lunes, 23 de octubre de 1995

NO TODAS LAS PERSONAS TIENEN TECHO EN ESTA CIUDAD

La adjudicación de ciento diez viviendas de protección oficial en el Polígono del Guadalquivir ha propiciado un conflicto social ante la grave situación que está provocando la falta de viviendas de protección en nuestra ciudad.

Existe una fuerte demanda de viviendas, sobre todo, en las zonas más empobrecidas de la ciudad, en las cuales las familias no tienen recursos para comprar una vivienda. Son barriadas con un elevado índice de población infantil y juvenil. Existen numerosos casos donde pueden llegar a convivir hasta una media de diez a quince personas. Situación que se hace insostenible cuando se trata de viviendas que no llegan a los cuarenta metros cuadrados y se encuentran en mal estado de habitabilidad como es el caso de los pisos de la calle Torremolinos y aledaños.

Una consecuencia inmediata de lo anterior es que las jóvenes familias se ven obligadas, en algunos casos, a “buscarse la vida”, con la consiguiente aparición de núcleos chabolistas. En lo que va de año hemos detectado tres en la zona sur de la ciudad.

Ante la cruda realidad que están padeciendo estas familias es urgente la construcción de VPO para terminar con los hacinamientos y los asentamientos chabolistas. Unas viviendas que estén repartidas por todos los distritos de la ciudad para evitar los guetos sociales que generan tanta desvertebración social.

Junto a la construcción de viviendas es necesario desarrollar una política social que favorezca la creación de puestos de trabajo para que estas personas puedan vivir con dignidad en sus nuevos hogares. Esto evitaría que algunas personas de estos barrios utilicen las drogas como economía sumergida para su mantenimiento, con el deterioro familiar y social que ello conlleva.

Al mismo tiempo se hace necesario un profundo debate en el mismo seno del movimiento vecinal encaminado a analizar la realidad social que viven estas zonas más deprimidas de la ciudad, que evite todo tipo de prejuicios hacia las personas más empobrecidas como indeseables, vagas, culpables del tráfico de drogas, generadoras de violencia e inseguridad ciudadana,… lo que lleva irremediablemente a una política penalizadora que reprime y encarcela. Sin embargo, si analizamos las verdaderas causas como el paro, la falta de vivienda, la falta de formación, el negocio internacional de las drogas, la ausencia de una política sociolaboral que dé respuestas a los jóvenes de estos barrios,… seguro que las reivindicaciones irán más por el camino de exigir a las administraciones más intervención social, laboral cultural y económica; que por la simple demanda de una mayor presencia policial. Hace falta una coordinación entre todo el movimiento ciudadano para urgir que los derechos humanos sean el pilar básico a la hora de la vertebración social de las zonas más marginadas de la ciudad.


                                                                Miguel Santiago Losada
                                                          Delegado en Córdoba de la APDHA

                                                            Córdoba, 23 de octubre de 1995 

miércoles, 4 de octubre de 1995

NOS OFRECIERON EL TODO Y NOS DEJARON SIN NADA

ANÁLISIS Y CONSECUENCIAS

Cada día que pasa vemos y sentimos una cadena imparable de cierres, crisis de empresas, ventas de industrias…, y se produce con tal rapidez que ni siquiera podemos reaccionar a tiempo, ni tomar conciencia suficiente de lo que está ocurriendo en nuestra ciudad.

La Azucarera de Villarrubia es el paradigma de lo que venimos padeciendo desde los últimos veinte años, en los que Córdoba ha perdido 15.000 puestos de trabajo, años que se sustantivan bajo un denominador común, la desindustrialización: crisis de las industrias metalúrgicas, cierre de la Azucarera del Carpio, cierre de la Azucarera de Villarrubia, crisis en Colecor, arranque de viñas y olivos, ganadería castigada por los “dichosos” cupos, multinacionales que van sólo a su conveniencia…

Es sencillamente lo que está ocurriendo en Andalucía: cierre de Astilleros, flota pesquera amarrada, crisis de Santana, de Interhorce, de Puleva… Cuando preguntamos qué está pasando, nos contestan  con mucha claridad:”no son competitivas”, “pierden dinero”. Pero ¿a qué se debe?: ¿tecnología obsoleta? ¿Comercialización insuficiente? ¿Productividad baja? ¿Salarios bajos y absentismo laboral? Si es por lo primero, también tendría que cerrarse la BRIMZ XXI, sin embargo, sus carros de combate, piezas de artillería… van a ser sustituidos por un nuevo armamento de lata tecnología, convirtiéndose la Brigada en la “primera industria de Córdoba”, según el general Oliver Buhigas. Para esto no se escatima dinero, no hay reconversión. Si es por falta de comercio, cómo es posible que los sistemas especulativos y financieros se mantengan tan altos. Si es por la productividad baja por qué se sigue manteniendo el PER, los cargos políticos innecesarios y los contratos basura… Si es por los salarios altos por qué no se reparte el trabajo. Si hay tanto absentismo laboral en el funcionariado por qué no hay un mayor control de la Administración. Tal vez no convenga porque supondría revisar por arriba, siendo muchos los que se verían sometidos a un expediente administrativo.

Al final, la única salida que se aplica es liquidar a la empresa, con la menor conflictividad laboral posible. Resuelven el problema a corto plazo pactando indemnizaciones o jubilaciones anticipadas y cerrando o reduciendo a la mínima expresión las plantillas de las empresas. Mientras tanto, los sindicatos comulgan una y otra vez con esta política. Cuando lo que urge es una movilización social que exija resolver los problemas a largo plazo para nosotros y para las generaciones venideras.

Todo lo anterior va generando paro y más paro, marginación y más marginación, provocando que la ciudad tenga un 35% de su población desempleada. Personas que aunque no trabajen tienen la “mala costumbre” de comer tres veces al día como las que trabajan. Esta injusta e inconstitucional situación provoca que la gente en los casos más extremos se vea abocada a “buscarse la vida”: cartoneros, chatarreros, limpiacristales, limosneros,… Por si fuera poco, algunos  “ciudadanos de bien” se extrañan de que vacíen los contenedores de cartón, que arranquen los cables de electricidad de viejos y abandonados edificios. La situación está llegando a tales límites, que el precio del kilo de cartón ha bajado de 17 a 3 pesetas. La consecuencia última de esta economía neoliberal es el aumento imparable de la marginación social.

CAUSAS

Si hacemos un estudio a fondo de las raíces del problema descubrimos que en el fondo de la cuestión hay una política irresponsable que no va más allá de conseguir el voto fácil y de seguirle el juego a la economía de los siete grandes países industrializados. Por todo ello. Es por lo que no ha salido al paso del problema de la pesca, de la construcción naval, de tantas industrias en crisis, del arranque de viñedos y olivos,… Es mucho más rentable, políticamente hablando, los fuegos artificiales de la Expo 92 o Sierra Nevada 96, la flamante Brigada XXI, la proliferación de hoteles y hotelitos por doquier para el turismo europeo, que nos convierte a los andaluces en los sirvientes de los que vienen del Norte y en los guardianes de la frontera europea de los que puedan venir del Sur.

Cualquier persona con conciencia debería hacerse la siguiente pregunta: ¿Pensaron alguna vez los políticos qué beneficios acarrearía a Andalucía la incorporación de España a la Unión Europea? Nos vendieron la entrada a Europa como lo mejor para todos, al igual que lo hicieron cuando nos incorporaron a la OTAN. Sólo nos vamos quedando con el sector servicios, sobre todo turismo, para disfrute y relajo de los extranjeros ricos y con una frontera para los pobres (buena brigada por si nos invaden los africanos), convirtiendo a nuestra economía en dependiente y subordinada a los intereses y caprichos de los países y regiones de la Europa de la primera velocidad y sus multinacionales. ¿Acaso no tenían pensado nuestro destino, ser una región europea de segunda velocidad al servicio de las de primera?

RESPUESTAS

Algunas podrían ir en esta dirección:
-          Utilizar nuestra voz par que nos oigan los ministros de la Unión Europea, que se van a reunir en Córdoba, las consecuencias que estamos pagando por sus políticas neoliberales: el empobrecimiento de nuestra ciudad y de Andalucía en general.
-          Tomar conciencia de la realidad. Haciendo un análisis crítico de la situación que nos lleva a convertirnos en una sociedad dual.
-          Mantener y potenciar la poca industria que nos queda, sobre todo, la de derivados agrícolas.
-          Frenar las privatizaciones de las empresas públicas. En Córdoba ha llegado la situación a tal extremo que hemos presenciado atónitos como los políticos han dejado que la Caja de Ahorros, perteneciente a la Diputación, haya sido absorbida por Cajasur, perteneciente al Cabildo Catedralicio.
-          Desarrollar actitudes como las personas pertenecientes  a colectivos o sindicatos reivindicativos, como el SOC y la Asociación Pro Derechos Humanos, que luchan por la justicia social.
-          Movilizarnos de una manera coordinada para evitar que cada colectivo vaya por su lado. Hace falta una unidad de acción.
-          Coordinándose las distintas administraciones para evitar la marginación social que se está produciendo en Andalucía.

No dejemos que nos quiten la esperanza de que es posible un mundo igualitario, libre, justo y solidario.


                                                       Miguel Santiago Losada
                                                Delegado de la APDHA en Córdoba
                                                       Córdoba, octubre 1995