifiesto que fueron responsables del 50% del incremento del PIB y del superávit en los años de crecimiento económico.
Un último ejemplo de salud democrática, es ver en las listas electorales a personas honestas que no tiene nada que ver con otras candidaturas marcadas por la corrupción como la del PP que encabeza Francisco Camps y que según el último sondeo preelectoral del CIS sube 6 puntos más respecto a las anteriores elecciones  autonómicas. Tampoco tienen nada que ver con la lista electoral de Unión Cordobesa, encabezada por un imputado en el caso Malaya y que dice no haber leído un libro en su vida, en las que aparecen profesores universitarios. ¡Quién da más a tanto despropósito!


                                                                       Córdoba, 1 de Mayo de 2011
                                                                          Miguel Santiago Losada

                                                           Profesor y Presidente de la Asociación KALA

miércoles, 20 de abril de 2011

Semana santa sin fronteras

El pasado 18 de marzo, la titular del juzgado de 1 instancia nº 16 de Barcelona revocó y dejó sin efecto la resolución de la Dirección General de Atención a la Infancia de Cataluña, que decidió que un joven de Malí era mayor de edad después de practicarle una serie de pruebas físicas, y por ello dejaba de estar protegido por la legislación sobre desamparo de menores. El fallo judicial confirma la minoría de edad, señalando que la prueba practicada al joven no ha servido para aclarar su edad (-). No siendo posible un grado de certidumbre sobre la mayoría de edad de esta persona, ha de estimarse que es menor de edad (-), es de aplicación el principio de interés del menor que ha de prevalecer frente a cualquier otro.
No es la primera vez que la judicatura rechaza la prueba forense para determinar la edad de niños/as y jóvenes inmigrantes.
El joven, Yaya, tenía un pasaporte expedido por su país el 16 de noviembre de 2009, donde constaba la edad de 14 años, según se indica en la sentencia. A pesar de existir este documento, al joven se le practicó una prueba física para determinar si era realmente menor de edad.
En Córdoba he tenido conocimiento directo de dos casos con las mismas características. El primero, un joven de Ghana que se encontraba en un centro de protección de menores. El sistema de protección mandó hacerle la prueba forense para determinar la edad del joven, que dictaminó que era mayor de edad. La Administración inmediatamente lo denunció por falsificación de documento público y se le abrió una orden de expulsión. Evidentemente, este joven menor de 18 años fue puesto de patitas en la calle, acabando en la casa de acogida del Ayuntamiento de Córdoba.
Indefenso, menor de edad, a miles de kilómetros de su familia, denunciado por los que tenían que protegerlo, sometido a pruebas médicas a todas luces dudosas e inexactas, no reconocido por el propio Estado social, democrático y de derecho, y muertecito de miedo, llegó a las puertas del centro de acogida municipal. Les abrieron estas puertas y, con el apoyo de su personal y de mi asociación KALA, se pudo demostrar, tras conseguir su pasaporte, que era menor de edad. Las denuncias fueron archivadas, fue readmitido en el centro de menores y se le ha concedido el permiso de residencia.
Amadu, es otro caso similar. Entró en España siendo menor, estuvo en un centro de menores de Almería y nunca llegó a estar tutelado y regularizado. Le practicaron la prueba ósea por la que lo consideraron mayor de edad. Meses después llegó la documentación de su país, cuando ya era mayor de edad, que confirmaba que, cuando se le realizó la prueba ósea, aún tenía menos de 18 años. Hoy, obligado a vivir en la clandestinidad, espera el día en que poder conseguir sus papeles.
La desesperada situación que viven los países africanos está provocando un repunte de llegada a nuestras costas de niños/as y jóvenes inmigrantes en relación a meses anteriores. La consejera para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía subrayó que la salida masiva de menores de un país perjudica a éste porque le descapitaliza, ya que, en la mayoría de los casos, los jóvenes que llegan son los que en sus países, mayor formación y situación económica tienen. No sé de dónde la Sra. Consejera saca estas conclusiones. Conozco a bastantes chavalitos inmigrantes, y la inmensa mayoría proceden de unas condiciones económicas muy empobrecidas, adolecen de una educación escolar y vienen con una nula formación laboral. Muchos de ellos llenan los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), que la Consejería de Educación ha establecido en los Institutos. No obstante, si el nivel es el que dice la citada consejera, podría dar el dato de los que, tras ser tutelados, acaban en la Universidad.
Propongo dos planteamientos muy básicos a tener en cuenta para evitar estos atentados contra los derechos humanos. En primer lugar, que el sistema de protección del menor se ponga al lado de los/as niños/as y jóvenes, respondiendo sin perversidades a la legislación: por el bien del menor. En un Estado de derecho debe prevalecer la presunción de inocencia y más si hablamos de personas menores de edad. Y, en segundo lugar, invito a los/as médicos a que no hagan pruebas médicas de dudoso rigor. Sabemos que estas pruebas pueden tener un error hasta de varios años, muchos de los propios médicos forenses así lo afirman.
Quiero llamar la atención ante estas injustas situaciones que padecen los chavales inmigrantes: son niños/as, es decir, menores de edad, con las mismas necesidades que nuestros hijos/as menores; son pobres, y muchas veces rechazados por los propios Estados, defensores de los derechos humanos y de la declaración de los derechos del niño.

* Profesor y presidente de Kala 

jueves, 24 de marzo de 2011

Primavera para la democracia

Lola y Carlos son los progenitores de un niño de siete años que desgraciadamente murió en un lamentable accidente. En pleno duelo tuvieron que permitir la donación de los órganos de su hijo, con lo que gracias a tan altruista decisión seis niños pudieron seguir viviendo o mejorar su estado de salud. Un corazón, dos pulmones, un hígado y dos riñones hicieron el milagro. Hoy Carlos y Lola viven con menos amargura la desaparición de su querido hijo, al ser conscientes de que su muerte ha significado la vida para otros niños.
Esta dura historia humana, al mismo tiempo que solidaria, me hace recordar una pregunta que hice a los alumnos en una de mis clases: ¿cuántas personas estaríais dispuestas a donar los órganos? Algo más de la mitad se manifestaron a favor. A la segunda pregunta: ¿cuántas estarían dispuestas en caso de necesidad a recibir un órgano? Todas las manos se alzaron a la vez.
María es una mujer mayor a la que se le viene a la memoria, con ojos húmedos y rostro satisfecho, cómo tuvo que ayudar a sacar para adelante a varios hijos de una familia vecina bastante empobrecida. Su compromiso evitó que protección de menores tuviese que intervenir. Hoy esos niños han crecido, Raúl, Joaquín y Ana, y llaman a la que fue su vecina mamá María.
Alvaro es un profesor de literatura recién jubilado que ha enseñado la lengua de Miguel de Cervantes y Luis de Góngora a miles de alumnos. Su vocación no lo apartó de la tiza y la pizarra a pesar de las atractivas ofertas que le hicieron desde diferentes ámbitos de la vida pública. Dice que su ideología y su escala de valores chocarían frontalmente con esos cargos de despacho y traje.
Rafael ayuda a varios chavales inmigrantes sin documentación, alguna vez a sabiendas de que actúa al margen de la ley. Si algo tiene claro es que, por encima de todo, no quiere estar al margen de la vida. El último día que hablé con él me dijo que cómo podíamos ser tan egoístas en una provincia como la nuestra, que tiene a más de 270.000 cordobeses emigrantes, distribuidos por distintas partes de la geografía española y del mundo. Muchos piensan que los 30.000 inmigrantes que habitan en la provincia de Córdoba son demasiados, incluso algunos estarían dispuestos a darle una patada y echarlos. Sentía vergüenza ajena por esas personas.
José y Silvia son dos jóvenes empresarios que luchan por fortalecer su empresa dando oportunidades a jóvenes desempleados. En los tiempos que corren se conforman con el mantenimiento de su negocio y de los puestos de trabajo que el mismo genera.
Más de una familia que conozco ha adoptado o acogido a algún niño de etnia, religión o cultura diferente. Ven al otro, al que nos viene de fuera, como un gran enriquecimiento personal y social. Son familias que no pueden entender cómo hay personas que consideran a ese otro como un intruso, que provoque miedo y xenofobia.
Mientras, en nuestra ciudad, algunos medios de comunicación le hacen la campaña gratuita a un candidato imputado en el caso Malaya. Los grandes partidos políticos elaboran unas listas electorales que en demasiados casos nada tienen que ver con las ideologías y siglas que dicen representar. Listas llenas de candidatos que han hecho de la política una profesión, con lo que, si llegan a gobernar, estarán más pendientes de su propio porvenir que el del bien común al que se deben.
Qué lástima que personas como Lola y Carlos, María, Alvaro, Rafael, José y Silvia, y muchas más no aparezcan en las candidaturas para las próximas elecciones municipales. Ojalá que los siguientes comicios electorales vengan precedidos por una catarsis en los partidos políticos que hagan vislumbrar una nueva manera de hacer política más acorde con el sistema democrático, que nos favorezca más a todos y todas, empezando por las personas que más lo necesitan.
* Profesor y presidente de la
Asociación KALA


sábado, 26 de febrero de 2011

El paradigma de córdoba

En las recientes jornadas que bajo el título Encuentros Averroes se han celebrado en Córdoba, el filósofo y profesor iraní de la Universidad de Toronto, Ramin Jahanbegloo, profundizó en su idea del paradigma de Córdoba, que acuñó en su libro Elogio a la diversidad . En él plantea el trasvase del modelo de convivencia pacífica entre las tres culturas de la Córdoba de Al Andalus a la sociedad actual, al mismo tiempo que destaca la vigencia que la aceptación de la diversidad, de la pluralidad confesional y la lucha contra los fanatismos y racismos tiene en la actualidad.
Mientras estas jornadas tenían lugar en el confortable salón de actos del Rectorado de la Universidad de Córdoba, los países árabes viven un gran momento histórico con repercusión para toda la humanidad.
La revolución del pueblo árabe comenzó cuando el joven tunecino Mohamed Buazizi se suicidó a lo bonzo para protestar porque la policía, por cierto, de un régimen bien visto por la política europea hasta ese momento, le tiró el carrito de frutas y verduras con el que se buscaba la vida por falta de autorización, abofeteándolo y humillándolo; un joven que tras licenciarse, al no conseguir empleo, optó por hacerse vendedor callejero para salir adelante. Otros muchos huyen desesperadamente, cruzando el Estrecho ante tanta frustración. Un Estrecho que se ha tragado a miles de vidas desde comienzos de los años 90.
La combustión del joven cuerpo de Buazizi fue el detonante que, en menos de un mes, derrocó a Ben Ali.
El 25 de enero, este reguero de ansias de libertad llegó al valle del Nilo y tras 18 días de una ejemplarizante protesta pacífica de centenares de miles de jóvenes, que ha tenido como epicentro la plaza Tahrir o de la liberación, consiguieron la caída del dictador Hosni Mubarak.
Esta llama de la liberación sigue recorriendo, a modo de llama olímpica, los países árabes para derrocar a los regímenes totalitarios: desde Bahrein, Yemen, Jordania, Libia, Argelia,... hasta Marruecos, que el pasado día 20 de febrero, y bajo la denominación del día de la dignidad, contó con una serie de protestas por todo el país, organizadas por un grupo de jóvenes a través de la red social Facebook, en las que se reclamó una constitución democrática y una lucha eficaz contra la corrupción. Mientras escribo estas líneas, el sanguinario dictador libio, Muamar Gadafi, masacra al pueblo antes de su probable abandono del poder.
Entre tanto, Europa está en sus cosas: Berlusconi, icono de la desvergüenza personal y política, preocupado porque sus costas se llenen de refugiados (para él, inmigrantes ilegales); Sarkozy, manchado hasta el tuétano como presidente de una Francia mantenedora de los sanguinarios y tiranos regímenes del Magreb; Zapatero, permitiendo que su Presidente del Congreso, José Bono, rinda pleitesía al dictador guineano Teodoro Obiang; Angela Merkel, aprovechándose de la crisis para que sus bancos obtengan pingües beneficios; Cecilia Malmstöm, comisaria de Interior de la Unión Europea, preocupada en repatriar a los tunecinos y a los que vengan; y todos en su conjunto, preocupados por el suministro de petróleo. Es evidente que no son extraterrestres, y responden a una ciudadanía europea que respira, cada vez más, aires de xenofobia etnocéntrica que culpa a los más empobrecidos y excluidos de las estrecheces que viene atravesando.
Toda esta rebelión venida del sur está dejando sin argumentos a la contra rebelión del norte. Ya no se puede sostener que el Islam es sinónimo de pueblos adormecidos y fanáticos. Quieren la democracia, al igual que la disfrutamos nosotros y nosotras, para construir naciones libres en las que se adquiera una verdadera ciudadanía, no determinada por la religión. ¿Qué hubiese sido de Europa si la democracia no la hubiera liberado del corsé del catolicismo? ¿Habría libertad de conciencia, leyes que permiten el aborto o los matrimonios homosexuales, una ética universal que permite la declaración universal de los derechos humanos...?
Y desde este rinconcito milenario de la cultura mediterránea, poseedor de esencias de interculturalidad, ¿qué podemos aportar en el marco de la candidatura de la ciudad a convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2016?
El paradigma de Córdoba debe comenzar por su propia ciudadanía y creernos que el encuentro entre personas, entre religiones y culturas es posible.
Desarrollar espacios de diálogo y paz entre las naciones de la cuenca mediterránea, hacer ver que los puntos de unión (historia, arte, tradiciones, gastronomía, paisaje, clima,...) nos enriquecen y nos dan más posibilidades para la erradicación de la pobreza que sufre sobre todo la orilla sur del Mediterráneo, son utopías que dan sentido a la capitalidad.
* Profesor y presidente de la
Asociación KALA


miércoles, 2 de febrero de 2011

La despenalización de las drogas

El flamante premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, ha sugerido retirar el carácter criminal al consumo de drogas mediante un acuerdo de países consumidores y países productores para acabar con el narcotráfico. Llegó a afirmar que el tráfico de estupefacientes es "la mayor amenaza para la democracia en América Latina".
Hace unos tres meses en este mismo periódico Vicente Fox, presidente de México entre los años 2000 y 2006, en su visita a Córdoba hizo unas declaraciones en las que se inclinaba "por avanzar en la despenalización de la droga" debido a los estragos que produce en la población. Felipe González también se pronunció en esa línea.
A una escala local, mucho más pequeñita, desde que puse los pies en los barrios que padecen un elevado porcentaje de exclusión social, me di cuenta cómo el consumo de drogas y la venta de estupefacientes son factores determinantes de la situación en la que se encuentran. Familias enteras lamentan la muerte de varios de sus miembros por consumo o por haber adquirido alguna enfermedad tras un contagio. Muchas familias se ven huérfanas de padres y madres de la noche a la mañana, al ser detenidos y encarcelados por vender papelinas, lo que aboca al desamparo de sus niños. Las intermitentes redadas policiales tienen más efecto mediático que solución real, generando en los barrios una gran tensión para luego, en horas, seguir todo igual. Por otra parte, aparece una economía sumergida, que convierte a la droga en el principal sustento de una parte de los habitantes de estos barrios: vendedores, prestamistas, vigilantes, transportistas... Y esta economía a su vez sustenta otra, la que se genera con la penalización de las drogas, y que da cobertura a buena parte del trabajo de muchos funcionarios y profesionales liberales entre los que se encontrarían policías, abogados, procuradores, fiscales, jueces, funcionarios de prisiones..., por no hablar de todo el negocio de la seguridad y el miedo (guardias jurado, alarmas, cerraduras...).
Sin embargo, no pensemos que esta tragedia social sólo se da en estas zonas. Estas situaciones campan a lo largo y ancho de la geografía de cualquier pueblo o ciudad. Existen personas que padecen la grave enfermedad de las toxicomanías en cualquier espacio social, ya vivan en el residencial barrio del Brillante o en la mismísima avenida del Gran Capitán. Lo que ocurre, como en cualquier otra circunstancia, es que al perro flaco todo se le vuelven pulgas. Los más empobrecidos ni tienen cómo costearse sus dosis diarias, ni suelen tener redes sociales donde apoyarse, ni tienen cómo costearse una clínica de desintoxicación cuando deciden decir: -¡Basta!
Generar un marco legal para todas las drogas en un acuerdo internacional, ya que es un problema global, lograría, en gran medida, terminar con este calvario que sufre la sociedad en general, y las zonas más deprimidas del planeta en particular.
Pienso que ello no conllevaría un aumento en el consumo de estas sustancias. La regularización de ellas, al igual que ha pasado con el alcohol y el tabaco, hace que las personas consumidoras no generen problemas en la convivencia social.
Desgraciadamente, una persona que padece de alcoholismo presenta un grave problema personal, familiar y de salud; sin embargo, ello no lleva consigo la inseguridad ciudadana, ni la conflictividad social. Es más, el número de muertes por alcohol aumentaría considerablemente si no estuviese controlado ni registrado por sanidad.
Un marco legal para las drogas facilitaría la inclusión de muchas zonas y personas, al mismo tiempo que las cárceles verían reducidas su población penitenciaria en torno al 60% o 70% y la seguridad ciudadana volvería a ser percibida con más nitidez.
Que se hable, se discuta, se desmitifique y se pierda el miedo a proponer nuevas vías ya es un avance. Otra cosa será, al igual que ocurre en otros ámbitos, que los mercados nos lo permitan. No obstante, siempre, siempre, habrá que seguir intentándolo.
* Profesor y presidente de la
Asociación KALA