lunes, 13 de octubre de 2008

LOS LUNES AL SOL


            En esta mañana festiva, mientras paseaba por la ciudad, se me ha venido a la memoria la película de los lunes al sol, cuyo contenido le viene como anillo al dedo a esta ciudad: Córdoba al sol.
            Desde que el pasado viernes escuché la noticia de que la compañía Flysur suspendía los vuelos en el aeródromo cordobés, un mes después de haberlos puesto en marcha, se me sigue desvaneciendo la esperanza de que consigamos una ciudad capaz de desprenderse de su anodina cotidianidad para llegar a ser la Córdoba de destino universal que proclamó el historiador Arnold Toynbe.  
            Esta noticia es un ejemplo más de la mediocridad que puede llevar al traste con la tan ansiada capitalidad europea. No es un buen presagio para tantas preguntas sin responder: ¿Para cuándo el comienzo de las obras del aeropuerto, para cuándo el Palacio del Sur, para cuándo el nuevo Museo de Bellas Artes? ¿Veremos a Medina Azahara liberada de las parcelaciones ilegales? ¿Seremos capaces de crear un tejido industrial innovador para los jóvenes creadores?
Y, sobre todo, ¿Se hará realidad algún día el hermoso objetivo de ser ciudad intercultural, capaz de erradicar la grave injusticia de la exclusión social?
Pongámonos manos a la obra y dejemos de hacer brindis al sol.


                                                           Córdoba, 13 de octubre de 2008
                                                                Miguel Santiago Losada

                

LOS LUNES AL SOL

En esta mañana festiva, mientras paseaba por la ciudad, se me ha venido a la memoria la película de los lunes al sol, cuyo contenido le viene como anillo al dedo a esta ciudad: Córdoba al sol.
            Desde que el pasado viernes escuché la noticia de que la compañía Flysur suspendía los vuelos en el aeródromo cordobés, un mes después de haberlos puesto en marcha, se me sigue desvaneciendo la esperanza de que consigamos una ciudad capaz de desprenderse de su anodina cotidianidad para llegar a ser la Córdoba de destino universal que proclamó el historiador Arnold Toynbe.  
            Esta noticia es un ejemplo más de la mediocridad que puede llevar al traste con la tan ansiada capitalidad europea. No es un buen presagio para tantas preguntas sin responder: ¿Para cuándo el comienzo de las obras del aeropuerto, para cuándo el Palacio del Sur, para cuándo el nuevo Museo de Bellas Artes? ¿Veremos a Medina Azahara liberada de las parcelaciones ilegales? ¿Seremos capaces de crear un tejido industrial innovador para los jóvenes creadores?
Y, sobre todo, ¿Se hará realidad algún día el hermoso objetivo de ser ciudad intercultural, capaz de erradicar la grave injusticia de la exclusión social?
Pongámonos manos a la obra y dejemos de hacer brindis al sol.


                                                           Córdoba, 13 de octubre de 2008

                                                                Miguel Santiago Losada