lunes, 21 de diciembre de 2009

CUENTO DE NAVIDAD

Érase una vez Córdoba, ciudad patrimonio de la humanidad, con un gran hospital universitario y una de las mejores universidades públicas andaluzas y españolas.

Una ciudad en que ninguna persona está ni se siente excluida. Todos sus barrios gozan de un urbanismo que no permite ningún tipo de segregaciones sociales.

Ciudad laica y tolerante, donde las haya, en la que se oyen las campanas de las iglesias, la voz del almuédano llamando a la oración desde el alminar de la calleja de la Hoguera y los judíos celebrando el sabat en la judería.

Ciudad crisol de artistas y emprendedores, en la que cada persona tiene tiempo y espacio para desarrollar sus inquietudes y talentos.

Ciudad de mil tabernas y lugares de ocio, donde divertirse con las amistades; y de mil librerías, donde adquirir conocimiento y cultivar el alma. No en vano en Córdoba palabras como analfabetismo y fracaso escolar han caído en desuso.

Ciudad  gobernada por personas que, al margen de su profesión, se dejan la piel altruistamente por su ciudadanía y sin ninguna divisa de mitra y báculo, de grúa y ladrillo. Un territorio sin fronteras, donde no se establecen distingos en razón de raza, sexo, religión o clase social.

Ciudad de encuentros, congresos,… en los que se sellan tratados de paz que lleven la justicia social por todo el mundo.

Cuando la ciudad se desperece ¿qué quedará de este sueño de Navidad?

                                                           Córdoba, 21 de diciembre de 2009.
                                                                  Miguel Santiago Losada


viernes, 11 de diciembre de 2009

Aminetu haidar

Antonio Tejero, nuestro embajador cordobés en el aeropuerto de Lanzarote, al igual que lo han hecho decenas de actores y escritores como Willy Toledo, Pedro Almodóvar o José Saramago, se han solidarizado con una mujer que podríamos calificar como la "rosa humana del desierto", Aminetu Haidar. Una mujer cuya sensibilidad y dignidad la han llevado a rebelarse con otros tipos de violaciones, como la que ejerce el Estado pseudo-democrático marroquí, que condena al empobrecimiento social a su propio pueblo y viola el derecho del pueblo saharaui a sentirse nación y a tener su propia identidad.
Marruecos ha reconocido que el motivo que llevó a sus autoridades a expulsarla, no es la primera vez que ocurre, fue debido a que voló al Sáhara Occidental identificándose como saharaui y no como marroquí. La expulsión de Haidar fue inmediata cuando ésta rellenó el formulario de entrada a Marruecos y escribió saharaui en el apartado dedicado a "nacionalidad".
Su delito es sentirse saharaui y por eso Aminetu, con su más profunda dignidad que le otorga su persona, ha dicho ¡basta ya! a la violencia del Estado de Marruecos, llevando más de dos semanas en huelga de hambre. Mientras el Gobierno español ha mostrado una gran dosis de nerviosismo y falta de autoridad internacional en este asunto.
Durante estas semanas estamos asistiendo desde esta gran balconada europea que supone la orilla norte del Mediterráneo a un lamentable episodio en el que España, en particular, y el resto de los países de la UE hacen mutis por el foro. España tiene miedo de que este suceso pueda deteriorar las relaciones con Marruecos, según ha reconocido el propio ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, que confía en que las relaciones con Marruecos continúen estables. Por ahora, lo único que ha pedido es comprensión al país vecino para que permita viajar a Aminetu al Sáhara. Mientras, el cónsul marroquí le exige que le pida perdón a Mohamed VI por lo que podríamos considerar como su "criminal atrevimiento".
La situación es de tal violación a los derechos humanos que la Audiencia Nacional ha reconocido un delito en la deportación por la fuerza. Sin embargo, la reciente reforma de la ley Orgánica del Poder Judicial, que limita la justicia universal, impide a la Audiencia Nacional investigar los hechos. Leire Pajín y Pedro Zerolo, entre otros dirigentes socialistas, están intentando solucionar el conflicto con tal grado de tibieza que provocan vergüenza por permitir una violación internacional de los derechos humanos en su propio territorio.
Señor Presidente del Gobierno, por ahí no está el camino del progreso, la solidaridad, la tolerancia y la justicia social. No se esconda en casos donde el Ejecutivo se juega su dignidad. Dé la cara como un demócrata progresista y señale sin titubeos la sangrante política del Gobierno del país vecino del sur.
El 25 de noviembre, día internacional contra la violencia de la mujer, Aminetu significó un rayo de luz para todo el mundo, que traspasó todas las fronteras físicas, irradiando de humanidad a todos los corazones que están dispuestos a conseguir un mundo libre de todo tipo de violencia. Gracias, Aminetu.
*Profesor y Presidente de la Asociación KALA


miércoles, 9 de diciembre de 2009

DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS.

Mañana, 10 de diciembre, haremos memoria de la declaración universal de los derechos humanos; que de cumplirse, los más de 6.000 millones de personas que habitan en el planeta gozarían de una verdadera ciudadanía.

Es nuestra obligación recordar que decenas de niños en nuestra ciudad no tienen una familia que los críen y los quieran. Niños que pasan meses e incluso años en centros de menores a la espera de ser acogidos por personas dispuestas a ofrecerles un corazón y un hogar.

¿Cuántas abuelas y abuelos subsisten con pensiones que apenas le alcanzan para malvivir y, lo que es más triste, en extrema soledad? ¿Cuántas mujeres siguen viviendo el maltrato físico y psicológico en sus propias casas y familias? ¿Cuántas personas viven en extrema pobreza, padeciendo la lacra social de la exclusión? Y pasan los años, con crisis o sin crisis, y las asociaciones en defensa de los derechos humanos siempre nos recuerdan las mismas cifras.

Sin embargo, mañana tiene un nombre propio: Aminetu Haidar, si nadie lo remedia, cumplirá 25 días en huelga de hambre, por exigir un derecho tan básico como el que le permitan vivir en su propia tierra con sus hijos y demás seres queridos. Ojalá, no se cumpla la viñeta que Peridis dibujó ayer en el diario EL PAIS, en la que se ve a Zapatero pensando:
“Esta vez no estaré solo (…) en el atolladero.
Lo malo es que a lo mejor me tienen que acompañar
(…) en el sentimiento”.

                                                           Córdoba, 9 de diciembre de 2009.

                                                                 Miguel Santiago Losada