lunes, 30 de marzo de 2009

EL MUNDO DEL REVÉS

¿Qué hace el partido de la oposición manifestándose ayer por las calles de Córdoba coreando consignas como Menos talante y más currantes? ¿Cómo pueden decir eso miembros de un partido en el que la mayoría de sus diputados cobran dinero al margen de su retribución en el Congreso, como Arias Cañete que preside una empresa petrolera en Ceuta y Melilla o Manuel Pizarro vinculado a Endesa, IberCaja y un largo etc? ¿Cómo puede un partido aliado con el poder económico comportarse como si fuera una oenegé, al estilo hermanita de la caridad, mientras tiene relaciones con las cinco primeras entidades financieras españolas, que tuvieron unos beneficios netos en 2008 de 17.590 millones de euros?
Poco les imposta las 750.000 personas que padecen el desempleo en Andalucía, de las que 70.000 son de la provincia. Sólo quieren desgastar al partido que gobierna, para tener sencillamente más poder.
Y hablando del que gobierna, que tampoco se queda atrás en actitudes hipócritas, cuando apoya a la banca y no es capaz de frenar la sangría del paro y de la exclusión. ¿Cuándo va a echar toda la carne en el asador para reflotar a los de abajo? Miles de familias lo esperan.

                                               Córdoba, 30 de marzo de 2009.
                                                  Miguel Santiago Losada


martes, 24 de marzo de 2009

La doble moral

El 8 de marzo de 1990, mi comunidad cristiana Sin Fronteras escribía con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora en este mismo periódico: "Desechamos cualquier tipo de relación entre lo que verdaderamente es la lucha feminista con el delito del aborto". En el verano de ese mismo año viajé a Perú, en donde compartí mi vida con las comunidades campesinas de los Andes y con las comunidades de los pueblos jóvenes de Lima. La realidad me curó la ceguera que me provocaba la moral católica que pretende dominar las conciencias desde la gran balconada de la plaza de San Pedro, al igual que el príncipe medieval observa sus pueblos y condados desde el gran ventanal de su castillo.
Mi corazón sufría cada vez que una mujer campesina moría desangrada al intentar abortar por haberla violado algún desaprensivo. Mujeres, algunas de ellas religiosas, me enseñaron desde la vida a ver la realidad poniéndome en el lugar de las que decidían abortar ante las duras situaciones en las que estaban viviendo. ¡Cómo recordaba lo fácil que es enjuiciar y penalizar desde la barrera! Se me caía la cara de vergüenza.
A mi regreso a Córdoba, decidí comprometerme con las personas más excluidas. Con mis ojos abiertos, seguía viendo cómo las mujeres de estas zonas se quedaban embarazadas con pocos años y eran víctimas del maltrato y la desprotección, lo que les llevaba en algunos casos a abortar. Eran acompañadas por mujeres comprometidas, algunas pertenecientes a órdenes religiosas, a las clínicas que practicaban la interrupción del embarazo. No era tarea fácil, todas las personas tenemos nuestras contradicciones, sin embargo primaba el ponerse al lado de la mujer más machacada por su realidad social. Incluso llegué a compartir esta dura experiencia con una de ellas.
Con el paso del tiempo, fui descubriendo la doble moral de nuestra sociedad, alimentada por una doctrina católica que castiga y culpabiliza, mientras su jerarquía condena el preservativo, que puede evitar miles de muertes por sida en Africa. Una jerarquía preocupada por sus concordatos y privilegios mientras se mueren miles de inmigrantes en aguas del Estrecho o del Atlántico y no condenan las injustas leyes que conducen a tan tremenda inhumanidad.
Me siento cristiano y defensor de los derechos humanos, quiero que mis hijos estudien la asignatura de Educación para la Ciudadanía, aplaudo leyes como la del matrimonio homosexual o la despenalización del aborto, denuncio a cualquier parlamento que aprueba terribles leyes injustas, como la ley de extranjería. Me horroriza un sistema penal y penitenciario que encarcela a miles de excluidos, mientras perdona una y otra vez a los más pudientes.
Invito al movimiento cofrade, al que pertenezco desde hace más de treinta años, a que reflexione seriamente sobre los intereses de la jerarquía, que en muchas ocasiones nada tienen que ver con los del ser humano. Y de llevar lazos, harían falta palios en Córdoba para ponerlos por cada violación de derechos humanos que se cometen en el mundo: muertes en patera o cayuco, muertes por malos tratos, muertes por hambre o falta de medicinas, muertes por guerras, muertes a causa de leyes injustas; en definitiva, violaciones a personas concretas con nombres y apellidos.
* Profesor y presidente de la

Asociación Kala 

miércoles, 18 de marzo de 2009

24.6 MILLONES

Nunca podré comprender como un juez puede anular una multa de 24.6 millones de euros, Más de 4.000 millones de las antiguas pesetas, mientras que familias enteras se ven desahuciadas por cantidades de dinero ridículas si la comparamos con la sanción urbanística que se le impuso al constructor Rafael Gómez y que posiblemente no pague.

            Tampoco me extraña que semejantes barbaridades ocurran en nuestro entorno. Córdoba es una ciudad, cuanto menos curiosa, que siendo bastante conservadora está  gobernada por una izquierda muy lenta para que el amigo pudiente pague su multa y muy rápida a la hora de proceder a limpiar de pobres cualquier rincón o descampado. No nos debe de extrañar mucho, cuando los hilos de esta ciudad se mueven, por una parte por la economía sumergida, no olvidemos el dinero negro que ha generado las 20.000 parcelaciones ilegales de su término municipal, y por otra, por un cabildo muy poderoso en los destinos de Córdoba, al ser dueño de CAJASUR, y de la Mezquita, principal baluarte del turismo en nuestra ciudad.

            ¿Sería posible que Rafael Gómez entregara las llaves de centenares de pisos a la ciudad para las familias que más lo necesitan? Yo permutaría la multa por esta posibilidad junto al derribo, por supuesto, de las tan traídas y llevadas naves.

                                                                       Córdoba, 18 de marzo de 2009.

                                                                          Miguel Santiago Losada

sábado, 14 de marzo de 2009

¿DÓNDE ESTÁ TORREMOLINOS?

El pasado 4 de marzo, en la inauguración de la exposición Mujeres con Mayúsculas, Manuel Torralbo, vicerrector de la UCO, me sugirió el título que encabeza el presente artículo.

            Inmediatamente cuando pronunciamos Torremolinos se nos viene a la memoria la localidad malagueña bañada por las aguas del Mediterráneo. ¡Qué buenos espetos se saborean en sus chiringuitos! ¡Qué codiciados días de relax bajo su cielo luminoso! Para muchos cordobeses Torremolinos, al igual que Fuengirola, Torre del Mar o Torrox, son su segunda residencia, a tan sólo 45 u 80 minutos, según viajemos en AVE o a través de la A-45.

            Sin embargo, en Andalucía existen lugares que, bajo sugerentes nomenclaturas, esconden a miles de personas que viven en condiciones infrahumanas (5 de cada 100 andaluces padecen la exclusión social). Barrios que ya existían antes de los años 70 y otros que han surgido en plena democracia acogen a miles de viviendas de protección pública convertidas en guetos. Recordemos algunas zonas de las Tres mil viviendas de Sevilla, de Almanjáyar en Granada, de Palmeras en Córdoba o de la Palma-Palmilla en Málaga. Familias enteras subsisten bajo un persistente deterioro social a lo largo de décadas.

            Han pasado crisis, en los 80, en los 90, la que venimos atravesando. Hemos presenciado tiempos de pujanza económica, con pingües beneficios para la banca y las grandes empresas; las Administraciones han dispuesto de cuantiosos presupuestos de miles de millones de euros para la inversión pública pero, curiosamente, los condenados a la miseria no han visto mejorar sus condiciones de vida.

            Muchas familias de la Calle Torremolinos de Córdoba se encuentran en esa situación. ¿Qué conocimiento de ello tiene la ciudadanía en general? Mucho me temo que miran a estas personas como problemáticas, conflictivas, como una amenaza para la seguridad ciudadana. Sus percepciones están dominadas por los prejuicios, alimentados por noticias alarmistas.

            ¿Qué política social se ha desarrollado? Reconociendo que en estos últimos 20 años se ha dispuesto de más recursos sociales, sin embargo, a la vista de los resultados han sido a todas luces insuficientes. La situación de la población más empobrecida de Andalucía no estaba en la agenda del máximo responsable de la Junta de Andalucía. ¿Han visto alguna vez al Sr. Chaves en estos barrios, a tendiendo a sus gentes, priorizando su responsabilidad política con los que menos tienen? Un ejemplo claro y contundente es que la tan traída y llevada Ley de Inclusión Social lleva nueve años empantanada. De ahí que en tiempos de crisis y recesión económica se disparen los índices de paro y vulnerabilidad social más que en ninguna otra región de la Unión Europea.
           
            Entre la Andalucía de las bellas imágenes de promoción turística y la Andalucía de la pobreza y la exclusión social existe una imparable brecha, que hace de nuestra tierra una sociedad dual.

                                                           Córdoba, 14 de marzo de 2009.
                                                                Miguel Santiago Losada

                                                   Profesor y Presidente de la Asociación Kala

miércoles, 4 de marzo de 2009

LA MEZQUITA ES DE CÓRDOBA

Después de cinco años de dimes y diretes el Cabildo de la Catedral acepta el proyecto de visita nocturna a la Mezquita. El multimedia de luz y sonido, que debía haberse puesto en marcha en el primer trimestre del año 2007, va a quedar considerablemente reducido ¿Cuáles han sido los argumentos esgrimidos por el obispo para ello?
Recurrir a directrices de la Curia Romana, de no albergar en los templos manifestaciones culturales o espectáculos que "no casan con la Iglesia", como "músicas extrañas" o proyectarse sobre los muros "la visión de caballeros árabes cabalgando". Además añadió que "La Catedral fue Mezquita por coyuntura histórica”. Me pregunto, ¿Más de cinco siglos le parecen coyuntura histórica?
Sin embargo, tras estas cortinas de humo se esconde el verdadero motivo de la polémica: tanto el obispo como el Cabildo piensan que  la mezquita les pertenece. Sólo las millonarias inversiones al monumento por parte de la Administración les ha obligado a aceptar el proyecto, aunque muy censurado por sus doctrinas dogmáticas.
Que lástima que los actuales administradores del monumento universal no hayan basado sus argumentos en las dos cualidades que lo hacen único en el marco de la interculturalidad: pertenecer al patrimonio de toda la humanidad y  ser, por su esencia histórica, encuentro de civilizaciones que profesan diferentes credos.

                                                         Córdoba, 4 de marzo de 2009.

                                                            Miguel Santiago Losada

MUJERES CON MAYÚSCULAS

Actividades como estas nos abren la ventana de nuestras entrañas para ver y contemplar a:
Mama Dolores que pide que el llanto y la pena no le ganen la partida.
Lichi que pide nuestra complicidad sin despojarla de sus raíces.
Antonia la Húngara, claro ejemplo de resistencia a través de los surcos de su cara.
Pilar que quiere que la miremos como nos mira, de frente.
Ramona que sólo busca ternura y respeto.
Mama Isabel está cansada de que queramos saber de ella más que ella misma.

            Actividades que nos muestran la realidad tal cual es: desvelando el sufrimiento y la deshumanización de mujeres empobrecidas, que aún lo tienen más difícil cuando pertenecen de una etnia o cultura minoritaria.

            Actividades que aportan un granito de arena a la comprensión y al ejercicio de una ciudadanía solidaria y responsable.

            Precisamente en este contexto de lucha social, en la Calle Torremolinos,  me encontré con mujeres como las aquí presentes, “canela pura”:
Yolanda, en los talleres con nenas de la C/ Torremolinos ¡Cuánta paciencia!
Fali, luchadora incansable en Palmeras ¡Cuántas alegrías y lágrimas!
Y de la mano de ellas a Transi, mujer comprometida con su pueblo, y a Carmen, conocedora de la política social y agente activa de la misma.

            Ellas son un libro vivo de interculturalidad. Tenemos la suerte de que a través de nuestros ojos y oídos podamos acercarnos a este ejercicio de navegar entre culturas.

Termino con un recuerdo a la Mora: “después de tanta historia, tantos caminos, tanta crianza, sólo espero tu respaldo, aun si algo no comprendes”.

           



Córdoba, 4 de marzo de 2009.

                                                 Miguel Santiago Losada