jueves, 16 de febrero de 2006

2016, UN RETO PARA SUPERAR LA MEDIOCRIDAD


El año 2006 se presenta como la antesala de dos acontecimientos: el primero, a corto plazo, las elecciones municipales del 2007 y el segundo, a largo plazo, el sueño por conseguir en el 2016 la capitalidad cultural europea. Nos quedan diez años para la mágica fecha, en el transcurso de los cuales, Córdoba deberá forjar sus pilares económicos, sociales y culturales para conseguir tan deseada aspiración. Para ello, la política a aplicar deberá superar el chantaje permanente de algunos poderes fácticos que hacen, por ejemplo, del gobierno municipal de IU que actúe contra la ideología de su propio electorado, atrapándolo en una mediocridad paralizante que no acaba de poner en marcha los grandes proyectos de ciudad. Al mismo tiempo, llevamos padeciendo durante demasiados años la lacra de ser ciudad moneda de cambio por parte del PSOE, para garantizar sus intereses en otras ciudades o en el resto del Estado, de lo que se desprende el poco interés de presentar una candidatura que apueste por conseguir la alcaldía de Córdoba. Y por supuesto, la alternativa no es el PP.

Córdoba necesita de un nuevo espacio sociopolítico que esté definido por unas coordenadas urbanísticas, sociales y científico-culturales que consigan librarnos del estancamiento secular que padecemos. Hay que apostar por un urbanismo equilibrado y cohesionado, en el que no tengan cabida los guetos sociales que generan exclusión, la falta de vivienda pública asequible a toda la ciudadanía, la indefensión del patrimonio tanto artístico como natural (Vega y Sierra de Córdoba), la manipulación urbanística por los poderes fácticos,… Por otra parte, Córdoba, por su privilegiada situación geográfica es el centro de comunicaciones del Sur, en el que no debe haber más demora para que el aeropuerto sea operativo. No es de recibo que seamos la única capital española que, con una población superior a los 300.000 habitantes, se encuentre en esta situación. Asimismo se debería de apostar por un centro estratégico de comunicaciones que dinamice tanto a su área metropolitana como al resto de la provincia y en la que el ferrocarril jugase un papel importante.

Para que Córdoba alcance el nivel científico-cultural al que aspira es imprescindible el desbloqueo o la puesta en marcha de proyectos de vital importancia para su desarrollo: Palacio del Sur, Centro de Arte Contemporáneo, nuevo museo de Bellas Artes, nueva Biblioteca Provincial, nuevos teatros, Hospital de alta tecnología, potenciación del Hospital Universitario Reina Sofía, creación de la universidad Fernando III,… En este sentido sería apremiante que, aprovechando la reforma del estatuto andaluz, Córdoba fuese declarada capital cultural de Andalucía, del mismo modo que Sevilla lo es políticamente, Granada judicialmente y Málaga económicamente, según se desprende de la intención de crear en dicha localidad el banco andaluz.

Desde la coordenada social habrá que hacer  realidad los hermosos enunciados que definen a Córdoba, a saber: ciudad de la tolerancia, ciudad de los derechos humanos, ciudad de las tres culturas, ciudad del diálogo,… Son enunciados vaciados de contenido y en ocasiones vulnerados por comportamientos de algunos sectores ciudadanos que adoptan posturas racistas y xenófobas ante la población excluida. Son enunciados vacíos a consecuencia de políticas antisociales que criminalizan la pobreza, violados por la falta de centros sociales que den respuestas a los colectivos más vulnerables (transeúntes, tercera edad, toxicómanos), ultrajados por la incapacidad de desarrollar medidas que apoyen a la población inmigrante.

Es saludable que soñemos con el 2016. Pero no debemos de olvidar nuestros sueños cotidianos, aquellos que deben hacerse realidad en el día a día, a través de una política basada en los derechos humanos y, por consiguiente, en la justicia social, a través de una ciudadanía corresponsable con todas las metas que queremos alcanzar. Ello hará posible el sueño de Córdoba como ciudad cohesionada, solidaria y cultural.


                                                                      Miguel Santiago Losada
                                                                Coordinador del Área de Marginación
                                                                                 APDHA

                                                                      Córdoba, 16 de Febrero de 2006