miércoles, 29 de diciembre de 2010

Cordoba, una gran ciudad

A Córdoba se la podría representar a través de tres estratos. Un estrato soterrado, lleno de riquezas arqueológicas que nos hablan de su esplendoroso pasado. Un primer piso, el presente, que nos sitúa estadísticamente en el furgón de cola de la economía española. Y, por último, un segundo piso a construir con algún que otro motivo de optimismo, como poder llegar a ser la capital de la cultura europea para el 2016.
Precisamente, para la obtención de tan deseado título estamos sobrados de historia y arte, pero bastante faltos de un presente consolidado que nos abra la puerta a ser capital europea. Posiblemente, el factor que más ha determinado este retraso haya sido la falta de modernidad con la que nuestra ciudad encaró el siglo XX, una ciudad centrada en el sector primario de la economía y donde las ganancias de los terratenientes iban a engrosar las cuentas bancarias de entidades foráneas. Por otro lado, la Iglesia local, con un excesivo poder sobre todo económico ejercido a lo largo del siglo pasado y primeros años del presente. Todo ello ha motivado en la ciudad un sombrío panorama social y cultural, del que durante los últimos años parece haber comenzado a librarse.
Córdoba tiene unos cimientos a todas luces envidiables, sin embargo su presente necesita de una gran reforma que lo revolucione, y sin ella difícilmente podremos construir ese añorado segundo piso que nos abra las puertas definitivamente a la modernidad. Estamos asistiendo a esa remodelación con la caída de Cajasur y con la apuesta de empresas venidas de fuera para el desarrollo de la ciudad. Valga a modo de ejemplo tanto la vasca BBK como la italiana Augusta B.C., compradora del Córdoba CF.
El momento político por el que pasa la ciudad tampoco favorece este cambio tan necesario para el futuro inminente de Córdoba. Una IU desgastada por su larga trayectoria de poder en el Ayuntamiento, 28 años llevando las riendas en Capitulares. Un PSOE que ha apostado por otras ciudades andaluzas como, por ejemplo, Sevilla o Málaga, en detrimento de la nuestra; posiblemente porque el PSOE cordobés no haya tenido la suficiente fuerza en Sevilla ni en Madrid. Un PP al que todas las encuestas le dan buenos resultados electorales y que, sin embargo, su número uno siempre se muestra empeñado en cuestionar las obras, que son de indudable importancia para el despegue de esta ciudad, como son el palacio de congresos y el aeropuerto. Córdoba necesita un nuevo palacio de congresos ya, que la ponga al mismo nivel de Sevilla, Málaga y Granada, y un aeropuerto operativo que la haga visible en el mapa de las comunicaciones internacionales. Estas dos obras darían un impulso a la ciudad y generarían centenares de puestos de trabajo, tan necesarios hoy en día.
Sin embargo, lo anterior no se soluciona con nuevos ensayos a lo Jesús Gil o a lo Ruiz Mateos, a todas luces nefastos para aquellos lugares donde han desarrollado su falso mesianismo. El anuncio de Rafael Gómez no debería pasar de una simple anécdota para nuestra ciudad, como mucho de una mala inocentada. Puestos a imaginar, tal vez este salvador lleve de número dos a su amigo Miguel Castillejo que, por cierto, sigue con sus posesiones y su pingüe pensión vitalicia, con todo lo que está cayendo, tras haber arruinado a Cajasur.
La solución sólo puede venir de personas trabajadoras e inteligentes que estén dispuestas a entregarse en cuerpo y alma por su ciudad. Personas que valoren lo mejor de esta ciudad, como por ejemplo la universidad o el hospital regional Reina Sofía, y apuesten por consolidar el débil tejido productivo, tengan la habilidad de traer empresas que generen riqueza y puestos de trabajo, consoliden definitivamente la oferta turística y hagan de Córdoba uno de los nudos de comunicaciones más importantes del país. Personas que estén convencidas del papel que Córdoba puede jugar en el terreno de la interculturalidad. Personas luchadoras que crean en la igualdad y la justicia social con el fin de conseguir una ciudad inclusiva, que bajen los índices de empobrecimiento y exclusión social para hacer de Córdoba una ciudad cohesionada. Personas que hagan aflorar la economía, bajando los índices de la economía sumergida, que sean capaces de solucionar el grave problema de las parcelaciones ilegales.
Solo así podremos decir, por nuestro pasado, a través de un nuevo presente y pensando en un esperanzador futuro, que Córdoba es una gran ciudad.
* Profesor y presidente de la Asociación KALA

jueves, 9 de diciembre de 2010

Por el bien del menor

La ley 1/1998, de 20 de abril, que trata de los derechos y la atención al menor en Andalucía, establece como primer principio primar el interés superior del menor frente a cualquier otro interés legítimo. De lo anterior se desprende la tan manoseada frase "por el bien del menor".
Sin embargo, cuántas injusticias y violaciones a los derechos humanos, en este caso a los derechos de la infancia, se cometen bajo el paraguas de esta ley, que pretende favorecer a uno de los sectores más débiles de la sociedad como son las personas más pequeñas necesitadas de mucho amor y seguridad.
Por el bien del menor se han retirado niños a familias que se encuentran en situación de riesgo social, o lo que es lo mismo, padres y madres que padecen la pobreza o la exclusión social. La ley de la atención al menor establece medidas para evitar estas situaciones de riesgo, que precisamente recoge la ley de inclusión social y que aún no se ha puesto en marcha a pesar de la grave situación social en la que se encuentran miles de familias andaluzas.
Por el bien del menor la policía autónoma puede intervenir directamente en los centros educativos llevándose a un niño, que se encuentra en clase con los demás compañeros, a un centro de menores por una orden de retirarlo de su familia por parte de la Administración andaluza. Esto significa desconfianza sobre ese colegio por parte de las familias y del propio trabajo que contra el absentismo escolar realizan los profesionales de la enseñanza y los diferentes educadores que trabajan en estos barrios.
Por el bien del menor se elaboró un reglamento de derechos y deberes del alumnado que utiliza el mismo planteamiento incriminatorio del poder judicial a la hora de resolver los problemas que pueden acontecer en los colegios e institutos. Es verdad que hay maestros y profesores empeñados en una mediación escolar educativa; sin embargo se siguen utilizando medidas más coercitivas que educativas a la hora de querer solventar los problemas. La expulsión de los centros es una medida cada vez más generalizada, que va contra la propia ley de educación, que prima el derecho a la educación por encima de cualquier otra premisa.
Por el bien del menor algunos medios de comunicación, con la excusa del derecho a la información, mancillan la dignidad y el honor de los niños y sus familias realizando intromisiones ilegítimas que van contra los propios derechos de la infancia. Los programas basuras y, podríamos añadir, los políticos basura utilizan estas duras realidades para obtener pingües beneficios económicos o electorales.
Por el bien del menor los menores extranjeros no acompañados recibirán la misma protección que cualquier otro menor que se encuentre desamparado. Sin embargo, esas mismas personas, responsables de velar por la protección y seguridad de los niños y adolescentes procedentes de países empobrecidos, permiten que salgan de los centros de protección de menores sin permisos de residencia, permiten que algunos terminen en centros de transeúntes, se olvidan de ellos una vez que cumplen los 18 años e incluso dudan de su minoría de edad, que sus pasaportes del país de origen avalan, para criminalizarlos y expulsarlos sin ningún miramiento.
Por el bien del menor en 2008, último año en el que hay cifras oficiales disponibles, los menores españoles necesitados de protección acabaron mayoritariamente en centros de protección, y sólo 4.000 de los 16.000, o sea una cuarta parte, fueron acogidos por familias. Justo lo contrario de lo que ocurre en los países más desarrollados de la UE. El niño lo que necesita siempre es una familia que le de mucho amor, ternura y seguridad, lo que un centro, por muy buenos profesionales que tenga, nunca podrá ofrecerle. Haría falta revisar en profundidad en manos de quién están estos niños/as, cómo están siendo atendidos, qué está primando cuando la gestión es llevada por empresas o entidades no lucrativas, sobre todo ahora en época de crisis; por dónde se está recortando, cómo y quién está valorando la calidad del servicio de estos centros de gestión indirecta. Lo que cuentan los chavales que salen de algunos, y remarco lo de algunos, de estos centros, así como los/as educadores/as, trabajadores o ex trabajadores de los mismos, a veces nada tiene que ver con el bien del menor por lo que no estaría mal que la Administración pública competente anduviera con mayor preocupación ante cómo están siendo atendidos/as estos/as niños/as.
Es necesario más corazón en una tarea que exige la máxima delicadeza porque estamos ante lo más vulnerable, niños y niñas, adolescentes que a veces chillan, alborotan, patalean para reclamar nuestra atención ante la desesperada situación de inseguridad en la que se encuentran. Una sociedad enferma es aquella que tiende a protegerse de sus niños/as en lugar de protegerlos por lo que hay que estar vigilantes ante la aparición de tales síntomas.

* Profesor y presidente de la Asociación KALA

miércoles, 27 de octubre de 2010

Rumanos: expulsión e integración

Ferreres en su cómic del Diario CORDOBA, publicado el día 23 de septiembre, dibuja a dos viejecitos escondidos detrás de una esquina viendo a un grupo de encapuchados perteneciente al Ku Klus Klan. Un viejecito dice: "Tiene gracia que el partido con más chorizos por metro cuadrado decida que hay que expulsar a los gitanos porque no cumplen con la ley". A lo que el otro viejecito contesta: "Cualquier día vendrán a por nosotros, por ser viejos y malvestidos".
Esta viñeta me trae a la memoria la famosa cita de Martin Niemoeller: "Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí".
¿Qué pensarían Gandhi o Luther King, asesinados por defender los derechos humanos, si hubiesen asistido a la sesión plenaria del Consejo Europeo en la que hubo una tremenda bronca debido a la expulsión de gitanos en Francia entre Durao Barroso y Nicolás Sarkozy? Se quedarían perplejos al ver cómo la vieja Europa, en la que emanaron los derechos humanos, adopta medidas xenófobas contra las personas más empobrecidas de su territorio.
¿Por qué la UE que sufraga tantas obras públicas de elevados costes presupuestarios no ha desarrollado una política social que dignifique a la población gitana de Rumania y Hungría? Se hubiese dado respuesta, por una parte a la inclusión social de estas personas en sus propios países y, en segundo lugar, se hubiese evitado el rechazo por parte de los países a los que han emigrado debido a su situación de miseria.
Mientras esta grave situación de injusticia social ocurría, avalada por todos los presidentes de gobierno de la UE, incluido el socialista Zapatero, la televisión francesa emitía un reportaje en el que se valoraba la actuación de los servicios sociales del Ayuntamiento de Córdoba. La concejala de Bienestar Social, Ana Moreno, llegó a decir que "se suma a la mención como buena práctica de nuestro trabajo por parte de la Comisión Europea, y muestra cómo el trabajo desde la creación de derechos y la asunción de responsabilidades integra satisfactoriamente a las minorías étnicas o culturales y evita conflictos que de otra manera estarían en el orden del día".
Sin embargo, esta labor de los servicios sociales, que tiene una especial atención con los niños rumanos escolarizándolos en las guarderías, se ve truncada cada vez que el alcalde de IU firma una orden policial para levantar a un campamento rumano instalado en alguna zona abandonada. Ello conlleva echar por tierra todo el trabajo realizado por los equipos sociales. Curiosamente, esta cara de la moneda no se visualizó en la televisión francesa.
Señor alcalde, con su derecha firma levantamientos y con su izquierda propicia integración.
Es evidente que la coherencia en los partidos de izquierdas ha emigrado y se ha hecho nómada, anda perdida e itinerante, tal vez buscando nuevos espacios donde anidar.

* Profesor y presidente de la Asociación KALA

lunes, 20 de septiembre de 2010

Sociedad y escuela democráticas

Un Estado social, democrático y de derecho tiene el deber y la obligación de poner todo su acento en educar y formar a ciudadanos libres, responsables y solidarios/as que contribuyan a fortalecer y cohesionar a la sociedad. El Estado le ha concedido al sistema educativo la máxima potestad para conseguir esta finalidad. Los primeros gobiernos socialistas impulsaron y aprobaron la nueva ley educativa, la LOGSE, que sustituía a la antigua ley de 1970. La LOGSE, a pesar de las lagunas con las que nacía, contribuyó a universalizar la educación en un país que estrenaba una joven democracia. Buscaba la igualdad de oportunidades para todas las personas. Marcar una misma línea de salida consolidaba el principio de justicia social en la que debe basarse un Estado democrático, ya que de lo contrario, parte de la ciudadanía estaba avocada a vivir en un estrato de empobrecimiento social, del que muchas personas acabarían en la exclusión social.
Al paso de los años, los diferentes gobiernos, en lugar de haber ido corrigiendo y madurando la ley educativa, lo que hubiese contribuido a superar las lagunas con las que nació, han hecho de la política educativa una política partidista que ha contribuido a empeorar la calidad de la educación. Evidentemente, los primeros afectados han sido los niños y jóvenes. Los segundos, un profesorado, que cada cuatro años ha tenido que cambiar de programaciones, adaptaciones curriculares, metodologías, asignaturas y materias. Al mismo tiempo, las nuevas normativas han ido burocratizando la labor profesional. Este desconcierto de cambios permanentes en la ley educativa, junto a la excesiva burocratización, le ha restado fuerzas y ánimo al profesorado.
Sin embargo, ha habido un hecho aún más grave, la pérdida de democracia en los órganos de los centros educativos públicos a favor de un mandato unipersonal, que le da prácticamente todo el poder a la figura de la dirección. Hemos pasado de una dirección elegida desde abajo, con marcado carácter asambleario, a una dirección apuntalada desde arriba por la Administración. O lo que es lo mismo, de una dirección que se siente y se debe a su comunidad educativa a otra dirección que responde principalmente a la autoridad administrativa.
Hace años, el claustro de profesores dejó de elegir a sus directores, pasando a ser un mero órgano consultivo. Una vez desmontado el poder de decisión de los claustros, el nuevo decreto, que establece el reglamento de los centros, desmonta los departamentos didácticos y los deja al arbitrio de la dirección; elimina la única elección desde la base que le quedaba a los docentes. De esta forma, el profesorado ya no puede elegir a sus jefes de departamento y ni siquiera se respeta su antigüedad.
¿Es este el modelo educativo para educar en democracia? ¿Acaso sometiendo y desconfiando del profesorado, en lugar de promocionarlo y apoyarlo, se va a conseguir una mejor enseñanza?
No estaría de más, ante la actitud de las autoridades educativas y la falta de unidad de los sindicatos, ir plateando medidas como plataformas a favor de la democracia en los centros. Mientras tanto, no caigamos en la desconfianza que puede aflorar entre el mismo profesorado ante tanta dedocracia, que solo lleva a la precariedad del sistema, lo contrario de lo que supuestamente se persigue.
* Profesor y presidente de la asociación KALA


jueves, 22 de julio de 2010

LA TERCERA OPORTUNIDAD

Perdimos la primera oportunidad. El Cabildo de la Catedral, el mismo que fundase Cajasur, la sentenció a muerte. Una defunción causada por una pésima gestión, por la nefasta política de empleos, por la temeraria inversión en el ladrillo, por el pernicioso personalismo de Miguel Castillejo, presidente de la entidad durante treinta años y que se retiró con una pensión vitalicia millonaria, al que el Banco de España deja fuera de la investigación a pesar de tanta irresponsabilidad.
Parece mentira que uno de los cabildos catedralicios con más dinero y poder de las diócesis españolas, ni fuera capaz de fundar, siglos atrás, una universidad como se hizo en otras ciudades, ni ha sido capaz de dejar una Caja saneada y productiva al servicio de Córdoba y su provincia.
Perdimos la segunda oportunidad. El mismo Cabildo apuntilló el último solplo de vida al negar la fusión con Unicaja. Su soberbia de perdedor no le ha permitido entregar la Caja al enemigo rojo, según su propio comentario. Sin embargo, apareció una tenue esperanza: la fusión de Unicaja y Cajasol que asumirían la arruinada Cajasur, creando la gran Caja andaluza. Pero la falta de liderazgo de la Junta de Andalucía, las zancadillas del PP, los catetos localismos que desunen a Andalucía, otras mejores apuestas y, quién sabe si también, los intereses políticos del Gobierno el país han diluido esta posibilidad.
¿Nos traerán los foráneos, en este caso la BBK, la tercera oportunidad? ¿Invertirán en Córdoba? ¿Dinamizarán la economía cordobesa? ¿Apostaran por hacer de Córdoba la ciudad cultural que todos deseamos? ¿Las aportaciones de su obra social disminuirán las cifras de la exclusión social?
El tiempo nos dirá si la tercera oportunidad, que ha tenido que venirnos de fuera, le ganará la partida a tanta desidia e incompetencia que padecemos.

                                                           Palma de Mallorca, 22 de julio de 2010
                                                                        Miguel Santiago Losada

jueves, 15 de julio de 2010

Esto también es África

El pasado domingo, 11 de julio, el telediario de la 1 de TVE dedicaba más del 50 por ciento de su edición al mundial de fútbol y apenas un 3 por ciento de sus informativos al naufragio de una patera, que ha supuesto la muerte de cinco personas, de las que dos eran bebés y tres mujeres.
¿Tan necesitados estamos de euforias pasajeras, al mismo tiempo que deshumanizados, para dedicarles el menor tiempo a la trágica noticia que la Europa del bienestar, con su legislación sobre inmigración, provoca? Pues claro que me divierte el colorido y la emoción que genera un final deportivo de este calibre, y más, si gana España. Sin embargo, me embarga la muerte evitable por el ser humano.
En este caso, mientras una parte de Africa nos llevaba a la máxima gloria deportiva, otra seguía desangrándose en sus orillas.
En este caso dos bebés no llegarán a hacerse niños, ni jóvenes entre nosotros, a causa de la miseria humana. Una moneda con dos caras: la del empobrecimiento de sus países y la riqueza de los nuestros a su costa.
En otros casos, los bebés crecieron en una sociedad sin recursos que le empujó a emigrar con apenas 15 ó 16 años. Algunos, después de pasar un tiempo por los centros de menores, se ven en la calle al cumplir los 18 años y, en el mejor de los casos, terminarán en un centro de transeúntes, como es el caso de Córdoba.
En la actualidad, las 23 plazas masculinas del Módulo Abierto de la Casa de Acogida y Centro de Emergencia Social del Ayuntamiento de Córdoba están cubiertas en un 48 por ciento por jóvenes inmigrantes procedentes de centros de menores o centros de menores con trastornos de conducta dependientes de la Junta de Andalucía, según datos del propio centro. Sólo uno de ellos tiene documentación, el resto se encuentra sin permiso de residencia. Por tanto, nos encontramos con 11 jóvenes procedentes de centros de menores, todos tutelados en algún momento por la Junta de Andalucía y que se convierten de la noche a la mañana, justo al cumplir la mayoría de edad, en transeúntes, en sin techo y sin papeles.
Aunque es de agradecer un techo y un plato de comida, la Casa de Transeúntes no es el recurso idóneo para que estos jóvenes, que empiezan a caminar por la madurez de la vida, puedan insertarse. Un albergue de transeúntes no es el lugar para ellos, ni por el perfil de los beneficiarios que la utilizan, ni por la atención y cuidados que necesitan. La situación se agrava aún más debido a que la práctica totalidad se encuentra sin permiso de residencia lo que hace inviable su inserción socio-laboral, fin último por el que han emigrado.
A ninguna familia se le pasaría por la cabeza poner a su hijo de patitas en la calle por el sólo hecho de cumplir 18 años. Es lo que hace la Administración que vela por el bien del menor. Y además, lo hace sin haberles gestionado la documentación y los recursos mínimos para permitirle alguna oportunidad de inserción en esta sociedad, tirando por la borda años de trabajo y de recursos invertidos cuando eran niños menores de 18 años.
Sé que la situación no es fácil, sin embargo echo en falta la suficiente voluntad política para terminar con este atentado, que infringe la propia ley de protección del menor.
Por qué no habilitar casas de acogida temporales, en las que puedan terminar su formación, se consiga la documentación y se les ayude a encontrar un trabajo.
Por qué no asignarle una familia de acogida dispuesta a quererlos y ayudarles en su proceso de madurez apoyándo a éstas con recursos y desgravaciones fiscales.
Por qué no firmar un documento de compromiso en el que, a modo de beca 6.000, se comprometan a estudiar y a formarse a cambio de ser becados para ayudar a su familia de origen; se conseguirían dos cosas: resolver la situación personal y la familiar, una verdadera ayuda al desarrollo.
Hemos de garantizar su plena protección durante el tiempo que estén en España. Casos como los señalados anteriormente demuestran la falta de garantías. La portavoz del Consejo General del Poder Judicial, Gabriela Bravo, acaba de denunciar la inseguridad jurídica en el tratamiento de los menores inmigrantes que llegan a España en situación de desamparo. Esto también es un trocito de Africa.

* Profesor y presidente de la Asociación KALA

jueves, 8 de julio de 2010

LA VERDE

El parlamento andaluz está celebrando una serie de actos institucionales con motivo del 125 aniversario  del nacimiento de Blas Infante, padre de la patria andaluza.
Dentro de un mes se cumplirán los 74 años de su fusilamiento en la carretera de Carmona por los golpistas fascistas del 36.
Estos acontecimientos nos tienen que traer a la memoria nuestro recorrido como nacionalidad histórica, que tuvo sus momentos más álgidos en las manifestaciones celebradas el 4 de diciembre de 1977 y en el referendum del 28 de febrero de 1980, en el que el pueblo andaluz votó por una autonomía de plenas competencias, a través del artículo 151 de la Constitución, equiparándonos a Cataluña, Galicia y País Vasco.
Hoy cuando veo ondear en balcones y ventanas centenares de banderas españolas como señal de identificación con la “roja”, por el éxito deportivo que está cosechando, echo en falta la verdiblanca, que nos identifica con nuestra tierra.
Fuensanta Coves, Presidenta del Parlamento autonómico, alentaba contra los sectores que quieren el retroceso de la autonomía; pues bien, invitaría a la clase política andaluza a ponerse las pilas para conseguir:
1.- Una Andalucía cohesionada. Qué bueno hubiera sido, aprovechando el nuevo estatuto, haber diseñado un mapa de equilibrio territorial, en el que junto a Sevilla, como capital política andaluza, y Granada, como capital judicial andaluza; hubiesen figurado Málaga, como capital económica andaluza, y Córdoba, como capital cultural de Andalucía.
2.- Una Andalucía con un potente motor económico. Ojalá se consiga la Caja Única Andaluza, aprovechando la coyuntura de CAJASUR.
3.- Una comunidad cohesionada y con potencial económico estaría en condiciones inmejorables para poner en marcha la ley de inclusión social, que terminase con la pricipal lacra de nuestra tierra: las más de 400.000 personas que padecen la exclusión social.
Que siga ondeando en nuestros corazones aquel lema de una Andalucía por sí, para España y la Humanidad.
                                                                                  Torrox, 8 de julio de 2010

                                                                                   Miguel Santiago Losada

lunes, 28 de junio de 2010

Ni antes ni ahora

Como ciudadano me pregunto ¿cuáles son las causas de la crisis económica? No voy a caer en la ingenuidad de señalar como único responsable al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de la grave situación que estamos atravesando. Además, pienso que si el PP estuviese gobernando los recortes sociales los padecerían aún más, sin ninguna duda, los sectores más empobrecidos de la población.
Sin embargo, para los dos partidos políticos mayoritarios no ha sido prioritaria la erradicación de la exclusión social. Durante los últimos 20 años los datos sobre empobrecimiento y exclusión social se han enquistado. Sólo basta con mirar el VI Informe Foessa que vuelve a desvelarnos la dura realidad de la pobreza y la exclusión social. Su conclusión es bastante preocupante: a pesar del proceso de crecimiento económico registrado en España en la última década, los índices de desigualdad y de pobreza no han disminuido. La pobreza sigue afectando a una quinta parte de los hogares españoles, de los cuales el 4% padecen la exclusión social o, lo que es lo mismo, una pobreza extrema, siendo Andalucía la que presenta mayores niveles de empobrecimiento y desigualdad social de Europa. Unas 400.000 personas son víctimas en nuestra tierra de la política que mantiene y genera exclusión, de las cuales 35.000 son cordobesas. Mientras tanto, la ley de inclusión social sigue siendo papel mojado.
El Gobierno socialista ha perdido la oportunidad de haber bajado las cifras de la pobreza en nuestro país, prefiriendo medidas populistas como el regalo generalizado de los 400 euros o la concesión del cheque-bebé de 2.500 euros sin tener en cuenta el nivel de ingresos de cada familia.
Mientras esto ocurría, en tiempos de bonanza, se fueron enriqueciendo unos cuantos alcaldes, concejales, abogados, empresarios, jueces y policías por diferentes casos de corrupción, a lo largo y ancho del país. A modo de ejemplo, se destapó la Operación Ballena Blanca, en marzo de 2005, le siguió el caso Malaya y continuamos con la trama Gürtel, sin olvidar el caso Pretoria, que ha protagonizado el mayor caso de corrupción de Cataluña.
Además, nos podemos preguntar qué papel jugaron las entidades financieras en esos momentos. La respuesta la tenemos en nuestra propia ciudad con Cajasur, que se ha visto arruinada por una lamentable gestión, al invertir ambiciosamente en la construcción y el ladrillo.
De lo anterior se desprende que en tiempos de crecimiento económico quienes se benefician son los más ricos, o los que hacen uso del poder para enriquecerse, mientras que en época de crisis los grandes perjudicados son los más pobres.
¿Cómo están respondiendo los responsables políticos a esta crisis? Ante todo favoreciendo al sistema financiero, principal responsable de la crisis económica. Recordemos como EEUU inyectó a su banca 700.000 millones de euros para reflotar la economía y lleva gastados cerca de dos billones de euros en la guerra contra Irak y, sin embargo, no se quiera disponer de 3.000 millones de euros para salvar la vida de 20 millones de niños que en este momento se nos están muriendo de hambre y enfermedad. Tampoco podemos olvidar la primera medida estrella de nuestro gobierno, ante la crisis, al dar 50.000 millones de euros a la banca, mientras el paro iba alcanzando subidas históricas. ¿Devolverán los bancos y cajas algún día este dinero al erario público?
A principios de mayo el gobierno anunció la bajada de sueldo a los funcionarios y la congelación de las pensiones para el 2011, presionado por las directrices del mercado internacional, al que sucumben todos los gobiernos. Esto demuestra que la política está subordinada a la economía neoliberal.
A pesar de todo, entiendo que haya que apretarse el cinturón, no nos cabe otra. Sin embargo, las medidas deberían tomarse desde arriba hacia abajo, ya que lo contrario está provocando unos mayores aumentos en la desigualdad. En nuestra propia provincia ¿por quién debiéramos empezar? ¿Es lógico que tengamos que pagar, entre todos, las pérdidas de la sonrojante gestión de Cajasur, que sus números rojos arrojan una cifra de 750 millones de euros? ¿Es de recibo, con lo que está cayendo, que las grandes fortunas figuren entre los grandes perceptores de ayudas agrarias de la UE, como es el caso de la Casa de Alba que ha recaudado en la pasada campaña 1,26 millones solo por las tierras que posee en el término municipal de El Carpio? ¿Cómo es posible que las diferentes administraciones sigan manteniendo a asesores políticos, y que designen a dedo a personas en las empresas públicas cobrando desorbitados sueldos? Si sumamos todo este montante de dinero entre pérdidas, percepciones y empleos innecesarios sumaríamos solo en la provincia de Córdoba alrededor de 1.000 millones de euros.
De lo anterior se desprende que no hay derecho a que la recuperación de la economía española tenga que pasar, entre otras cosas, por recortar la inversión a las personas especialmente vulnerables, como las que padecen la exclusión social, las personas dependientes, los jubilados, que verán congeladas sus pensiones, cuando precisamente todas estas personas no son las responsables de la crisis económica. Tampoco hay derecho que se recorten 800 millones, entre 2010 y 2011, a los llamados países del Tercer Mundo.
* Profesor y presidente de la

Asociación Kala 

jueves, 10 de junio de 2010

Yo tambien puedo ser un enfermo

Durante estos últimos días me siento profundamente consternado al saber que un grupo de vecinos de la zona de la avenida del Aeropuerto se han manifestado para mostrar su rechazo a la apertura de un centro de salud mental, perteneciente a la Fundación Andaluza para la Integración Social del Enfermo Mental, en un edificio anexo al ambulatorio de la avenida del Aeropuerto.
Según estos vecinos, dicho centro genera inseguridad ciudadana y no es el lugar más idóneo para ubicar esta instalación, debido a la cercanía con varios colegios y áreas de ocio. Llegaron a manifestar que los padres ya no vamos a poder estar tranquilos de que nuestros hijos jueguen en la calle porque no sabemos cómo pueden reaccionar este tipo de personas. Esperemos que estas personas que padecen tal enfermedad y sus familiares no se vean amenazadas en un futuro por unos ciudadanos educados en el temor y el miedo a lo diferente, a lo distinto, en este caso, padecer una enfermedad.
Vuelven a aparecer en nuestra ciudad síntomas de rechazo social a las personas que por unos motivos u otros son más vulnerables. Unas veces fue porque hubo vecinos que no querían apartamentos para ancianos o jóvenes, otras veces porque no querían centros de reinserción social para personas que padecen el terrible drama de las toxicomanías, otras porque no veían con buenos ojos centros de reinserción laboral para personas presas que se encuentran en tercer grado, otras porque rechazaban centros de acogida para transeúntes,-
Una entrañable amiga y abuela de etnia gitana decía que todas las personas tenemos una loseta en el hospital y otra en la cárcel. Desde la sabiduría que da la vida, nos quería transmitir que nadie está libre de padecer, en algún momento difícil de nuestra vida, alguna situación que nos lleve al terreno de la vulnerabilidad. Hoy en día, con la situación de crisis que estamos pasando, podríamos estar más sensibles a este mensaje, porque nadie está libre de padecer alguna enfermedad, adicción o de acabar por mil circunstancias en los lugares mencionados por la abuela.
Seguro que no es raro encontrar, entre los vecinos que viven en la kilométrica avenida del Aeropuerto, alguno que esté tomando tranquilizantes, alguien que padezca alcoholismo, niños que sufran las consecuencias de lo anterior. ¿Y qué hacemos, nos ponemos intranquilos porque no sabemos cómo pueden reaccionar? ¿En qué familia no hay alguien que padece de depresión, ansiedad, anorexia, adicciones o esquizofrenia? ¡Por favor, un poquito de sensatez!
Este tipo de manifestaciones, por suerte minoritaria en este caso, están basadas en la ignorancia y el desconocimiento de lo que es la enfermedad mental. Reflejan un miedo infundado que saca de lo más profundo del ser humano ese lado oscuro que, como no sea cultivado desde los valores y desde la educación en derechos y deberes, puede convertirnos en la mayor amenaza para la convivencia y el desarrollo de nuestra sociedad, puede hacer rebrotar peligrosas xenofobias de las que esta vieja Europa tiene sobrados ejemplos en su historia.
Por último, cuidemos a nuestros niños y niñas. Me preocupa mucho ver, en este tipo de manifestaciones, a críos de la mano de sus padres y madres para mostrar intolerancia, incomprensión y falta de sensibilidad con las personas que más la necesitan. Podríamos calificar a estos menores, utilizados por su familia y rodeados de pancartas, en situación de riesgo. Espero que como adultos reflexionen y transmitan a los más pequeños valores de igualdad, solidaridad, comprensión, justicia y paz, para que el día de mañana lleguen a ser personas íntegras.

* Profesor y presidente de la Asociación KALA

jueves, 27 de mayo de 2010

LA FERIA PASADA POR CAJASUR

Buen jueves de feria. Una feria que esperábamos pasada por la crisis, que también se nota, y sin embargo está pasada por la intervención de Cajasur.

Mis paseos por el Arenal me hicieron topar con la fachada de la caseta en la que se exhibe la paloma hierática y desplumada, que nada tiene que ver con el símbolo que los antiguos cristianos pusieron a la tercera persona del Dios trino.

Inmediatamente pensé:
1.- ¿Por qué la Diputación Provincial, gobernada por el PSOE, dejó absorber su Caja Provincial de Ahorros en 1996 por Cajasur?
2.- ¿Por qué los contribuyentes tendremos que pagar el agujero de los 596 millones de euros que Cajasur, por la pésima gestión, generó en 2009; más los 154 del primer cuatrimestre de este año?
3.- ¿Por qué al cabildo no le importa para nada la cohesión financiara de Andalucía; y lo que es más grave, no le ha preocupado los efectos colaterales que la intervención de Cajasur tiene para Córdoba?
4.- ¿Ante quién se van a confesar de tanta soberbia, prepotencia, riqueza acumulada y despilfarrada ejercida a lo largo de los años; cuyo principal pecado es haber tomado el nombre de Dios en vano?
5.- Y por último y, a mi modesto entender, lo más significativo, ¿por qué antepusieron sus intereses en Arenal 2000, Noriega o Prasa, en vez de haber optado prioritariamente por luchar contra el empobrecimiento y la exclusión social que padece nuestra tierra? ¡Qué diferente hubiese sido! Sin embargo, optasteis por “el desbarajuste ético y por vivir por encima de vuestras posibilidades” como muy ha dicho vuestro compañero eclesiástico, el obispo de Sigüenza.

Espero que vuestro poder termine para siempre en esta ciudad. Ni siquiera pudieron con vosotros los dos anteriores obispos de Córdoba, premiados por su osadía con las dos archidiócesis andaluzas. Y les doy la bienvenida a la plataforma civil en defensa de Cajasur.

                                                           Córdoba, 27 de Mayo de 2010

                                                               Miguel Santiago Losada

lunes, 10 de mayo de 2010

Desvelar

Como profesor de Instituto me planteo ¿qué pasaría en mi centro si una chavalita que profesa la religión musulmana asistiese a clase con hiyab? Confío que el sentido común llevase a la comunidad educativa a no imponer sanciones a dicho hábito y mucho menos a la expulsión del centro.
Aporto cuatro pequeñas reflexiones que pretenden dar luz a un debate que en muchas ocasiones, y por desgracia, conducen a actitudes xenófobas, en las que lo que menos importa es la dignidad de la propia persona y su realidad familiar.
Habría una primera consideración política. Nuestra Constitución en su artículo 16.1 garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto; y en el 16.2 proclama la aconfesionalidad del Estado. Ante lo cual no podemos mirar las simbologías, en este caso religiosas, como un atentado constitucional. En cambio, sí lo es que en los institutos, escuelas públicas y centros concertados subvencionados con dinero público se estén impartiendo clases de religión. El adoctrinamiento religioso no cabe en un estado laico. Distinto es que los miembros de la comunidad educativa luzcan cruces, rosarios, o porten hiyab o tocas.
En segundo lugar, y desde una óptica más de género, no podemos confundir el hiyab con el burka o el niqab. El primero, solo cubre el pelo y las mujeres musulmanas, en general, no lo consideran un símbolo de sometimiento al hombre. En cambio, las otras dos vestimentas representan más que una simbología religiosa una ideología extremista, que invisibiliza a la mujer y la anula como persona.
Hablando de desvelar, sería de esperar que las comunidades educativas, que considerasen el velo como un agravio hacia la chica, muestren una especial sensibilidad social ante las realidades que pueden vivir las familias de esas jóvenes a causa de una ley de extranjería que las considera ciudadanos de segunda o sencillamente no ciudadanos, ya que algunos ni tienen papeles.
Por último, los reglamentos de los centros educativos están cada vez más abocados en convertir a los profesores y maestros en policías, jueces, abogados, fiscales, cuidadores, guardias jurados,... diluyendo, al mismo tiempo, su condición inigualable de educadores y enseñantes. Hay casos en que pueden pecar, valga el dicho religioso, de ser más papistas que el Papa haciendo unos reglamentos o normas que atentan incluso contra la Constitución y las propias leyes educativas.
Aprendamos de debates superados, como es el caso del Reino Unido; apostemos por la interreligiosidad, que solo puede desarrollarse en estados laicos y democráticos; participemos de una sociedad intercultural enraizada en los derechos humanos y en los principios éticos universales que nos hacen personas con dignidad, capaces de convivir bajo el marco de la pluralidad y la justicia. Hagamos uso del sentido común.

* Profesor y asesor de la Cátedra de Interculturalidad de la UCO

jueves, 29 de abril de 2010

LA VIVIENDA, NEGOCIO EN VEZ DE DERECHO

Vivimos en una sociedad que de un derecho social como es la vivienda ha hecho un negocio, por lo que no nos debe extrañar que por una parte Córdoba necesite 16.800 VPO para cubrir la demanda hasta 2018 y, al mismo tiempo, cuente con más de 18.000 viviendas libres y protegidas vacías, según los datos de VIMCORSA. Pero lo que resulta aún más lamentable es que en estos momentos haya 6.000 personas que necesitan una VPO para comprar o alquilar. Sin contar con las familias que sufren desahucios, viven en infraviviendas e incluso en asentamientos chabolistas.
Para muchas familias durante los años de bonanza ha resultado imposible acceder a una vivienda, ya que en la última década han subido los precios desde un 75% hasta un 200% e incluso más, mientras que la media de los ingresos familiares sólo lo hacían en un 9.1%. Mientras otros sectores de la población, con mayores recursos, compraron viviendas de protección oficial para especular e incluso las rechazaban en sorteos públicos al no encontrarse en un barrio apetecible según su parecer.
Las Administraciones Públicas son las primeras responsables de este desaguisado por haber permitido tantos desmanes y por no ser capaces de poner en el mercado las viviendas vacías de protección oficial. Desde hace demasiados años se viene hablando de crear una bolsa de viviendas  en régimen de alquiler.
Tampoco se nos puede olvidar el papel que ha jugado el sistema financiero haciendo del ladrillo un gigante de barro para sus propios intereses, que ahora estamos pagando entre todos y, además, tiene la desfachatez de estar creando un verdadero "tapón" para el acceso de estas familias a una vivienda.

                                                           Córdoba, 29 de abril de 2010
                                                               Miguel Santiago Losada



jueves, 15 de abril de 2010

MARÍA ANTONIA

Preparando las jornadas de la celebración de los XX de años de la Asociación Encuentro en la Calle recibo la tremenda noticia de que María Antonia, una joven mujer, fue hallada el lunes en una casa del Campo de la Verdad desangrada desde hace aproximadamente una semana, a consecuencia de las múltiples heridas por arma blanca que sufrió, una de ellos en la yugular.
Ella padecía la cruda realidad de la exclusión social. Sus duras circunstancias personales y sociales la hicieron toxicómana y para costearse su adicción ejercía la prostitución. Se resguardaba donde podía, tuvo varios hijos de una anterior relación, cuya pareja la maltrataba brutalmente, que les fueron retirados por la Junta.
Esta dura historia supone para algunos vecinos un nuevo caso de inseguridad ciudadana y para el subdelegado del Gobierno un escabroso caso situado en el "ámbito de la marginalidad". Claro que para ellos es la Moñetes, la señalada por su mote no la reconocida por su nombre.
María Antonia ha sido una víctima social que la vida la ha tratado violentamente por su triple condición de mujer, pobre y prostituída. Por eso me uno a La Plataforma Contra la Violencia a las Mujeres que consideran violencia de género este hecho execrable, pidiendo se incluya en la ley al tratarse de violencia machista. Personalmente iría mucho más allá al considerarlo violencia de género machista y social.

                                                                                  Córdoba, 15 de abril de 2010

                                                                                     Miguel Santiago Losada

miércoles, 7 de abril de 2010

La mezquita, destino universal

El nuevo obispo de Córdoba, en su toma de posesión del pasado 20 de marzo, ha subrayado el mismo planteamiento de sus antecesores: No es posible el uso compartido de la Catedral, porque no lo consiente la religión musulmana ni cabe en la verdad de la religión cristiana. Me pregunto ¿por qué? ¿Cuáles son las razones teológicas, doctrinales y, sobre todo, evangélicas para ello?
Desde mi fe cristiana y el conocimiento que me ha aportado los estudios en teología no pienso que sea acertada la decisión categórica de cerrar cualquier otra opción de orar a Dios en un mismo espacio compartiéndolo con otras manifestaciones religiosas.
La Mezquita-Catedral de Córdoba es un templo único en el mundo. Su singularidad, basada en su propia historia, hace que este monumento sea considerado patrimonio de la humanidad. Gracias a ello el historiador Arnold Toynbee calificó a Córdoba como una de las ciudades de destino universal, al igual que Atenas, Roma o Estambul.
El solar en el que se levanta la Mezquita-Catedral es al que se refirió, según un texto árabe, el rey Salomón, hijo de David, que pasó por Córdoba e hizo un alto frente a la gran hondonada en la que hoy se alza el majestuosos monumento. Dijo: Rellenad y nivelad este lugar pues aquí se alzará un templo en el que se rendirá culto al Altísimo.
Sobre este fértil suelo, posiblemente cultivado por la Córdoba íbera, se construyó el foro portuario romano, en el que formaba parte el templo dedicado al dios Jano. Siglos más tarde, los visigodos erigieron en este lugar la basílica de San Vicente, cuyos restos pueden contemplarse bajo la Mezquita de Abderramán I. A partir del año 750 hasta 1236 este espacio se convirtió en mezquita. A partir del 29 de junio de 1236, el obispo de Osma la consagró para el culto católico, convirtiéndola en la Catedral de Córdoba.
Todo este legado histórico le da dos cualidades a la Mezquita-Catedral que la hacen única en el marco de la interculturalidad: pertenecer al patrimonio mundial y ser, por esencia histórica, encuentro de civilizaciones.
Es un hecho evidente que antiguos templos cristianos sirven hoy al culto musulmán, a raíz de cambios socio-políticos y religiosos acontecidos en épocas anteriores; sin embargo, no deberíamos caer en el error, al menos los que profesamos la fe cristiana, de aplicar la antigua ley del talión del ojo por ojo y diente por diente. Seguir a Jesús de Nazaret significa ofrecer la otra mejilla, o lo que es lo mismo, abrir la mano fraternalmente a los hermanos y hermanas, en este caso, que profesan la misma fe abrahámica.
Juan XXIII, el Papa bueno, a través del Concilio Vaticano II, abrió las ventanas de la Iglesia para que entrara el aire fresco. ¿Por qué no abrir las puertas para que la Mezquita-Catedral de Córdoba pueda ser un espacio ecuménico e interreligioso en el que los creyentes recen al mismo Dios de Abraham? Cristo es el verdadero templo de Dios (Mc 14,58). No profanamos un templo de piedra porque compartamos un mismo espacio creyentes de distintas religiones, profanamos al templo vivo de Cristo cuando causamos injusticias, las callamos o somos cómplices de ellas.
La Mezquita es patrimonio del pueblo de Córdoba, de Andalucía, que se irradia a todos los rincones sin conocer fronteras. La postura del obispo me recuerda actitudes de tiempos pasados de sentirse señor feudal, que venido de fuera, toma posesión de sus bienes. Hay que recordar que el Cabildo de la Catedral es sólo administrador del templo.
La historia le da a Córdoba la posibilidad de ser luz en medio de tantos conflictos, de ser puente de encuentros entre diferentes culturas, de ser lugar de abrazo fraterno entre las diferentes religiones. Abramos nuestra ciudad a los aires frescos, que ayuden a rejuvenecer la tan castigada humanidad.

* Profesor y asesor de la Cátedra de Interculturalidad de la Universidad

jueves, 4 de marzo de 2010

LAS INUNDACIONES

Desde hace varios años imparto la asignatura de CT y MA, en la que enseño a mis alumnos de 2º de Bachillerato los riesgos derivados de la dinámica hidrosférica o, lo que es lo mismo, las consecuencias de las inundaciones.

A lo largo de la historia, el río Guadalquivir se ha desbordado en innumerables ocasiones, causadas por los agentes meteorológicos a los que hay que añadir el riesgo derivado de las actividades humanas como la construcción de presas.

Los mismos alumnos aprenden a que hay que planificar estos riesgos para prevenirlos. Una medida preventiva y correctora muy eficaz son los planes de ordenación del territorio, que en el caso de Córdoba delimitan muy bien las zonas inundables.

A raíz de las últimas inundaciones nos podemos preguntar: ¿Porqué las administraciones responsables han permitido construir viviendas ilegales en estas zonas? ¿Qué beneficios políticos y económicos les han aportado?

Ahora es muy fácil señalar a las personas que han edificado viviendas en estas zonas, que no les eximo del fraude cometido; sin embargo, me resulta cínico el hacerlas las únicas responsables de la barbaridad urbanística que ha supuesto para Córdoba la proliferación de parcelaciones ilegales en su fértil vega.

Esperemos que las aguas del río pongan un poquito de orden a este desaguisado urbanístico.

                                                                   Córdoba, 4 de marzo de 2010.

                                                                        Miguel Santiago Losada

viernes, 26 de febrero de 2010

Andalucia

Andalucía, por su dilatada historia, llegó a tener una situación preautonómica que arrancó con la asamblea de Ronda de 1918, y de no haber sido por el golpe militar franquista de 1936 hubiese refrendado su estatuto de autonomía. De ahí se desprende que desde finales de los años 70, en plena transición política española, los andaluces reclamásemos nuestro reconocimiento histórico como autonomía a través del artículo 151 de la Constitución (vía para las plenas competencias autonómicas). Memorable fue el 4 de diciembre de 1977 cuando millones de andaluces salimos a la calle con las banderas verdiblancas exigiendo el reconocimiento nacionalista que históricamente se nos había negado. Ese mismo día, en la manifestación de Málaga, un guardia civil mató de un tiro al joven José Manuel García Caparrós cuando intentaba poner una bandera andaluza en el balcón de la Diputación Provincial.
El 28 de febrero de 1980 nos ganamos a pulso, a través del referéndum, el acceder a nuestra autonomía por el artículo 151, lo que suponía el mismo techo autonómico que las tres nacionalidades consideradas históricas. El preámbulo del reformado Estatuto de Autonomía de Andalucía de 2007 dice que la Constitución de 1978, en su art.2, reconoce a Andalucía como una nacionalidad. Hoy, después de 30 años, Andalucía sigue siendo una sociedad dual, la del bienestar y la empobrecida económica y socialmente, en la que encontramos a más de 400.000 personas en una situación de extrema pobreza. Urge una política social en la que la formación y el empleo junto al acceso a una vivienda digna sean los pilares que generen la verdadera justicia social.
La Andalucía imparable, la Andalucía al máximo, la segunda modernización de Andalucía, según la Junta de Andalucía, no se ha traducido en una apuesta valiente y real para atajar el principal problema que padece nuestra tierra: el empobrecimiento y la exclusión social. Hasta la presente todo ha sido buenas intenciones y poco más.
Desde principios de la década de los 90 se planteó por la anterior Consejería de Asuntos Sociales una Ley de Inclusión Social. Incluso se llegó a elaborar un borrador en febrero del 2001 sobre la misma.
En vísperas de las elecciones andaluzas del 2004, el entonces consejero de Asuntos Sociales presentó el Plan Andaluz para la Inclusión Social, que fue aprobado en el Consejo de Gobierno de 11 de noviembre del 2003 y que estaría en vigor hasta el 2007.
Aunque se siguió interviniendo en algunas zonas con una elevada exclusión, al día de hoy no podemos hablar de que haya alcanzado un nivel suficiente. En el año 2007 la situación era prácticamente la misma que en el 2003. Apenas se había construido vivienda de promoción pública, el deterioro de algunos barrios había aumentado, las ayudas familiares resultaban a todas luces insuficientes. Incluso han sido años en los que se ha invisibilizado la pobreza en vez de haber sensibilizado a la población sobre ella, llegando incluso a criminalizarla.
Con las elecciones autonómicas del 2004 llegó la nueva imagen. La actual Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social responde más a la clase social media, votantes mayoritarios, que a las clases sociales más desfavorecidas. Es una Consejería a la medida de la Andalucía al Máximo que esconde el primer problema andaluz: las miles de personas que padecen la exclusión social. De ahí que todavía siga pendiente de responder a problemas sociales como: ¿En los últimos diez años qué incremento han experimentado las ayudas económicas familiares destinadas a la población más necesitada? ¿Hay recortes en las políticas a la hora de intervenir en zonas necesitadas de transformación social? ¿Son prioritarias las medidas de empleo en estas zonas?
El nuevo estatuto, que se sometió a referéndum el 25 de febrero de 2007, se impregnó de un fuerte carácter social contemplando incluso el derecho a la Renta Básica. Sin embargo, después de tres años, es solo papel mojado cuando las necesidades sociales son más urgentes que nunca por la crisis que estamos atravesando.
Ahora más que nunca es necesario una Ley de Inclusión Social que con presupuesto haga efectivas medidas de formación y empleo, educación, salud, vivienda y una renta básica. Ello conllevaría, entre otras cosas, a paliar en gran medida los estragos que tanto el tráfico como el consumo de las drogas provocan, causa directa de que las cárceles estén masificadas de personas empobrecidas y excluidas.
* Profesor y Presidente de la

Asociación KALA 

jueves, 18 de febrero de 2010

DIVERSAS SENSACIONES

La vida nos ofrece caricias positivas, frustraciones y esperanzas. Hoy es uno de esos días cargados de diversas sensaciones.


Me alegra que la Junta de Andalucía haya galardonado con motivo del 28F a Carmen Galán, por su condición de mujer, catedrática de botánica e infatigable investigadora, y a la Sociedad Matemática Thales, lo que demuestra el estado saludable del que goza nuestra institución universitaria.

Me frustra que la Junta de Andalucía siga sin poner en marcha la Ley de Inclusión Social, a pesar de las elevadas cifras de exclusión y empobrecimiento que soporta nuestra tierra. El Sr. Griñán tiene una nueva oportunidad para anunciar su inmediata aplicación el próximo día de Andalucía.

Las campanas de la torre de la catedral, que a las 12 del mediodía anunciaban que la silla de Osio tiene sucesor, me suenan a esperanza. Curiosamente ayer, miércoles de ceniza, tiempo de conversión, se hizo público el nombramiento del nuevo Obispo, Demetrio Fernández. Dudo que traiga nuevos aires a la Iglesia Local; sin embargo, vamos a presenciar una conversión laica bajo su episcopado. Se debe a que, después de demasiados años, esta ciudad no será gobernada desde Ronda de los Tejares, ya que CAJASUR ha sido fusionada. También la Mezquita-Catedral será un poquito más laica con las visitas nocturnas.

Ciertamente es un vuelco que la iglesia deje de ostentar tanto poder en esta ciudad. Me apunto a la conversión.

                                                           Córdoba, 18 de febrero de 2010.

                                                                 Miguel Santiago Losada

sábado, 6 de febrero de 2010

Cadena perpetua

Después de que Gandhi consiguiese la independencia de la India, por la vía pacífica, ocurrieron unos graves disturbios entre hindúes y musulmanes. Se puso en huelga de hambre para que unos y otros volvieran a la paz y se abrazaran como hermanos. Se narra una escena en la que un hindú llega al mismo catre donde Ghandi, ya muy débil por la huelga de hambre, está recostado. El hindú, embargado por la ira, le tira un trozo de pan, diciéndole: "Come (...) iré al infierno pero no con tu muerte a mis espaldas. He matado a un niño porque los musulmanes mataron a mi hijo". A lo que Gandhi le respondió: "Yo sé cómo salir del infierno. Busca un niño y críalo como a tu hijo y asegúrate de que sea musulmán y edúcalo como musulmán". En esta escena contrastan los dos polos a los que puede llegar el ser humano: la capacidad de amar y perdonar y, por otra parte, el dejarse llevar por el odio y la venganza que nos conducen a la destrucción como seres humanos.
La humanidad aprende muy lentamente. Unos porque hacen daño y otros porque responden al mal con la venganza, a la que consideran justicia, una justicia que podrá estar amparada por la ley pero que no soluciona los problemas del alma. Es la consecuencia de una humanidad que arrastra, a través de los siglos, la ley del talión, que siguen agnósticos, ateos y creyentes, ya sean judíos, musulmanes o cristianos, imperando la ley del ojo por ojo y diente por diente.
En nuestro país vuelven a salir debates anclados en esta triste dinámica de la humanidad. El PP, revestido de no sé que luz de salvador de los ciudadanos de bien, plantea endurecer el código penal. No me extrañaría que después de la cadena perpetua se pidiese la pena de muerte.
Se basan en trágicos delitos, muy excepcionales y que conmueven intensamente. Detrás de ellos se observan errores de los órganos judiciales y unos medios de comunicación que expanden el sufrimiento a costa de primeras páginas que elevan sus ventas. Es el escenario perfecto para pedir el endurecimiento del código penal. Hace unos meses el debate se centró en que la edad penal debía de rebajarse a los doce años, y, por tanto, incorporar ya desde esa edad a los niños al sistema penal con las consecuencias estigmatizadoras que ello tiene y que dificultan enormemente las posibilidades de que abandonen la espiral delito-delincuencia-instituciones penales, con lo que la prevención se ve ninguneada. Ahora toca el turno a la cadena perpetua, como si las penas existentes de 30 y 40 años de prisión, extensiones casi imposibles de cubrir en un periodo vital, no fueran suficientes para satisfacer los requisitos preventivos y sancionadores del Derecho Penal.
Las soluciones que se plantean desde la nueva agenda política carecen de cobertura constitucional y adolecen de legitimidad al residir sobre premisas erróneas fácilmente rebatibles:
1.- España tiene la tasa de criminalidad menor que la media de los países europeos y la delincuencia está descendiendo desde hace 20 años. Sin embargo, tiene el porcentaje de presos más altos de Europa (165 por cada 100.000 habitantes), habiéndose llegado a cuadruplicar su población penitenciaria en el periodo 1980-2009.
2.- La pena a cadena perpetua ya existe en España en condiciones más duras que ningún país europeo. Según datos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias en las cárceles españolas viven 345 personas que cumplen condenas superiores al límite de 30 años, la mayor de 110 años.
3.- El sistema penal no solo no ofrece cauces para la expresión y satisfacción de las necesidades de la víctima sino que, además, frecuentemente supone una experiencia dolorosa para ellas. La víctima es un perdedor por partida doble; en primer lugar frente al infractor y, después, frente al Estado. La aplicación de cadenas perpetuas, no elimina la sensación de pérdida, dolor, miedo y desconfianza que aparecen cuando se sufren delitos de cierta intensidad, pues para la superación de estas emociones la salida más eficaz es la terapéutica. La penal, con el exceso de inhumanidad que se solicita, únicamente permite que las víctimas puedan quedar instaladas perpetuamente en el dolor de la venganza.
Es un asunto muy delicado para convertirlo en una instrumentalización oportunista de los políticos, que utilizan el sufrimiento de las víctimas instalándolas permanentemente en el protagonismo de su dolor. Quienes construyen sobre el sufrimiento humano su carrera política no son merecedores de la confianza de la ciudadanía. Y, en el caso del señor Arenas, más le valdría exigir a Griñán que ponga en marcha sin más dilaciones la Ley de Inclusión y la renta básica. ¡Evitaría tanto sufrimiento!
* Profesor y Presidente de la
Asociación KALA