miércoles, 17 de diciembre de 2008

¿CRISIS?

Nuestro sistema social es como una gran familia mantenida por un padre muy rico y comprensivo con sus hijos reconocidos y un gran tirano y déspota con los otros, los no reconocidos.
           
Papá capital dice que tiene que ajustar sus cuentas, con lo cual la paga que da a los hijos reconocidos se verá algo recortada, aunque no deben preocuparse excesivamente ya que es cuestión de meses, a lo sumo de un par de años.
           
Los otros, los no reconocidos: deambulan por los campos, sin papeles o con pocos papeles, mendigando un trabajo; llenan las cárceles a causa del empobrecimiento y la exclusión; viven bajo el yugo  desesperanzador de los barrios condenados a la marginación; mueren en la patera o el cayuco; son exterminados por el hambre, las guerras o las enfermedades,… sencillamente no cuentan, ni antes y mucho menos en tiempos de crisis.
           
Para colmo de males los hijos reconocidos e integrados por el sistema mandan sus policías a los otros por chorizos, ilegales, delincuentes, drogadictos, trapajosos,…  
           
Pero tranquilos hijos legítimos del sistema, dice papá capitalista, esa gentuza no merece la atención. Seguid con vuestras preocupaciones: vuestros hijos, hipotecas, un sueldo que llegue a final de mes para comprar y comprar.

Tranquilos y feliz Navidad.


                                               Miguel Santiago Losada

                                        Córdoba, 17 de diciembre de 2008

jueves, 4 de diciembre de 2008

LOS HIJOS DE LA PATERA

Los próximos días 12, 13 y 14 de diciembre se va a celebrar en Córdoba el 60º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Intervendrán diferentes personalidades relacionadas con el mundo de la política, de la cultura y de la sociedad. A través de conciertos, exposiciones y conferencias se pretende concienciar a la ciudadanía sobre la necesidad de llevar a la cotidianidad la ética universal que pretende la mencionada Declaración.
           
Ayer, un educador de la Asociación Kala, cuyo objetivo es ayudar a los jóvenes inmigrantes, me entrecortó el aliento cuando me dijo que conocía a unos veinte chavales que no tenían más techo que el frío cielo estrellado de nuestras calles y plazas. Me comentó que el albergue estaba atestado de gente sin hogar y que no había sitio en ninguna posada. ¿Nos recuerda algo esta situación, ahora que estamos preocupados porque la crisis no nos permite comprar y consumir como en años anteriores?

            ¿Cuántas madres y padres que pasamos por las Tendillas, Colón u otros lugares de nuestra geografía urbana vemos a niños y jóvenes traídos por la patera o el cayuco de las tierras de la pobreza, el hambre y las guerras,…?  ¿Se nos conmueve el corazón? ¿Los miramos con miedo o con humanidad?

            Esperemos que conmemoraciones como la anteriormente mencionada nos lleven al compromiso con el rostro concreto, que clama justicia y dignidad.

                                  
                                                            Miguel Santiago Losada
                                                      Córdoba, 4 de diciembre de 2008


LOS HIJOS DE LA PATERA

Los próximos días 12, 13 y 14 de diciembre se va a celebrar en Córdoba el 60º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Intervendrán diferentes personalidades relacionadas con el mundo de la política, de la cultura y de la sociedad. A través de conciertos, exposiciones y conferencias se pretende concienciar a la ciudadanía sobre la necesidad de llevar a la cotidianidad la ética universal que pretende la mencionada Declaración.
           
Ayer, un educador de la Asociación Kala, cuyo objetivo es ayudar a los jóvenes inmigrantes, me entrecortó el aliento cuando me dijo que conocía a unos veinte chavales que no tenían más techo que el frío cielo estrellado de nuestras calles y plazas. Me comentó que el albergue estaba atestado de gente sin hogar y que no había sitio en ninguna posada. ¿Nos recuerda algo esta situación, ahora que estamos preocupados porque la crisis no nos permite comprar y consumir como en años anteriores?

            ¿Cuántas madres y padres que pasamos por las Tendillas, Colón u otros lugares de nuestra geografía urbana vemos a niños y jóvenes traídos por la patera o el cayuco de las tierras de la pobreza, el hambre y las guerras,…?  ¿Se nos conmueve el corazón? ¿Los miramos con miedo o con humanidad?

            Esperemos que conmemoraciones como la anteriormente mencionada nos lleven al compromiso con el rostro concreto, que clama justicia y dignidad.

                                  
                                                            Miguel Santiago Losada
                                                      Córdoba, 4 de diciembre de 2008